Helena López de Hierro, directora del Museo del Traje.

Helena López de Hierro, directora del Museo del Traje.

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"En el Museo del Traje tenemos una colección fabulosa de Delphos, en parte gracias a Inditex"

En el Día Internacional de los Museos. Helena López de Hierro, directora del de la moda, cuenta cómo la empresa de Amancio Ortega ayudó a comprar los famosos vestidos

18 mayo, 2022 01:45

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Hoy 18 de mayo se celebra el grande de los Museos. Helena López de Hierro, directora del Museo del Traje, en Madrid, cuenta cómo gracias a la colaboración público-privada, España posee una completa coleción de vestidos del famoso diseñador español afincado en Venecia. De esta forma, a través de Inditex, Amancio Ortega ayudó a unir arte y moda, como recientemente ha hecho su hija Marta y la exposición de Peter Lindebergh.

Hace poco publicábamos un artículo sobre la primera película que se hizo basada en la serie serie Downton Abby, y hablabamos del Delphos de Fortuny, el vestido que se llevaba sin ropa interior. dado el interés que despertó, hemos pensado que a nuestros lectores les interesaría conocer cómo es el lugar que más Delphos de Fortuny custodia en nuestro país. 

¿Cuántos Delphos tiene el Museo del Traje?
Tenemos 22 piezas Delphos, entre vestidos, blusas y faldas. La colección Fortuny del Museo la forman 650 piezas, entre las prendas y tejidos realizados por él mismo y su propia colección de indumentaria. Tenemos una colección fabulosa de Mariano Fortuny por dos vías diferentes: la primera, porque el Estado compró para el museo una gran cantidad de piezas a una coleccionista austríaca que se llamaba Liselotte Hös.

Creo que ella tenía una colección espectacular de Fortuny...
Sí, y asu vez se la había comprado a la viuda de Mariano Fortuny, Henriette Negrin. Y dentro de esta colección que se adquirió en el año 2003, venía ya una gran cantidad de Delphos. Además los tenemos custodiados tal y como venían en sus cajas, cuando una señora compraba uno de esos esos vestidos (siempre eran las señoras más modernas quienes los compraban). Los Delphos venían enrollados, sellados por completo, sí sobre sí mismos, en unas cajas....

En forma de sombrereras...
Sí, sí, sí, como una especie de sombrerera... y las hay también cuadradas. Y, al abrirlo, las clientas veían el Delphos enrollado y debía de ser un momento muy espectacular. Cuando le quitaban las cintas, lo sacaban y aquello se desplegaba con todos sus plisados perfectos, en sus colores maravillosos...

Y creo que conseguir la colección de Liselotte Hös fue posible gracias a Inditex, el grupo de Amancio Ortega, que desembolsó casi tres millones de euros...
Sí, efectivamente. Como era una colección muy cara, se pidió a Inditex si ellos podían hacer lo que se llama una dación en pago de impuestos. El Ministerio de Cultura, junto con el Ministerio de Hacienda, llegaron a un acuerdo en el que Inditex, en vez de pagar esos impuestos directamente a Hacienda, lo que hacía era comprar esa colección, que tenía el mismo precio. Entonces compraron la colección y la dieron al museo, como la dación en pago. Es una figura jurídica que existe y que, desde el punto de vista de Cultura, se debería utilizar más. 

Es una muestra de lo que se denomina acciones conjuntas entre dos ministerios y la empresa privada. Y si encima es una empresa privada como Inditex, que es uno de los grupos textiles españoles líderes en el mundo, pues tiene todavía más sentido... 
Sí, la operación en este caso es absolutamente perfecta, porque todo tiene su sentido y además porque, de esa manera, en España tenemos una de las colecciones más importantes de Fortuny, junto con el Museo Fortuny de Venecia. Pero todo ello fue posible también a que hubo una gran negociación, hay que valorar mucho el trabajo del Ministerio de Cultura y, por supuesto, el que hizo el Ministerio de Hacienda también, permitiendo que se hiciese esa dación y, además, que Inditex estuviese de acuerdo en hacerlo de esta manera. 

