Pablo Isla, en el centro, con Daniel González de Vega y Javier Arroyo, fundadores de Smartick.

Pablo Isla, en el centro, con Daniel González de Vega y Javier Arroyo, fundadores de Smartick. Cedida

Tecnología

Daniel y Javier, los españoles que enseñan online en 100 países y aterrizan en Indonesia gracias al consejo de Pablo Isla

Esta startup nacida en plena crisis está ayudando a más de 50.000 niños de 4 a 14 años en medio mundo y llega a Indonesia con el creador de Bukalapak como socio local tras una alianza surgida en Harvard.

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Las claves

Daniel González de Vega y Javier Arroyo fundaron Smartick en 2011, una plataforma online para enseñar matemáticas a niños de 4 a 14 años en más de 100 países.

Smartick ha logrado captar 26.000 usuarios en Indonesia en solo seis meses, de los cuales 1.600 son suscriptores de pago, gracias a la colaboración con el empresario local Zaky Achmad.

La expansión internacional de Smartick cuenta con el apoyo y consejos de Pablo Isla, quien recomendó asociarse con socios locales para crecer en nuevos mercados.

Smartick utiliza inteligencia artificial y gamificación para personalizar el aprendizaje y hacerlo atractivo, y ha sido reconocida entre las 250 mejores empresas de tecnología educativa del mundo por la revista Time.

En 2009, en plena crisis económica tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, Daniel González de Vega y Javier Arroyo se preguntaban por qué fracasaban tantos niños estudiando matemáticas y qué podrían hacer para evitarlo.

Pensaron en desarrollar una metodología online que ayudara al alumnado de entre 4 y 14 años y a sus familias al estudio y la comprensión no solo de las matemáticas, sino también de lenguaje, programación e incluso pensamiento crítico. Y que también estuviera adaptado para menores con necesidades especiales.

Algo que fuera atractivo para los niños, que no les llevara demasiado tiempo -unos 15 minutos al día- y que fuera realmente efectivo. Dos años después, a finales de 2011, esa idea se convirtió en Smartick.

Ha sido un éxito y, quince años después, no para de crecer. La fundaron en Málaga y ya tienen más de 50.000 alumnos repartidos en 100 países. De hecho, se metió entre las 250 mejores empresas del mundo en tecnología educativa según la revista Time, algo que no es sencillo en un sector que está copado por multinacionales norteamericanas, chinas y brasileñas.

Javier Arroyo, cofundador de Smartick, con el equipo de Indonesia.

Javier Arroyo, cofundador de Smartick, con el equipo de Indonesia. Cedida

Quieren crecer más en el área internacional apoyándose en tecnología propia y socios locales, como les recomendó el propio Pablo Isla, presidente del consejo de Nestlé y expresidente ejecutivo de Inditex.

Eso les ha llevado a Indonesia. La historia es curiosa. Javier Arroyo y Daniel González de Vega forman parte de la red mundial de emprendedores Endeavor. En una de las formaciones realizadas en la Harvard Business School, Arroyo conoció a Zaky Achmad, que había triunfado en Indonesia con la creación en 2010 de Bukalapak, una empresa de comercio electrónico.

Entre clase y clase de esos cursos intensivos y las charlas habituales entre los participantes, Arroyo hizo amistad con Achmad, que tenía niños en edad escolar. Le animó a usar Smartick y así lo hizo.

El empresario indonesio estaba satisfecho con el resultado y fue el propio Pablo Isla, que es mentor de Endeavor, el que encendió la mecha de una colaboración entre la empresa española y la asiática.

"Isla nos dijo que ir de la mano de un socio local era la manera de crecer más fuerte en mercados remotos y cuando Javi (Arroyo) vio que Zaky (Achmad) estaba encantado con Smartick los dos vieron la oportunidad", señala González de Vega.

El proceso no ha sido sencillo. "Nos hemos pasado un año traduciendo el programa de matemáticas con nuestros desarrolladores en contacto con el equipo de allí y, desde el verano pasado, ya está rodando con su equipo de marketing", añade el empresario malagueño.

El cartel de Smartick en Indonesia.

El cartel de Smartick en Indonesia.

El inicio no ha podido ser mejor. En apenas seis meses han conseguido captar a 26.000 usuarios en Indonesia de los cuales 1.600 son suscriptores de pago.

"La verdad es que estoy orgulloso de que nuestras matemáticas cocinadas por expertos en didáctica españoles estén ahora mismo enseñando en Indonesia, un país con una demografía muy potente", afirma González de Vega.

Su socio va en la misma línea. "Indonesia demuestra que una empresa edtech nacida en España puede competir globalmente si combina ciencia de datos, producto sólido y talento emprendedor local", apunta Arroyo.

Este éxito ha animado a estos empresarios españoles a repetir la fórmula de contactar con socios locales para expandirse. Aseguran que esperan alcanzar el punto de equilibrio en Indonesia ya este año y que esto les servirá de experiencia para entrar en otros países de Asia y Oriente Medio.

Aval internacional

El triunfo de Smartick no es casualidad. Fue elegida entre las 250 mejores del mundo por la revista Time, pero previamente fue reconocida por instituciones de prestigio internacional como el MIT (Massachusetts Institute of Technology), Harvard, INSEAD y Oxford University.

“El reconocimiento de Time es un espaldarazo a nuestro trabajo, a un crecimiento constante y muy reflexionado, con recursos propios, con el esfuerzo de miles de familias que confían en nosotros en un sector que dominan grandes tecnológicas. Creo que es meritorio que se cuele ahí una pyme española que empezó con un puñadito de profesionales trabajando desde una casa en Aravaca y con parte del equipo en Málaga, donde nacimos y mantenemos la sede fiscal”, explicóGonzález de Vega en 2024.

La clave tecnológica

La tecnología es clave en todo este proceso. Smartick está usando la inteligencia artificial para personalizar las sesiones de cada alumno, de forma que cada uno pueda aprender a su ritmo y haya una motivación constante. Que nadie se quede atrás.

Por otra parte, otro de los objetivos es que el alumno pueda aprender solo, es decir, sin requerir constantemente la ayuda de los padres. Para ello han desarrollado tutoriales interactivos y ejercicios guiados.

Todo eso mezclado con una gran dosis de gamificación que hace que hacer cualquier tipo de operación matemática o comprender una lectura sea divertido para los niños. Los de Indonesia también lo están comprobando.