Fábrica de BMW Brilliance  en China

Fábrica de BMW Brilliance en China BMW

Motor

China da la espalda al automóvil alemán: sus ventas se desploman hasta representar una quinta parte del total

China copaba un tercio de las entregas de los grupos alemanes hasta junio de 2025.

Más información: El dominio del automóvil premium alemán empieza a resquebrajarse en China ante el avance de las 'startups'

Publicada

La industria automovilística alemana tiene un serio problema. En un mundo orientado hacia la localización, y no la globalización, donde las guerras comerciales están a la orden del día, los grupos automovilísticos alemanes se enfrentan a varios retos en distintas regiones del mundo.

Así, en EEUU han de hacer frente a los aranceles de Trump, mientras que en Europa batallan contra los fabricantes chinos, más competitivos que ellos en costes. Sin embargo, en China, el mercado automovilístico más grande del mundo, los fabricantes alemanes también sufren una profunda crisis.

Al cierre del primer semestre del año, el mercado chino ha supuesto poco más de una quinta parte del total de las ventas del Grupo Volkswagen, Grupo BMW y Grupo Mercedes-Benz. El dato podría parecer bueno, pero nada más lejos de la realidad. Un año atrás, cada uno de estos consorcios lograba en el mercado chino -como mínimo- hasta una cuarta parte de sus ventas. De lo que se deduce que el mercado chino ha dado la espalda a los fabricantes alemanes.

El Grupo Volkswagen, sumido en una profunda organización de su negocio, vendió en China en los seis primeros meses del año un total de 973.000 vehículos, lo que supuso una caída del 25,9% en la comparativa interanual. Así, el mercado chino aportó un 23,5% de sus ventas mundiales en el primer semestre. El año pasado, el negocio chino suponía un 30% de sus ventas mundiales.

El Grupo BMW, propietario de la marca homónima, Mini y Rolls-Royce, recortó sus ventas en China un 20,4% en los seis primeros meses del año, hasta situarlas en las 261.773 unidades. Esto equivale a que un 22,6% de sus ventas mundiales se realizan en el mercado más grande del mundo. Sin embargo, en el mismo periodo del año pasado, el negocio chino aportaba un 26,3% de sus ventas en todo el mundo.

Tampoco escapa a esta situación el Grupo Mercedes-Benz. El consorcio de la estrella comercializó en China entre enero y junio un total de 212.600 turismos y furgonetas, lo que supone un 30% menos en comparación con el ejercicio anterior. Así, el peso del negocio chino en Mercedes-Benz ha mermado en más de siete puntos porcentuales de cuota, hasta situarse en un 21%.

Con todo, lo que se deduce es que el mercado chino ha dado la espalda a los fabricantes alemanes, los cuales deberían compensar esta caída con otros mercados. Pues la realidad es bien distinta.

Otras regiones

En el caso del Grupo Volkswagen, el gigante alemán del automóvil intenta compensar el fuerte retroceso del mercado chino con Sudamérica y Europa central y oriental. Sin embargo, los incrementos son más contenidos que la caída en China. Así, las ventas en Sudamérica crecieron un 8,3% en los seis primeros meses del año, hasta las 3.237.200 unidades, mientras que en Europa central y oriental aumentaron un 7,2%, hasta las 292.600.

En román paladino, se vende menos. De hecho, las ventas del Grupo Volkswagen cayeron un 6,3% entre enero y junio, hasta las 4.125.700 unidades. Esta deriva ha obligado al gigante alemán del automóvil a recortar su capacidad productiva en Europa un 25%, hasta situarla en los 9 millones de vehículos al año.

La situación vivida por el Grupo BMW es similar. El consorcio automovilístico bávaro intentó compensar su caída en China con el alza de las ventas en su mercado doméstico. Pero tampoco fue suficiente. Las ventas del Grupo BMW en Alemania en el primer semestre registraron un alza del 10,2% en la comparativa interanual, hasta las 149.135 unidades.

Nuevamente, el desplome sufrido en China tuvo repercusiones en las ventas mundiales, las cuales cayeron un 4,2% en los seis primeros meses del año, hasta los 1.156.742 vehículos.

En el caso de Mercedes-Benz, el grupo con sede en Stuttgart intentó compensar la caída del negocio chino con el alza del mercado de EEUU. Pero tampoco lo consiguió. Las ventas del consorcio de la estrella en el segundo mercado más grande del mundo crecieron un 15% entre enero y junio, hasta las 163.000 unidades.

Así las cosas, las ventas mundiales del Grupo Mercedes-Benz en el primer semestre cayeron un 6% en el primer semestre, hasta los 1.011.500 vehículos.

Porsche tampoco escapa

Otra automovilística alemana que no escapa a este desplome en ventas en el gigante asiático es Porsche. La firma de deportivos del Grupo Volkswagen vendió 14.501 vehículos en China en la primera mitad del año, lo que supuso un descenso del 32% en la comparativa interanual. Ello implica que el negocio chino acapara el 11,8% del total. Un año antes, el peso de China era del 14,5%.

La situación que vive Porsche le ha obligado a recortar 5.000 puestos de trabajo hasta 2035 en un segundo paquete de medidas de reestructuración acordado entre la empresa y los sindicatos.

Este nuevo escenario, en el que los fabricantes alemanes empiezan a perder parte de su notoriedad, coincide en un momento en el que se debate la Ley de Aceleración Industrial (IAA, por sus siglas en inglés) en el que se contempla el denominado "Made in EU". Una normativa impulsada sobre todo por Francia que marca un giro en la doctrina económica de la UE, tradicionalmente basada en la apertura comercial.