¿Y cuál es la otra vía que mencionó antes, para completar la maravillosa colección  de Mariano Fortuny del Museo del Traje?
Además de la operación con Inditex, gracias a la cual se compró una colección extraordinaria que ahora tenemos aquí en España, en los últimos años, hemos ido adquiriendo en solitario piezas muy especiales: en concreto tenemos dos Delphos que adquirimos a Geraldine Chaplin.

Porque su madre tenía una colección muy interesante de Delphos. No sé exactamente el número, pero muestra también un poco cuál era la clientela de Fortuny en un momento dado.  Y cuenta cómo entre los intelectuales y los artistas estaban las mujeres más modernas, aquellas que se atrevían a ponerse ese tipo de vestidos, que rompían completamente con lo que se llevaba en ese momento...

De ambas formas, el Museo del Traje cuenta con una de las colecciones de Fortuny más importantes del mundo, si no me equivoco, junto con el Museo Fortuny, el Museo Metropolitan de Nueva York y el Museo de la Indumentaria en Kyoto (Japón).
La colección del Museo Fortuny de Venecia y la nuestra son colecciones que se complementan muy bien. De hecho, acabamos de cerrar en Granada una exposición que se organizó allí, precisamente con dos grandes prestadores, el Museo de Venecia y nosotros mismos.

Y se veía muy bien como se complementan las colecciones, porque ellos tienen además una gran cantidad de modelos, de muestras de todos los trabajos preparatorios que hacía Fortuny para acabar haciendo una prenda de indumentaria, pero es que no solamente hacía eso, también hacía tejidos, cortinajes y tapicerías.

Nuestra colección se centra sobre todo en la indumentaria y tenemos también una colección de tejidos importantes pero, al ver las dos colecciones juntas, se podía seguir todo el proceso de trabajo, desde las primeras pruebas hasta el trazo final. Fue muy emocionante.

Y justo ahora, precisamente, se está estudiando si el Delphos fue diseñado solamente por Fortuny...
Efectivamente, hay varios estudios en marcha porque no se sabe a ciencia cierta si lo creó él solo, o fue una creación de su mujer, Heinrette, o bien fue diseñado por los dos, como un  trabajo conjunto de la pareja, que siempre estaban trabajando juntos intentando crear una serie de prendas textiles.

Uno de los misterios que rodean la vida y obra de Mariano Fotuny y Madrazo, es que nadie ha podido descifrar la fórmula que él utilizaba para hacer su su famoso "plisado Fortuny" y que este se mantenga, 100 años después, impecable....
Bueno, nos gusta mucho la idea de que alrededor de Fortuny haya todos estos secretos, porque lo hace además un personaje mágico y misterioso. Pero son técnicas que sí que se están desvelando. Nosotros hicimos aquí, el proyecto Desvelando a Fortuny, dentro del plan nacional de conservación (2017-2020), en el que se analizaron fibras y aglutinantes hasta ahora no estudiados y donde se confirma que usaba tintes sintéticos y no solo naturales.

Porque otro de los mitos que hay en torno a Fortuny es que utilizaba únicamente tintes naturales y no, utilizaba también tintes artificiales que, a finales del siglo XIX y principios del XX era eran lo más moderno. Hay en esa época una explosión de la industria química muy potente y entonces, en estos estudios, se ha descubierto y ya tenemos la prueba fehaciente de que Fortuny también utilizaba tintes artificiales. Lo que desmonta otro de esos rumores que teníamos en torno a su figura.

