Los pueblos de Andalucía son auténticas joyas. Una de las provincias que destaca es Granada, donde hay municipios que destacan por su historia y sus tradiciones. En el noreste, a poco más de una hora de la capital, hay una localidad donde resalta el pasado medieval.
Declarada Conjunto Histórico, Guadix fue un punto clave durante siglos, entre el interior del reino nazarí y el Levante. De ese periodo se mantiene la Alcazaba de Guadix, levantada entre los siglos X y XI sobre una colina que aún hoy marca el perfil de la localidad.
La fortaleza, construida con tapial y reforzada con torres defensivas, formó parte del sistema militar del Reino de Granada. Desde allí se controlaban rutas comerciales y caminos que conectaban distintas zonas del territorio. Aunque el paso del tiempo ha dejado huella, la alcazaba sigue siendo uno de los elementos más reconocibles del municipio.
A su alrededor, el casco histórico conserva parte del trazado heredado de la medina musulmana. Calles estrechas, desniveles y pequeñas plazas dibujan un conjunto urbano donde conviven edificios históricos y viviendas tradicionales.
Muy cerca, la catedral se levanta sobre la antigua mezquita mayor, una transformación habitual tras la conquista cristiana que también forma parte de la historia de la ciudad.
Pero si hay algo que define a Guadix es su barrio de casas cueva. Son miles de viviendas excavadas en la tierra arcillosa que rodea la ciudad, formando uno de los paisajes más peculiares de Andalucía.
Desde la distancia, lo que se ve son chimeneas blancas repartidas entre colinas, como si el terreno estuviera habitado bajo la superficie.
Estas cuevas empezaron a utilizarse hace siglos, especialmente tras la conquista cristiana, cuando parte de la población se asentó en las laderas para construir viviendas excavadas directamente en la tierra.
El resultado fue una arquitectura adaptada al entorno, con interiores que mantienen una temperatura estable durante todo el año.
Muchas de estas casas siguen habitadas. Otras se han transformado en alojamientos turísticos o espacios visitables. El barrio ofrece varios miradores desde los que se observa la ciudad con la alcazaba al fondo y la catedral destacando en el horizonte.
Otra visita recomendable es la iglesia de Santiago, una construcción barroca del siglo XVI con una fachada muy llamativa y detalles que conservan reminiscencias de la época andalusí. Junto a ella, el Palacio de Villalegre permite conocer la arquitectura renacentista local y suele albergar exposiciones temporales que dan vida al patrimonio cultural de Guadix.
El Museo de Guadix, situado en la llamada casa de las Mariposas, es otra parada interesante. Sus salas exhiben restos arqueológicos, etnográficos y artísticos que recorren desde la época romana hasta la actualidad.
En el casco urbano se encuentran restos de un teatro romano, testimonio de la ciudad de Acci que existió antes de la época medieval. Junto al teatro, se conservan vestigios de termas, viviendas y mosaicos que completan la imagen de un núcleo urbano romano con relevancia dentro de la provincia.