Línea de montaje en la planta de Mercedes-Benz en Vitoria
La industria del automóvil lidera la intención de inversión en innovación en España pese al déficit de talento
De cara al presente ejercicio se prevé que haya una mayor contención en los niveles de esfuerzo inversor.
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"Por primera vez, España tiene una oportunidad muy grande a la hora de ser tratado como un país de alta tecnología. Se trata de una tecnología profunda y eso da una oportunidad muy grande para el futuro". Así definió Oliver Blume, presidente del Grupo Volkswagen, el paso adelante de la industria automovilística en España.
Una industria automovilística que está inmersa en un profundo proceso de transformación hacia la electrificación, al que se suma la aplicación de aranceles y la intensa competencia china.
Lo cierto es que, pese a este entorno desfavorable, el sector del automóvil es la industria con mayor intención de inversión en innovación en España. Concretamente, el 93% de las empresas de automoción en España prevé aumentar su presupuesto en innovación durante este año, según datos del VII Barómetro Internacional de la Innovación de Ayming al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL-Invertia.
Dicho barómetro analiza las respuestas de 850 directivos de I+D+i y CEOs de Europa, Norteamérica y Asia, con el fin de identificar las principales tendencias y desafíos en materia de innovación.
Ahora bien, pese a que se prevé un aumento de la inversión, ésta será más contenida que en años anteriores. De hecho, tan sólo el 13% de las empresas automovilísticas prevé destinar al menos un 10% de su facturación a la innovación, ocho puntos menos que el año anterior.
Esta contención en los niveles de esfuerzo inversor tiene su razón de ser en que las rentabilidades logradas por las compañías automovilísticas se han reducido durante el pasado año.
Pero esta situación no sólo concierne a España, sino a toda Europa. Según otra encuesta realizada por la patronal europea de proveedores de automoción (Clepa), más de tres de cada cuatro compañías prevé que su rentabilidad se sitúe este año por debajo del 5%. Y esto es un problema, dado que ese margen del 5% es el nivel mínimo necesario para mantener las inversiones a largo plazo en innovación y capacidad industrial.
Déficit de talento
Otro de los hándicaps con los que cuenta la industria automovilística es la falta de talento. Siete de cada diez empresas del sector consideran que este déficit de talento especializado es la principal causa que limita su capacidad de innovación.
Un problema que se produce de forma reseñable en el sector automovilístico, dado que tan sólo tres de cada diez empresas de la media global considera la falta de talento como principal problema a la hora de innovar.
A esta dificultad también se suman otros factores como la ausencia de una estrategia clara de innovación, la presión por obtener resultados inmediatos -lo que refuerza una visión cortoplacista- y la burocracia.
Por si todo ello no fuera suficiente, el entorno competitivo y regulatorio añade presión adicional. Así un 37% de las compañías del sector del automóvil reconoce haber sufrido copia de sus nuevos productos por parte de sus competidores, mientras que un 33% reconoce asumir costes significativos asociados a litigios en materia de propiedad intelectual.
Menor dependencia de ayudas
Pese a lo que se tiende a pensar, la industria del automóvil se posiciona como el sector menos dependiente de las subvenciones públicas.
En la financiación de la I+D, la autofinanciación sigue siendo la principal vía utilizada por más de la mitad de las compañías.
Por su parte, las deducciones fiscales por actividades de I+D ganan peso y aumentan en siete puntos porcentuales, consolidándose como la segunda herramienta más utilizada, mientras que la financiación vía capital se mantiene ligeramente por encima.
Por otro lado, la planificación estratégica cobra cada vez más importancia en la industria. El 37% de las empresas afirma contar con una hoja de ruta definida a diez años, aunque todavía por debajo de la media global (42%).
Preocupación por la eficiencia
Sin embargo, la principal prioridad para el 57% de las empresas del sector automovilístico es la mejora de la eficiencia operativa.
Le siguen el desarrollo de innovación (40%), la reducción de costes y el incremento de cuota de mercado (30% en ambos casos). Este enfoque refleja un momento de transición en el sector, donde la presión competitiva, la electrificación y la transformación tecnológica obligan a optimizar procesos sin renunciar al desarrollo innovador.
"La industria de automoción en España muestra una clara voluntad de seguir invirtiendo en innovación, pero lo hace con un enfoque más selectivo y orientado a la eficiencia", asegura Donia Razazi, experto en Industria y Automoción de Ayming.