También gracias a la colaboración entre el Museo del Traje, el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) y el Museum of International Folk Art de Santa Fe, el poryecto A Red like no Other permitió confirmar el empleo del color rojo de la cochinilla mexicana en una selección de piezas de Fortuny. Y otra cosa también interesante que que es que desvelaron este tipo de estudios es que sí que utilizaba tintes artificiales, 

¿Se toca de alguna manera en el Museo del Traje. la relación entre la moda y el arte?
Nosotros tratamos una temática que tiene un componente antropológico, un gran componente sociológico y que habla además de las técnicas y de las tecnologías determinadas y de las sociedades en un momento dado. La moda es un elemento de comunicación tan potente que todos utilizamos, queramos o no, y que nos define. Y también tiene un componente artístico que, como está vinculado al uso de la ropa, tendría más que ver con el diseño industrial, es decir, con todas aquellas artes que tienen una finalidad también utilitaria. 

La primera exposición del que se organizó en el Museo del Traje como tal, cuando está en la una en su actual ubicación, era una llamada “Moda en sombras”.
Sí, era una exposición que mostraba parte de las colecciones de indumentaria tradicional e histórica que custodiaba el antiguo Museo del Pueblo Español. Deduzco que el título hacía alusión a que el Museo estaba cerrado, de ahí que la moda estuviera “en sombras”.

Creo que, durante ql tiempo que el Museo ha estado cerrado debido a la gran reforma que ha sufrido el edificio, han aprovechado para investigar y plantear diálogos muy interesantes que verán la luz el próximo otoño 2022.
Sí, este otoño estamos trabajando en una gran exposición sobre Antonio Alvarado. Esta es nuestra gran apuesta del año, pero antes tenemos un proyecto muy interesante que es uno de los clásicos del museo y es el Mes del Diseño Emergente, en el que particpan una gran cantidad de escuelas de formación en moda y les dedicamos a ellos todo el mes de junio.

Exponen, desfilan, y además tenemos actividades complementarias por parte de otras instituciones que vienen precisamente a mostrarse ante todos estos jóvenes que se quieren formar en Moda. Es un proyecto que nos gusta mucho, que nos permite además una conexión muy buena con las escuelas de formación y que nos permite ser además el escaparate de futuros nuevos diseñadores a los que veremos triunfar dentro de poco.

Pero la apuesta que tenemos para el otoño es una exposición sobre Antonio Alvarado, en la que estamos trabajando desde hace muchos años y que además nos hace especial ilusión porque se le dio el año pasado el Premio Nacional de Diseño de Moda y nosotros ya estábamos trabajando en la exposición de Antonio, y nos permite además rematar las investigaciones que teníamos sobre los años 80 y sobre la eclosión de la moda española a mediados de los 80.

¿Y para cuándo una exposición con una diseñadora? ¿Hay alguna prevista?Estamos preparando también para el año que viene, probablemente para 2023, una exposición con Elena Rohner, que es una diseañdora de joyas que es una maravilla. Y lo que le hemos pedido a Elena es que sea ella la comisaria de una exposición en la que pueda trabajar con las piezas que nosotros tenemos en la colección y con lo que ella considere para ser la creadora totalmente del discurso de esa exposición: Todavía tenemos que fijar la fecha, pero esperamos pueda producirse pronto. De hecho, la verdad, nos apetece mucho esa labor de "comisariado desde fuera".

Helena López de Hierro, directora del Museo del Traje, en un rincón del Museo.

Helena López de Hierro, directora del Museo del Traje, en un rincón del Museo.

¿Qué es lo que hace especial, peculiar, la identidad de la moda española?
La moda española actual está viviendo un momento muy bueno. Yo siempre he creído que hay dos características, sobre todo, que definen a los diseñadores españoles y que viene, aun sin saberlo ellos, de una larga tradición en el diseño español. En primer lugar, yo creo que hay mucha moda basada en la geometría.

La moda de los años 40, 50 , 60, etcétera, son piezas estructuradas, tienen una estructura bastante contundente que creo tiene que ver con la larga tradición de la indumentaria tradicional en España, que repite también esas formas geométricas. Un ejemplo de ello sería Balenciaga.

Y después yo creo que hay, también, aunque eso ya depende mucho de los distintos diseñadores, una capacidad para el adorno de la propia pieza. Normalmente, sobre esas estructuras más geométricas, más sencillas, más lisas, y que siempre ha sido lo que ha llamado la atención de los diseñadores o de los interesados extranjeros.

