Vista cenital de la zona de actuación.

Vista cenital de la zona de actuación. Ayuntamiento de Málaga

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Lunares de colores, árboles, juegos y un mural: así quiere Málaga cambiar la cara de La Trinidad y Perchel Norte

El Ayuntamiento de Málaga impulsa pequeñas actuaciones por 651.057 euros. Plantea un nuevo recorrido peatonal desde la plaza Dolores Márquez hasta Bailén y actuaciones en calles y plazas para favorecer la accesibilidad, la convivencia y la permanencia de vecinos

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Las claves

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Málaga ejecutará 26 intervenciones urbanas en La Trinidad y Perchel Norte para mejorar la movilidad peatonal, la accesibilidad y la seguridad.

El proyecto incluye un recorrido turístico señalizado, zonas de sombra, áreas de descanso, murales y juegos infantiles para revitalizar calles y plazas.

Las entradas a los barrios se decorarán con lunares de colores y mobiliario urbano, facilitando la identificación y el uso de espacios actualmente infrautilizados.

La actuación incorpora la participación vecinal y estudiantil, adaptando soluciones a cada espacio y promoviendo la actividad social e intergeneracional.

Málaga se prepara para intervenir en distintos puntos de los barrios de La Trinidad y El Perchel Norte con un proyecto que pretende cambiar la forma en la que vecinos y visitantes recorren, utilizan y perciben estos espacios urbanos.

La actuación contempla 26 intervenciones repartidas por calles, plazas y accesos a los barrios, con especial atención a la movilidad peatonal, la creación de zonas de sombra y descanso, la accesibilidad y la mejora de la sensación de seguridad.

El contrato tiene un valor estimado de 651.057,19 euros (IVA incluido), con un plazo de ejecución previsto de ocho meses. Las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 31 de agosto.

El proyecto, denominado Obras del proyecto de actuaciones con perspectiva de género en Málaga, plantea una intervención que va mucho más allá de una simple renovación del mobiliario urbano. El documento divide las actuaciones entre recorridos, accesos a los barrios, calles interiores, espacios singulares, movilidad y plazas, con una idea común: hacer más amable el espacio público y conseguir que más personas permanezcan y se muevan por él.

Lunares planteados en la Plaza Virgen de la Concepción.

Lunares planteados en la Plaza Virgen de la Concepción. Ayuntamiento de Málaga

Un recorrido para conectar los barrios con el Centro

Una de las actuaciones más reconocibles será la creación de un recorrido turístico perfectamente identificable mediante una línea continua pintada sobre el pavimento.

El itinerario arrancará en la plaza de la Religiosa Filipense Dolores Márquez y llegará hasta la plaza de Bailén, atravesando calle Martinete, Llano de la Trinidad, plaza de la Imagen, calle Priego, plaza de San Pablo, calle Jara, Jaboneros, Mármoles, Carril y Barrera de la Trinidad.

La línea en el suelo estará acompañada por banderines instalados en farolas, además de actuaciones de rehabilitación de cerramientos de parcelas sin edificar y mejoras en la iluminación. El objetivo es que el recorrido resulte reconocible tanto para quienes viven en la zona como para quienes la visitan.

El proyecto quiere utilizar este itinerario como una forma de prolongar el Centro Histórico hacia estos barrios. Así se plantea en el pasillo de Santo Domingo, donde se proyecta una pérgola, sillas y un techo vegetal para crear un punto de encuentro con sombra y conectar el Centro Histórico con El Perchel Norte y La Trinidad.

Entradas a los barrios llenas de color

Otra de las imágenes que dejará el proyecto estará en las entradas a los barrios. En diferentes confluencias de las calles principales se plantea pintar el pavimento con lunares de colores, una solución pensada para jerarquizar los accesos y hacerlos más reconocibles.

Las actuaciones afectan, entre otros puntos, a los encuentros de Cerrojo, Mármoles, Barcelona, Trinidad, Barrera de la Trinidad y avenida de Barcelona. Cada intervención tendrá un color diferente para facilitar su identificación.

En esos espacios se aprovecharán además zonas actualmente infrautilizadas para instalar sillas, papeleras y jardineras. La intención es convertir algunos de estos puntos de paso en pequeños lugares de descanso y encuentro.

Ordenación planteada en la Plaza Imagen.

Ordenación planteada en la Plaza Imagen. Ayuntamiento de Málaga

En la esquina de Mármoles con Tiro, por ejemplo, se prevé colocar sillas, un árbol y papeleras, además de mover los contenedores para reducir las barreras visuales.

En otro espacio infrautilizado de Mármoles se plantea una intervención similar, acompañada por una actuación especialmente singular: un mural sobre el muro ciego de calle Puente, con iluminación propia.

Un mural diseñado por estudiantes de Bellas Artes

El mural no será simplemente una decoración urbana. El proyecto establece que su diseño será realizado por alumnado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Málaga, a partir de un proceso de participación ciudadana y bajo la supervisión del profesorado y de la dirección facultativa.

La intención es que la pintura reúna elementos relacionados con la historia del barrio, aporte atractivo a una zona considerada degradada y despierte la curiosidad tanto de quienes viven en el entorno como de los visitantes.

También se actuará en el Pasaje Torres, donde las dimensiones de la calzada permiten introducir arbolado para aportar sombra, escala y color al espacio.

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto aparece precisamente en una modificación introducida a partir de las demandas vecinales.

