Un gato cachorro naranja en brazo a su dueño.

Un gato cachorro naranja en brazo a su dueño. Archivo redacción

Mascotario

Carlos Gutiérrez, veterinario: "Si tu gato se acicala y tiene el pelo limpio y brillante significa que está feliz y no tiene estrés"

Existen varias señales físicas y conductuales que confirman si un gato recibe cuidados óptimos y goza de bienestar.

Más información: Laia, educadora felina, da la clave para pasear a tu gato con seguridad: "Este método de 4 pasos es muy efectivo"

Publicada

Todos los amantes de los gatos queremos asegurarnos de que nuestros compañeros felinos tienen una vida plena y feliz. Sin embargo, muchas veces, no sabemos interpretar las señales de necesidad de nuestras mascotas y nos resulta más complicado darle paz.

"El estado físico de un gato es el primer indicador de su bienestar", afirma el veterinario Carlos Gutiérrez y señala que un pelaje sano es sinónimo de un gato feliz.

"Cuando tu gato se acicala y tiene el pelo bonito, brillante, fuerte, frondoso, eso indica que está bien de salud, que está bien alimentado, que no hay ninguna situación en casa que le esté produciendo estrés".

Por el contrario, un pelo graso, apelmazado o con caspa funciona como una "alarma silenciosa" de que algo falla, como un posible problema de obesidad que le impide acicalarse correctamente.

A través de un vídeo de YouTube, el veterinario nos ofrece una guía detallada para confirmar si estamos brindando los mejores cuidados a nuestros gatos, revelando tanto señales físicas como de comportamiento.

La importancia del peso

Mantener el peso es igual de crucial. El experto recomienda pesar al felino al menos una vez al mes, ya que los cambios graduales de peso son indicativos de problemas.

Sobre la pérdida de peso, Gutiérrez advierte: "cuando empiezan a tener algún tipo de problema, alguna enfermedad o alguna circunstancia que les esté causando estrés, es muy habitual que nuestros gatos empiecen a perder poco a poco peso".

Asimismo, la obesidad excesiva (donde no se palpan los huesos y hay dificultad para moverse) puede derivar en enfermedades como la diabetes.

Además, aunque no sea la parte más glamurosa, revisar la bandeja de arena es vital. El veterinario se refiere a las deposiciones como "tesoros" porque "esconden una gran cantidad de información".

Según indica, las heces beben ser uniformes, de color marrón oscuro y con una consistencia firme pero no como una piedra. Generalmente, las realizan unas dos veces al día.

Mientras que la orina es siempre uniforme: un gato sano suele hacer un terrón grande en la misma esquina del arenero, unas cuatro o cinco veces al día. Encontrar pequeños terrones separados podría indicar problemas en la vejiga.

A este estado de regularidad, el experto lo bautiza como "la normalidad silenciosa": "si va todo bien pues no te das prácticamente ni cuenta y entonces entiendes que la vida de tu gato y que la salud de tu gato está bien".

Actitud, confianza y los malinterpretados "Zoomies"

El comportamiento del gato hacia sus dueños y su entorno dice mucho de su equilibrio mental. Si tu gato se acerca con la cola levantada o en forma de signo de interrogación, significa que viene en son de paz, con curiosidad y buscando interacción.

Además, si decide descansar a tu lado o amasarte, está demostrando gran confianza, ya que el descanso es un momento de vulnerabilidad. Los ruidos cotidianos (como la lavadora o la aspiradora) tampoco deberían asustarlo si se siente verdaderamente seguro en su hogar.

Sin embargo, la señal que más dueños malinterpretan son los famosos "zoomies" o momentos de locura. Muchos piensan que el gato corretea despavorido porque está asustado o hiperactivo.

Pero el veterinario aclara: "nuestros gatos hay momentos en el día en los que necesitan quemar esa actividad; de hecho indican que se encuentran sanos y que se encuentran en un ambiente que les aporta todo eso que ellos necesitan para explorar".

Estos picos de energía, a menudo al atardecer o medianoche (lo que el experto bromea llamando la "hora Warner"), no deben ser interrumpidos, ya que forman parte natural de su forma de relacionarse con el mundo.

¿Qué dice tu comportamiento sobre el cuidado de tu gato?

El cuidado felino no solo depende de observar al animal, sino de nuestras propias rutinas. El veterinario destaca tres tareas fundamentales para los humanos:

  • Pesar su comida: Dejar el cuenco siempre lleno no es recomendable porque muchos gatos no saben autorregularse. "Si quieres tener a tu gato bien cuidado en tu casa tienes que pesar la cantidad de comida que le corresponde cada día".
  • Limpieza profunda del arenero: Retirar las heces a diario es lo mínimo. Además, se debe vaciar, lavar con jabón y desinfectar la bandeja al menos una vez al mes, ya que los gatos son muy sensibles a los olores.
  • Enriquecimiento ambiental: Pensar en tu gato al hacer planes, como dejarle una caja de cartón de un pedido para que explore, marca la diferencia entre un hogar aburrido y uno estimulante.

Para resumir la esencia de un buen cuidado felino, el veterinario es categórico al elegir el factor más determinante: "si yo tuviera que quedarme con una sola de las señales que indican que nuestro gato está bien cuidado a nuestro lado, sin duda sería su nivel de actividad".

Un gato feliz es un animal que come, bebe, explora, interactúa y es capaz de replicar sus conductas naturales dentro de casa, demostrando un excelente estado de salud física y emocional.