Toda esa capacidad de adorno, que también tiene mucho que ver con nuestra tradición a la hora de de vestirnos, quizá haya sido el elemento más fácil para entender la moda española, desde el extranjero. Frente a estas estructuras o a esa capacidad de estructurar, de sastrería, de buen corte, etcétera que tiene la moda en España.

Y creo que la colección del museo sirve para documentar cómo las modas arraigan en los objetos cotidianos. 
La moda en sí no solamente son las prendas que llevamos puesta. La moda también tiene que ver con los objetos en los que comemos, los relojes que nos ponemos, las tazas en las que bebemos... Un montón de objetos pequeños que en realidad tienen que ver con la vida cotidiana, que son los que crean esas modas en las que estamos y de hecho hay una coherencia entre la forma en la que nos vestimos, y esos  elementos.

Por eso, hemos introducido en la exposición no solamente piezas de indumentaria, sino piezas de la vida cotidiana que tenemos en nuestra colección, porque nosotros somos el Museo del Traje, Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico, con lo que tenemos una gran cantidad de piezas que nos acompañan, al definir este discurso más global.

Porque en una cosa que muy poca gente sabe es que en el Museo del Traje, que es un museo de la indumentaria, hay también accesorios.
Nosotros tenemos una colección muy, muy amplia. Tenemos unas 180.000 piezas que tenemos que custodiar. De esas 180.000, unas 50.000 serían la indumentaria y aquí estarían incluidos también los accesorios. Al fin y al cabo, la moda, tal y como la entendemos, es eso, es la comunicación de la propia imagen.

La comunicación de la imagen, en mi caso, or ejemplo, pasa por gafas, pendientes... Y en un momento historico dado pasaba por bastones, puñales, armas que se llevaban encima; y en otro momento fajines, cinturones, zapatos... Incluso maquillaje y colonia. Todo eso, todo eso tiene que ver con la manera en la que nos exponemos al mundo. Y por supuesto, todo eso nos interesa.

Y ya para acabar, cuál ha sido, de todas las exposiciones temporales que se han organizado en el Museo del Traje, la más curiosa, original, etc..
Bueno, a mí siempre me ha gustado reivindicar determinadas figuras. Por ejemplo, recuerdo con especial cariño la exposición que dedicamos a Manuel Piña, porque es una figura que no es muy conocida fuera del mundillo de la moda (murió joven, en el año 94) pero que representa muy bien la época en la que vivió.

Otra exposición que creo que sorprendió bastante, bastante al público, fue la exposición que dedicamos al color rosa, La vie en rose, precisamente porque queríamos desmontar uno de esos tópicos que nos afectan a las mujeres de que nuestro color es el color rosa. Y ese otro de que la coquetería es una cosa de mujeres.

Por eso, a través del análisis de de ese color pudimos aprender que tanto San José como el Niño Jesús iban en ocasiones vestidos de rosa. Y hasta los toreros van a veces vestidos de rosa. Esa exposición me gustó mucho por toda el feedback que tuvimos y porque fue un aprendizaje para todos.

Usted fue nombrada directora del Museo del traje, a finales de 2011, cuando estaba a punto de cumplir 34 años... ¡una treintañera nombrada directora de uno de los museos estatales!
Sí, fueron fueron muy osados.

Y ahora creo que hay muchas mujeres que son directoras de museos...
Sí, ahora mismo, en los museos estatales, sí que somos mayoría de mujeres. Voy a hacer un recuento un poco apresurado pero, por ejemplo, aquí en Madrid, en el Museo del Romanticismo, hay una directora; en el Museo de América, hay una mujer; en el Museo Cerralbo, hay otra directora; en el Museo de Artes Decorativas también hay una mujer al frente... Mérida está dirigido por una mujer y en Barcelona, la directora del Museo del Diseño es una mujer. Y al frente del Museo del Greco, otra. Ahora mismo las mujeres somos mayoría.