El interior de la estación de tren de São Bento, en Oporto (Portugal).

El interior de la estación de tren de São Bento, en Oporto (Portugal).

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La estación de tren más bonita del mundo que Saramago nombró "la gran biblioteca de la historia Portugal": una joya con 20.000 azulejos

Descubre el refugio artístico que se convierte en una experiencia inolvidable para las amantes de la belleza, la historia y la literatura de fantasía.

Más información: La estación de tren más antigua de España está en un municipio de 90.000 habitantes y data de 1855.

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Estamos acostumbradas a encontrarnos con el bullicio y el cemento frío al cruzar la entrada de cualquier estación de tren. Sin embargo, de la que hoy escribo, guarda una sorpresa de lo más artística.

No es sólo un lugar de paso. Es un museo vivo donde el eco se mezcla con el susurro de los siglos. Entrar en la estación de tren de São Bento, en Oporto, es como sumergirse en un lienzo infinito donde cada rincón cuenta una leyenda.

Considerada por muchos como la terminal ferroviaria más bonita del planeta, este tesoro arquitectónico ha logrado lo impensable: que las viajeras deseemos que el tren se retrase sólo para poder seguir leyendo las paredes de este lugar.

La estación de tren de São Bento, en Oporto (Portugal).

La estación de tren de São Bento, en Oporto (Portugal).

Nosotras, que no entendemos el viajar sólo como un desplazamiento, sino como un momento para autodescubrirnos y, dicho está de paso, encontrar belleza, São Bento es una parada obligatoria si visitas Portugal.

En un mundo que se mueve por las prisas, esta estación de tren invita a parar, levantar la vista del móvil y conectar con la herencia de un país que ha sabido bordar su historia sobre cerámica. Es el destino ideal para esa viajera que busca inspiración en la arquitectura, que ama los detalles artesanales y que sabe que los lugares con alma son los que realmente nos transforman.

La biblioteca de Saramago

El Premio Nobel José Saramago, en su emblemático libro Viaje a Portugal, no pudo resistirse a los encantos de este lugar. Lo bautizó como "la gran biblioteca de la historia de Portugal", y no le faltaba razón.

Las paredes de São Bento no están hechas de ladrillo común, sino de 20.000 azulejos pintados a mano por el artista Jorge Colaço a principios del siglo XX.

A lo largo de 11 años de trabajo meticuloso, Colaço plasmó en estas piezas la identidad de una nación. Al caminar por su vestíbulo, los ojos saltan de la épica Batalla de Aljubarrota a la entrada triunfal de Juan I en Oporto junto a su esposa, Felipa de Lancaster.

El interior de la estación de tren de São Bento, en Oporto (Portugal).

El interior de la estación de tren de São Bento, en Oporto (Portugal).

Pero no todo es guerra y nobleza. El artista también tuvo la sensibilidad de retratar la vida cotidiana de las mujeres y hombres del campo, las fiestas populares y el duro trabajo en los viñedos del Duero. Dándole a la estación una calidez humana que pocas infraestructuras poseen.

Lo que pocos turistas saben mientras se hacen el selfie de rigor frente a los azulejos es que la estación de São Bento se levanta sobre un terreno sagrado y, según dicen, algo melancólico.

En este mismo lugar se erigía el Convento de São Bento de Avé-Maria. En el siglo XIX, el Estado portugués decretó que, tras la muerte de la última monja, el edificio pasaría a manos públicas para construir la terminal.

La última monja vivió allí sola durante décadas, resistiéndose a abandonar su hogar. Pero, tras su fallecimiento en 1892, las obras comenzaron.

La leyenda local asegura que el espíritu de la religiosa aún deambula por los andenes. Sea cierto o no, esa transición de lo espiiritual a lo ferroviario le da a São Bento un aura de misterio que la distingue de cualquier otra estación del mundo.

El hechizo de J. K. Rowlling

Si al caminar entre los azulejos de la estación de São Bento sientes una punzada de nostalgia mágica, no es casualidad. Existe una conexión casi invisible que une esta joya ferroviaria con el universo literario más mágico del siglo XXI.

Durante los años que J. K. Rowling vivió en Oporto trabajando como profesora de inglés, la estación de São Bento fue una de sus paradas frecuentes y una gran fuente de inspiración. Para las amantes de Harry Potter, pasear por este lugar es lo más parecido a traspasar el Andén 9 y ¾ hacia el mundo de la magia.

@ra.dacosta 🪄¿Dónde está el Andén 9 y 3/4? 📜Se dice que el túnel de la 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗲𝗻 𝗱𝗲 𝗦ã𝗼 𝗕𝗲𝗻𝘁𝗼🚂es el que sirvió de 𝗶𝗻𝘀𝗽𝗶𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 durante el rodaje en Londres, obteniéndose como se sabe, imágenes similares en la estación de tren de 𝘒𝘪𝘯𝘨 𝘊𝘳𝘰𝘴𝘴, para emular el andén 9 y 3/4 y las vías del 𝗛𝗼𝗴𝘄𝗮𝗿𝘁𝘀 𝗘𝘅𝗽𝗿𝗲𝘀𝘀🚂. 🖼️ La realidad es que, la famosa estación de Oporto, es una auténtica 𝗼𝗯𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗮𝗿𝘁𝗲 del S. XIX. 🔹Más de 𝟮𝟬.𝟬𝟬𝟬 𝗮𝘇𝘂𝗹𝗲𝗷𝗼𝘀 representando 𝗲𝘀𝗰𝗲𝗻𝗮𝘀 𝗰𝗼𝘁𝗶𝗱𝗶𝗮𝗻𝗮𝘀 de Portugal🇵🇹, visten sus paredes. 🌟¿La conoces? Es imposible no pasar horas mirándola. #estaciondesaobento #saobentooporto #harrypotterenoporto #rutaharrypotteroporto #visitporto #queverenoporto #laestaciondetrenmasbonitadelmundo #estacaodesaobento #recomendacionesoporto #descubreoporto ♬ sonido original - Raquel Da Costa 🇪🇸🇵🇷

Hoy, São Bento es mucho más que el punto de partida hacia los viñedos del valle del Duero o las ciudades vecinas. Es un símbolo que demuestra no hace falta pagar una entrada de museo para contemplar una de las obras pictóricas más importantes de Portugal. Basta con comprar un billete de tren o, simplemente, dejarse llevar por la curiosidad.

Por eso, si estás planeando tu próxima escapada con amigas o un viaje de introspección personal, Oporto te espera con esta joya de porcelana. Porque, como bien sugirió Saramago, hay libros que no se leen en papel, sino que se recorren con los pies mientras esperamos la salida del próximo tren de la vida.