El documento explica que en las calles interiores del barrio se ha decidido suprimir la colocación de casi todas las sillas inicialmente previstas, después de que los residentes expresaran su preocupación por el ruido y los conflictos durante la noche.

En su lugar, en buena parte de estos espacios se instalarán únicamente jardineras y papeleras. Las excepciones serán determinados puntos, entre ellos la actuación de calle Priego y la calle Zamorano.

La decisión muestra cómo el proyecto pretende adaptar las actuaciones a la realidad cotidiana de cada calle, en lugar de aplicar el mismo modelo de mobiliario en todo el ámbito.

En otros puntos las demandas vecinales también han condicionado las soluciones. En calle Fuentecilla, por ejemplo, se colocarán papeleras por petición expresa de los residentes, debido a la proximidad de los comedores sociales y con el objetivo de mejorar la limpieza del entorno.

La Plaza de la Imagen: el punto señalado como más inseguro

Una de las intervenciones con mayor carga social será la de la Plaza de la Imagen. El documento recoge expresamente que los residentes de los barrios la han señalado como "el lugar más inseguro del área de actuación".

La respuesta del proyecto no pasa únicamente por introducir elementos físicos, sino por intentar generar actividad y presencia continuada de personas. La propuesta busca que la plaza invite a visitarla y permanecer en ella, aumentando el movimiento en su entorno y mejorando la sensación de seguridad.

Para ello se instalará un árbol de gran porte que genere sombra y pueda convertirse en punto de reunión para personas de diferentes edades. También se colocarán sillas y se pintarán juegos infantiles directamente sobre el pavimento, además de incorporar una fuente bebedero.

La idea es transformar una plaza percibida como insegura mediante una mayor utilización del espacio público.

Ordenación de la Plaza Religiosa Filipense.

Ordenación de la Plaza Religiosa Filipense. Ayuntamiento de Málaga

Más sombra y zonas de encuentro

La sombra aparece como uno de los elementos recurrentes en las actuaciones.

En la Plazuela Virgen de la Concepción, uno de los accesos a El Perchel Norte desde Mármoles, se plantea intervenir para generar un espacio que invite a entrar y permanecer. El proyecto incluye pintura en el entorno del vial de calle Padre Jorge Lamothe y Pasillo Guimbarda, sillas con sombra y juegos infantiles pintados en el pavimento.

Estos últimos deberán diseñarse de manera que no interfieran con la salida de tronos durante la Semana Santa.

En la Plaza de San Pablo se crearán zonas de sombra para los bancos ya existentes y se añadirán sillas, jardineras y aparcabicicletas. También habrá una fuente bebedero y un tablero de ajedrez pintado en el suelo.

El proyecto plantea incluso que las piezas del ajedrez sean elaboradas por vecinos y vecinas con materiales reciclados, con el propósito de convertir el espacio en un punto de encuentro entre distintas generaciones.

La transformación no se limita a los niños. En la Plaza Pepito Vargas, situada junto a un edificio donde viven personas mayores, se proyecta un espacio intergeneracional con circuitos biosaludables para mayores y personas con discapacidad, juegos infantiles pintados sobre el pavimento y aparcabicicletas.

El documento plantea estos circuitos como una forma de favorecer la actividad física y las relaciones sociales, incorporando ejercicios destinados a mejorar aspectos como la movilidad, la flexibilidad, la coordinación y el fortalecimiento muscular.

También se intervendrá en la Plaza Montes, que el proyecto considera necesitada de una rehabilitación integral. Allí existe una fuente del siglo XIX que pasa prácticamente desapercibida y que, según el documento, es idéntica a la fuente de la Olla de la Plaza Demófilo Peláez, en El Palo.

Mientras llega esa rehabilitación integral, la propuesta contempla plantar una hilera de árboles, colocar sillas bajo su sombra y habilitar un punto de agua potable.

Calles más accesibles y seguras

La movilidad peatonal es otro de los grandes ejes de las obras.

El proyecto contempla distintos tipos de pasos de peatones, incluyendo pasos pintados, pasos con rebajes y pasos sobreelevados. En calle Jaboneros se plantea específicamente un paso sobreelevado.

También se utilizarán los llamados dientes de dragón en diferentes puntos de las calles Carril y su entorno con el objetivo de reforzar la seguridad vial.

En el encuentro de Trinidad con Tiro, además, se proyecta una plataforma que unificará las diferentes cotas entre calzada y aceras para mejorar la accesibilidad.

El mobiliario urbano tendrá además una segunda función en algunos puntos: evitar el estacionamiento sobre las aceras.

Así ocurre en la Plaza de Jesús Cautivo, donde las sillas previstas no solo servirán como lugares de descanso, sino también como elementos físicos para impedir que los vehículos invadan el espacio peatonal.

La intervención contempla además juegos infantiles, la reposición de un árbol y la creación de espacios de sombra, junto a una fuente bebedero.

La misma lógica de revitalización se aplicará en la Plaza Bravo, donde se pintará sobre el pavimento una pista de baloncesto aprovechando la existencia de una canasta, se replantarán árboles y se rellenarán alcorques mediante pavimento drenante para evitar discontinuidades en el acerado.

Entre las actuaciones también hay elementos de equipamiento básico. En el Llano de la Trinidad se instalarán un módulo de aseo público y una fuente bebedero.

En calle Empedrada, por su parte, la intervención será mucho más contenida: únicamente se instalarán papeleras y aparcabicicletas. En calle Carril se incorporará mobiliario urbano con papeleras y jardineras.