Demófilo Peláez Sebastián Sánchez

La incógnita planteada en verano en torno a la cueva hallada en la cantera de La Araña sigue sin resolverse, y no parece que vaya a hacerlo pronto. Pese a la expectativa que levantó en agosto, cuando la consejera de Cultura, Patricia del Pozo, llegó a dar por hecha la protección medioambiental de la gruta, la delegación de esa misma consejería en Málaga afirma que sigue a la espera del informe realizado por los profesionales de Arqueotectura, empresa contratada por la fábrica de cemento que explota la cantera.

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Este procedimiento, en el cual la empresa promotora de los trabajos donde se descubre un yacimiento es la misma que contrata a la empresa que lo estudia, es el habitual en este tipo de situaciones. Desde el gobierno autonómico comparan la situación con la que ya ocurrió en las obras del teatro Astoria: en una obra impulsada por el Ayuntamiento, se encontraron posibles restos arqueológicos, por lo que tuvo que ser el propio consistorio quien contratara a la empresa que los examinara y llegara a conclusiones respecto a su valor. Finalmente, fue la Junta de Andalucía quien se pronunció sobre el informe contratado para certificar o no la protección de los restos.

La situación en el caso de la cueva de La Araña es similar, pero con la cementera FYM-Heidelberg realizando el rol de promotor: son ellos quienes han contratado a una empresa para examinar la gruta y, sobre ese informe, el gobierno autonómico deberá pronunciarse. Fuentes expertas en el sector han resaltado a este periódico el profesionalismo e independencia de Arqueotectura; no obstante, representantes del movimiento social involucrado en la protección de la caverna aseguran que no se fían de ese estudio, que prevén que se verá afectado por la influencia de la empresa contratante.

El hallazgo, del que informó en primicia EL ESPAÑOL de Málaga, fue avisado por un informante anónimo ajeno a la fábrica de cemento, que explota el terreno. Varias imágenes del interior de la cueva se viralizaron en redes sociales, y este periódico pudo comprobar que se tomaron a mediados de abril en la localización de la cantera, por lo que durante al menos dos meses estuvo abierto un acceso a la gruta sin que nadie diera aviso del descubrimiento a las autoridades.

La concejal de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, Noelia Losada, se manifestó a favor de la protección de la cueva en el caso de que se concluya que tiene un valor medioambiental, una posición que comparte con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que afirmó que "el ánimo" de su gobierno es protegerla. Desde el área municipal de Cultura, justamente, se tiene mucha fe en el rigor de los expertos de la consejería homónima del gobierno regional, que serán quienes finalmente se pronunciarán sobre el informe de Arqueotectura. 

En el caso de que se confirmara que se han encontrado restos arqueológicos, la protección de la gruta estaría automáticamente asegurada. Algunos expertos han señalado que, en las fotografías del interior de la cueva compartidas en redes sociales, se puede ver lo que podrían ser restos de ocupación humana: en concreto, dos posibles lámparas de grasa prehistóricas. No obstante, el propio arqueólogo del cercano Complejo del Humo que ha defendido esa hipótesis, Julián Ramos, admitió a La Opinión de Málaga que una simple inspección ocular no es suficiente como para confirmar algo así: "Mientras no se excave, eso es especular", afirmó.

Justamente son los expertos del Complejo del Humo, situado en el entorno de La Araña, los candidatos más repetidos entre quienes piden que entren especialistas ajenos a los contratados por la propia cementera. El grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Málaga solicitó a la Junta de Andalucía que permitiera realizar un "informe municipal complementario" con técnicos de ese Complejo del Humo, además de la Gerencia Municipal de Urbanismo y la Federación Andaluza de Espeleología.

Esa última entidad también se ha ofrecido voluntaria para acceder y estudiar gratuitamente la situación de la gruta, pero sin respuesta afirmativa por parte ni de la fábrica ni de las autoridades.

"No se podrá comprobar ni descartar que la cueva haya sido habitada hasta que no se lleve a cabo una excavación en todas y cada una de las salas y hasta el mismo fondo de la cueva", indicó el concejal socialista Mariano Ruiz Araujo: un examen total a todos los recovecos de la gruta para apurar hasta la última posibilidad de encontrar restos humanos que supusieran su protección.

En esa misma dirección se han posicionado tanto la Asociación de Vecinos de El Palo como el Club de Montañismo Rincón de la Victoria, propulsores del movimiento social en defensa de la gruta. Por su parte, la concejal de Adelante Málaga -confluencia de IU y Podemos en el Ayuntamiento- Paqui Macías dio por hecho que el actual examen al patrimonio de la cueva no está contando con esa profundidad.

"Reclamamos a la Junta que cuente con expertos en la materia y elabore informes exhaustivos para poder abordar con profundidad el alcance de los valores arqueológicos, geológicos y patrimoniales presentes en la cueva, para lo que es necesario realizar excavaciones en todas las cavidades de cueva, una exigencia que no se está realizando, ya que solo se está estudiando a nivel superficial, con lo que es imposible determinar el nivel apropiado de protección", planteó, tras lo que solicitó también la entrada de los expertos del Complejo del Humo y de la Federación Andaluza de Espeleología en la gruta.

¿Y la vía de la protección medioambiental? La delegación de Desarrollo Sostenible ha explicado repetidamente que su consejería no entrará en juego hasta que Cultura no haga pública su propia resolución. Primero tendrá que enviar la cementera el informe que ha contratado, y la delegación de la conserjería de Patricia del Pozo deberá posicionarse al respecto: un proceso que todavía puede durar semanas. Y esto puede no haber hecho más que empezar; se espera movimiento social y legal en los próximos días para intentar forzar la entrada en la gruta de técnicos ajenos a la compañía contratada por la fábrica.