Un gato naranja de pocos meses.

Un gato naranja de pocos meses. Archivo redacción

Mascotario

Carlos Gutiérrez, veterinario: "Si queremos que el gato duerma por la noche, debemos ofrecerle un ciclo natural completo"

El experto señala que factores externos como el cambio de estaciones, la presencia de insectos o alteraciones en la rutina del hogar pueden intensificar esta actividad.

Más información: El vídeo que desvela qué hacen los gatos de noche: "Sus ojos pueden captar luz y sonidos imperceptibles"

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Son las tres de la mañana. La casa está en absoluto silencio y, de repente, suena como si una estampida atravesara el pasillo. Tu gato acaba de saltar sobre la cama, ha salido disparado hacia el salón y parece estar cazando fantasmas invisibles.

Si convives con un felino, esta escena te resultará dolorosamente familiar. Muchos cuidadores asumen que los gatos son estrictamente nocturnos, pero la ciencia felina dice algo diferente.

Entender qué ocurre realmente en la mente de tu mascota cuando se apagan las luces es el primer paso para conseguir que ambos podáis dormir de un tirón. "Lo primero que debemos entender es que los gatos no son animales nocturnos, sino crepusculares", afirma el veterinario Carlos Gutiérrez, en un vídeo de YouTube.

Existe la creencia popular de que los gatos duermen todo el día para estar despiertos toda la noche. Sin embargo, su reloj biológico responde a un patrón evolutivo muy concreto diseñado para la supervivencia.

"Esto significa que sus picos naturales de máxima actividad se producen durante el amanecer y el atardecer, momentos en los que sus presas en la naturaleza están más activas".

Este comportamiento heredado de sus ancestros explica por qué tu gato parece "despertar" justo cuando estás preparando la cena o cuando suena tu primera alarma por la mañana.

Su visión está perfectamente adaptada para detectar movimientos con poca luz, lo que convierte a esas horas de penumbra en su momento favorito para explorar y cazar.

El "loco frenesí" nocturno

Si sus picos de energía son al amanecer y al atardecer, ¿por qué muchos gatos montan auténticas fiestas en mitad de la noche? La respuesta suele estar en el estilo de vida que les ofrecemos dentro de casa.

"El problema surge cuando el gato pasa muchas horas solo durante el día, durmiendo por aburrimiento. Al llegar la noche, el animal acumula una gran cantidad de energía retenida que necesita liberar de forma repentina, lo que desencadena las famosas carreras nocturnas o zoomies".

A esta acumulación de energía se suma otro factor clave: nuestra propia rutina. Los humanos trabajamos o estudiamos de día y dormimos de noche. Si el gato pasa ocho horas en un piso vacío sin estímulos, dormirá. Cuando volvemos a casa, su "día" acaba de empezar.

Reajustar el reloj biológico de tu gato

Afortunadamente, no tienes que resignarte a vivir con ojeras de por vida. Es posible adaptar los ritmos de tu felino para que coincidan mejor con los tuyos aplicando pequeñas rutinas en vuestro día a día.

Para empezar, es fundamental centrarse en la estimulación mental y el juego interactivo. Dedicar entre 15 y 20 minutos a jugar con él antes de irte a dormir, utilizando juguetes tipo caña de pescar que simulen la caza, marcará una gran diferencia si dejas que aceche, persiga y finalmente capture la "presa".

"Si queremos que el gato duerma por la noche, debemos ofrecerle un ciclo natural completo: caza, comida y descanso", afirma el veterinario. “Si jugamos de forma intensa con él justo antes de la cena, gastará energía, comerá satisfecho y su propio organismo le pedirá entrar en fase de reposo".

Sabiendo esto, otro cambio estratégico consiste en ajustar el horario de sus comidas. Los gatos en libertad cazan, comen y luego duermen para procesar la digestión, por lo que servirle su ración principal justo después de la sesión de juego nocturna facilitará que se vaya a dormir mucho más relajado.

Por último, para evitar que duerma 16 horas seguidas durante el día por mero aburrimiento, es ideal procurarle un buen enriquecimiento ambiental diurno.

Dejar a su alcance juguetes interactivos, comederos tipo puzle o colocar un rascador alto cerca de una ventana para que pueda observar el exterior le mantendrá entretenido mientras estás fuera.

El error que jamás debes cometer

Cuando tu gato te despierte a las cuatro de la mañana maullando o correteando, tu reacción inmediata es la clave de todo.

"El mayor error que cometen los cuidadores es levantarse, hablarle o darle comida para que se calle. Para un gato, cualquier atención, incluso una reprimenda, es una recompensa. Si te levantas, le estás enseñando que hacer ruido de noche funciona para llamar tu atención".

La regla de oro es ignorar por completo el comportamiento nocturno. Si garantizas que sus necesidades básicas están cubiertas, la mejor estrategia durante la noche es la indiferencia absoluta.

Con paciencia y reajustando sus rutinas de juego diurnas, tu gato aprenderá a sincronizar su descanso con el tuyo.