Playa de Torremolinos
Supercontrato de 168,7 millones para renovar la recogida de la basura y la limpieza de las calles y playas de Torremolinos
El Ayuntamiento busca una empresa que gestione durante una década la recogida de residuos, la limpieza viaria y de playas y la retirada de enseres, con nuevos contenedores, más servicios en verano y agua regenerada para el baldeo.
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Torremolinos prepara una transformación de arriba abajo de uno de sus servicios públicos más visibles. El Ayuntamiento ha puesto en marcha un supercontrato de 168.733.908,90 euros, IVA incluido, para renovar durante los próximos diez años la recogida de basura, la limpieza de las calles, el mantenimiento de las playas y la retirada de muebles y otros enseres.
Las empresas interesadas tienen hasta el 17 de septiembre para presentar sus ofertas. La licitación, que supone una media de 16,87 millones de euros al año, se divide en dos lotes y plantea un cambio profundo en la forma de prestar estos servicios en todo el municipio.
No se trata únicamente de renovar camiones o sustituir algunos contenedores. El pliego diseña un nuevo modelo de limpieza que incorpora 2.045 contenedores previstos inicialmente, recogida diaria de la fracción resto durante la temporada alta, agua regenerada para el baldeo, sistemas de geolocalización y control digital de los trabajos y refuerzos específicos para los meses de mayor actividad turística.
El futuro contrato plantea extender el sistema de carga lateral, que permite recoger los recipientes desde el costado mediante vehículos especializados, y eliminar las islas soterradas, salvo aquellas que el Ayuntamiento decida conservar.
El pliego parte de una previsión de:
- 967 contenedores para la fracción resto.
- 672 contenedores para materia orgánica.
- 313 contenedores de resto destinados a hoteles.
- 93 contenedores de materia orgánica para establecimientos hoteleros.
Los contenedores de carga lateral tendrán una capacidad nominal de 3.000 litros para la fracción resto y de 1.800 litros para los biorresiduos. Además, al menos el 5% de los recipientes de cada fracción deberá ser accesible para personas con movilidad reducida u otras discapacidades.
La basura se recogerá todos los días en verano
El contrato pone el foco especialmente en la temporada turística. La fracción resto deberá recogerse todos los días de la semana durante la temporada alta, incluidos domingos y festivos. En temporada baja, el mínimo exigido será de seis días a la semana.
Para la materia orgánica, la frecuencia será de cinco días semanales en temporada alta y cuatro en temporada baja. La recogida de los contenedores de la vía pública se realizará durante la noche, mientras que los recipientes instalados en establecimientos hoteleros se atenderán por la mañana.
El servicio tendrá que hacerse cargo de algunos de los residuos que generan más incidencias en la vía pública: bolsas abandonadas junto a los contenedores, restos de poda, residuos procedentes de pescaderías, aceite doméstico, animales muertos y objetos punzantes como agujas y jeringuillas.
El pliego presta especial atención a los puntos de recogida que se quedan pequeños ante la cantidad de residuos generados.
Los desbordamientos de los contenedores se consideran un problema de planificación del servicio, por lo que la empresa deberá disponer de medios suficientes para evitar que se conviertan en situaciones permanentes y actuar cuando se produzcan.
Además, la adjudicataria tendrá que reservar cada año el 10% de los contenedores previstos para refuerzos o sustituciones y otro 10% de tapas, bisagras y otros elementos de reposición.
Las calles se limpiarán con agua regenerada
Otra de las novedades del supercontrato afecta directamente al consumo de agua. Cuando esté operativa la red procedente de la depuradora, la empresa deberá utilizar agua regenerada para el baldeo de calles, la hidrolimpieza, el lavado de contenedores y la limpieza del mobiliario urbano.
El uso de agua potable quedará reservado para situaciones excepcionales y requerirá autorización municipal.
El pliego establece diferentes medidas de control sanitario del agua empleada: limpiezas y desinfecciones mensuales de los depósitos, vaciados diarios y analíticas trimestrales de legionela, junto con el registro digital de las operaciones realizadas.
El supercontrato incluye todo el litoral de Torremolinos: La Carihuela, Playamar, El Bajondillo y Los Álamos.
La arena deberá limpiarse diariamente mediante medios manuales y mecánicos, con trabajos de cribado para retirar colillas y microresiduos, limpieza de accesos y pasarelas, vaciado y desinfección de papeleras y retirada de residuos flotantes.
La gestión de algas también quedará incluida cuando su presencia afecte a la salubridad o a la imagen de las playas.
Después de temporales, lluvias intensas u otros episodios meteorológicos adversos, el servicio tendrá que activar actuaciones intensivas de limpieza.
La tecnología tendrá también un papel en la vigilancia del litoral. El pliego contempla sistemas de geolocalización de la maquinaria para comprobar los trabajos realizados y sensores de llenado en las papeleras de mayor capacidad situadas en los principales accesos.
Del chicle y las colillas a los botellones
El servicio tendrá que retirar papeles, envases, colillas, hojas, tierra, chicles, pintadas, carteles, manchas de aceite, lixiviados, excrementos y bolsas abandonadas, entre otros residuos.
También se encargará de la limpieza de mercadillos, parques, zonas caninas, aparcamientos, paseos marítimos, solares públicos y caminos municipales.
El calendario contempla dispositivos especiales antes, durante y después de acontecimientos con gran afluencia de público, entre ellos la Feria de San Miguel, la Feria del Carmen, Semana Santa, Navidad, San Juan y el Pride.
El pliego incluye servicios de emergencia de limpieza durante las 24 horas y actuaciones en pinares, montes públicos y zonas recreativas para retirar vertidos ilegales, escombros y restos de botellones.
El contrato se estructura en dos lotes. El primero concentra el grueso del servicio: recogida de residuos municipales, limpieza viaria y limpieza de playas.
El segundo está destinado a la retirada programada de muebles, colchones, somieres, maderas y otros enseres domésticos voluminosos no peligrosos.
Este último lote queda reservado a empresas de inserción y centros especiales de empleo de iniciativa social, de acuerdo con la normativa aplicable en materia de residuos y contratación pública.
La empresa adjudicataria comenzará la prestación al mes siguiente de la formalización del contrato. Dispondrá de un máximo de 12 meses desde el acta de inicio para poner en servicio la nueva maquinaria y las instalaciones previstas.