Duke es el que lleva la voz cantante.
Los curiosos vecinos de Canillas de Aceituno que se resisten a marcharse con el otoño: "Al caer la noche, ellos mandan"
Tres ejemplares de machos monteses llevan paseando por el pueblo de madrugada desde junio. Aunque no están empadronados, los residentes de Canillas de Aceituno ya les quieren como si vivieran en sus hogares.
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Enclavado entre las montañas de la Axarquía, el pequeño pueblo de Canillas de Aceituno —con apenas 1.761 habitantes, según los datos de 2024 del SIMA— ha ganado desde este verano unos vecinos tan inesperados como entrañables: unos machos monteses que, cuando cae la noche, descienden del monte para pasearse tranquilamente por sus calles.
La escena, cada vez más habitual, ha convertido a esta recóndita localidad malagueña en un curioso paraíso caprino. Aunque muchos vecinos creían que con la llegada de octubre y la bajada de las temperaturas en el interior igual se marcharían, la realidad es que estos divertidos vecinos se resisten a marcharse del pueblo.
Varios residentes han logrado captar imágenes de estas visitas nocturnas; especialmente la vecina Rocío Ortiz, que comparte en redes la actitud de los animales campando a sus anchas por las calles del pueblo. Rocío incluso ha apodado al macho que más suele bajar al pueblo como Duke. "Le hemos puesto así por su forma de andar. Una noche, en lo más alto de la cueva, se tumbó unos minutos simplemente a disfrutar de la madrugada y le dije a mi hijo Míralo, parece un duque... Y así lo llamamos", declara.
Así, la mujer cree que los otros animales que se han dejado ver por la localidad son parte de la familia de Duke, que es de un mayor tamaño respecto a ellos. Normalmente bajan tres machos, dos más jóvenes. "Esos dos siempre van uno detrás del otro. Como se pongan de frente, empiezan a pelearse", confiesa esta vecina entre risas.
Al parecer, los tres llegaron el pasado mes de junio con la primera ola de calor. "Duke es el que manda, siempre va el primero, y unos diez minutos después ya aparecen los otros", declara esta vecina, que siempre los graba y comparte las bellas imágenes en su perfil de Facebook.
Estos machos suelen dejarse ver por la parte superior del pueblo, que los oriundos de Canillas de Aceituno denominan como la Sierrecilla, pero también en el mismo centro del pueblo, hasta en la plaza del Ayuntamiento. Aunque cada vez están más cómodos y los vecinos ya no se sorprenden si los ven en cualquier otra parte. Esta semana, según cuenta Ortiz, han sido vistas junto a la Cueva Millón, en la calle Balsilla, pero también bajando por la calle Convento.
Una imagen de dos de los animales.
Rocío, que ya se ha hecho una experta en estos machos monteses, cree que Duke tiene unos 10 años por los nudos de su cornamenta. "Aquí siempre hemos tenido cabras, pero con esto de las cámaras de los móviles, ahora podemos disfrutar mucho más de ellos", dice otra vecina del pueblo, que asegura que la estampa de ver los animales por el pueblo es algo precioso que viven todos los residentes al máximo. Si bien, Ortiz remarca que espera a las tres o cuatro de la madrugada para verlas, por lo que hay que tener mucha paciencia para captar buenas imágenes.
Ortiz asegura que cuando cae la noche, "ellos mandan". Son los "jefes". ¿Pasarán el invierno en Canillas de Aceituno? Habrá que ver cómo se van desarrollando los acontecimientos, pero cómodos se les ve.