Un caballo en medio de un incendio.

Un caballo en medio de un incendio. istock

Mascotario Día de la prevención de los incendios

España exige un cambio de normas: hay que integrar a los veterinarios para proteger a los animales en los incendios

La OMSA reclama incluir la atención a los animales y la veterinaria en la gestión de incendios forestales.

Más información: El grito silencioso tras los incendios de Madrid: la lucha para salvar a los animales y ayudar a los refugios

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Cada verano, los incendios forestales ocupan las portadas por la devastación de hectáreas y la evacuación de zonas urbanas.

Sin embargo, en el interior del humo se libra una crisis silenciosa que involucra a la fauna silvestre, el ganado y las mascotas que sufren los efectos directos de las llamas.

Frente a esta realidad, organismos internacionales y comunidades científicas exigen un cambio de paradigma para integrar la sanidad animal como un pilar fundamental en la gestión de catástrofes.

La propuesta global de la OMSA

La Organización Mundial de Sanidad Animal ha encendido las alarmas al advertir que las consecuencias de un gran incendio no terminan cuando se extinguen las llamas.

Históricamente, la atención a los animales en situaciones de catástrofe ha dependido de iniciativas voluntarias o redes de auxilio improvisadas.

Hoy, la institución reclama que los servicios veterinarios estatales formen parte estructural de los sistemas nacionales de preparación, respuesta y recuperación.

Bajo el marco One Health o Una sola salud, que vincula el bienestar humano, animal y ambiental, la inclusión veterinaria resulta crítica. En la fase previa, el pastoreo extensivo actúa como una herramienta natural para limpiar el sotobosque y prevenir grandes incendios.

Durante la emergencia, la evacuación planificada de explotaciones ganaderas evita colapsos logísticos y pérdidas económicas irreversibles, mientras que en la etapa posterior, la vigilancia sanitaria frena la propagación de enfermedades zoonóticas surgidas por el desplazamiento forzado de la fauna silvestre.

Modelos internacionales de respuesta

Diversos países han demostrado que la inclusión formal de la medicina veterinaria en los protocolos de protección civil salva vidas y optimiza los recursos de rescate.

En Estados Unidos, a través de los comités del equipo de respuesta animal estatal, las brigadas veterinarias forman parte del Sistema de Mando de Incidentes para desplegar hospitales de campaña y coordinar el transporte de ganado.

Australia cuenta con la red de equipos veterinarios de emergencia que actúan en las zonas siniestradas inmediatamente después de que los bomberos estabilizan el perímetro. Realizan triajes sobre el terreno y tratan quemaduras en especies autóctonas como koalas y canguros.

Por su parte, Chile activa redes de respuesta técnica mediante sus servicios agrícolas para movilizar clínicas móviles y distribuir forraje de emergencia.

Aquí, en España las actualizaciones normativas en protección civil avanzan hacia la inclusión obligatoria de animales en los planes de evacuación en coordinación con los colegios veterinarios regionales.

Criterios de intervención en el terreno

La intervención inmediata determina la supervivencia de un animal afectado por un incendio. Los expertos coinciden en una serie de actuaciones clave en la zona del siniestro.

La inhalación de humo constituye la causa principal de mortalidad y exige el traslado inmediato del afectado a un espacio ventilado, manteniéndolo de lado con el cuello extendido para liberar las vías respiratorias.

Para las quemaduras térmicas, el enfriamiento debe realizarse aplicando únicamente agua limpia a temperatura ambiente sobre la piel y las almohadillas, evitando el hielo y el uso de pomadas o aceites que sellan el calor y facilitan infecciones.

El dolor y la desorientación aumentan la agresividad instintiva. El manejo del shock requiere un transporte tranquilo en recipientes oscuros para la fauna silvestre o el uso de mantas que reduzcan el estrés en animales de compañía.

La inhalación de toxinas suele desencadenar edemas pulmonares entre 24 y 48 horas después de la exposición, por lo que la valoración profesional es imprescindible aun cuando no existan lesiones cutáneas visibles.

La protección de los animales ante los incendios forestales no es un debate secundario ni un mero acto de compasión; es una estrategia integral de seguridad pública, sostenibilidad rural y conservación ambiental.

Reducir el impacto del fuego exige que las decisiones en la mesa de crisis miren hacia el ecosistema en su totalidad.