Una imagen de Pablo, junto a la zona donde ocurrieron los hechos.

Una imagen de Pablo, junto a la zona donde ocurrieron los hechos.

Málaga ciudad

“Me preguntaron si era antifascista y me pegaron”: la brutal paliza que sufrió Pablo al salir de una discoteca de Málaga

Los dos autores huyeron del lugar y la Policía Nacional está investigando los hechos para tratar de arrestarlos cuanto antes. Los hechos ocurrieron el pasado sábado de madrugada.

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Las claves

Pablo Romero fue brutalmente agredido al salir de una discoteca en Málaga tras ser preguntado si era antifascista.

La víctima sufrió graves lesiones físicas y emocionales, y denunció que los agresores eran jóvenes españoles.

La Policía Nacional ha abierto una investigación y se estudia si el ataque puede considerarse un delito de odio motivado por ideología.

Agentes sociales y la Sección de Diversidad y Delitos de Odio están atendiendo a Pablo y analizan el caso junto a las autoridades.

El granadino Pablo Romero tiene el rostro inflamado, repleto de moretones y con el blanco de uno de sus ojos teñidos de rojo. La madrugada del pasado sábado fue víctima de una brutal agresión junto al descampado de la discoteca BRO de Málaga capital, en el Polígono La Estrella, y aún se está recuperando de los golpes físicos, pero también de los emocionales.

Todo ocurrió sobre las 5.30 horas. Había pasado la noche de fiesta en la discoteca mencionada y al salir decidió ir a orinar a un descampado cercano. "Lo único que recuerdo es que cuando terminé de orinar, me vi en el suelo con uno de los dos agresores encima", explica el joven a EL ESPAÑOL de Málaga, que asegura, además, que le preguntaron si era "antifascista".

Tras la brutal paliza que le dieron, llamaron a los servicios de emergencias, pero según el relato del granadino, nadie acudió a la zona, así que hubo quien les recomendó acudir al centro de salud de Cruz de Humilladero para pedir asistencia médica.

A la mañana siguiente, aún con el shock en el cuerpo, Pablo no dudó en compartir una imagen de su rostro amoretonado en su cuenta de Instagram. "Si tenéis a bien, difundid mi rostro para que no se olvide lo que el odio hace", escribía en el pie de foto, donde añadía que los agresores eran unos chavales jóvenes españoles, "que tienen mucho odio" y que imaginaba que "iban puestos".

Al conocerse que le golpearon sabiendo que era antifascista, el post se ha hecho viral, provocando que el muro de comentarios se llene de todo tipo de opiniones. "La ideología de los agresores es claramente la del odio y la de la ceguera de la radicalización; me preguntaron con bastante agresividad si era antifascista y me pegaron bastantes codazos y me estrangularon... hasta me hicieron una foto", ha escrito el joven en respuesta a todos los comentarios.

El joven está a base de paracetamol e ibuprofeno, muy dolorido, pero destaca especialmente el miedo que siente. Tiene muchísimas ganas de llorar y, sobre todo, una inseguridad que antes no sentía. "Es una angustia general", lamenta.

Sobre los agresores, sabe poco, más allá de que eran jóvenes y españoles y que le pareció verles huyendo en un Clio de color blanco. Ahora la Policía Nacional ha abierto una investigación en torno a los hechos para tratar de arrestar a los dos autores de este episodio de violencia que marcará a Pablo de por vida. "Ojalá los cojan", concluye.

Desde el Equipo de Atención a la Mujer han confirmado que agentes sociales de la Sección de Diversidad y Delitos de Odio han procedido a actuar de oficio tras la brutal agresión que sufrió Pablo. Las técnicas del equipo ya están analizando lo sucedido y atendiendo a la víctima en coordinación con las autoridades competentes. En estos momentos, se está evaluando si los hechos podrían constituir un delito de odio motivado por ideología.