Jorge Brichette

Jorge Brichette

Motor

Jorge Brichette, el artista de la automoción: "Me inspiro en pilotos como Fernando Alonso o Carlos Sainz"

Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense y ha vivido en primera persona miles de eventos de motor.

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Las claves

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Jorge Brichette es un artista madrileño licenciado en Bellas Artes, conocido por su trayectoria como fotógrafo y editor gráfico en medios automovilísticos.

Actualmente, combina la fotografía y la pintura, dedicando gran parte de su trabajo a plasmar escenas del mundo del motor, inspirándose en pilotos como Fernando Alonso y Carlos Sainz.

Utiliza diversas técnicas artísticas como la plumilla, el óleo y el acrílico, y sus obras pueden ser tanto encargos personalizados como creaciones propias basadas en la pasión por los coches.

Ofrece tanto obras originales como reproducciones numeradas y accesibles, permitiendo que sus trabajos lleguen a un público más amplio.

Llevo viendo desde finales de los ochenta sus fotos en Auto Hebdo Sport, algo así como el catecismo de los amantes de este mundo, porque es fotógrafo profesional y editor gráfico. También pasó por Top Auto y Diario As.

Sin embargo, no conocí a Jorge Brichette personalmente hasta hace poco más de dos años, cuando quedé impactado por lo que su otro arte, el pictórico, es capaz de transmitir. Él mismo me confiesa que antes pintaba por afición, pero ahora que ha notado que sus trabajos de pintura son demandados, le dedica mucho más tiempo a ello.

Jorge es de Madrid, licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense, y ha vivido en primera persona miles de eventos de motor, tanto deportivos como de producto comercial. Estuvo en Málaga en una feria de motor de coches clásicos, donde los asistentes al evento pudieron ver su repertorio de obras y donde pudimos tener esta conversación.

Brichette pintando una de sus obras.

Brichette pintando una de sus obras.

Tocas muchas técnicas de pintura, pero, en general, todas relacionadas con la competición automovilística.

Sí, hago trabajos de todo tipo, pero últimamente centrados en el mundo del motor como carreras, coches clásicos y, en general, todo lo que tiene que ver con el mundo del automóvil, pero desde un punto de vista más pasional.

¿Qué te gustó primero, las bellas artes o el mundo del motor?

El mundo del motor, sin ninguna duda. Yo era aficionado desde muy pequeño, casi un niño, y siempre me ha gustado todo lo relacionado. Después empecé a estudiar Bellas Artes y Fotografía y siempre las carreras han estado presentes en mi vida. De hecho, empecé a hacer fotos muy joven, en todo tipo de competiciones, y esa afición se convirtió en mi profesión y es de lo que he vivido. Durante ese tiempo pintaba, pero era una actividad secundaria, más bien un hobby.

¿El éxito actual de tus trabajos de pintura lo ha convertido en una actividad profesional?

Así es. Desde hace unos años estoy dedicando más tiempo a la pintura y al dibujo centrado en el mundo del motor que antes, porque ese mundo es en el que mejor me manejo, porque conozco su historia y a muchos pilotos, tanto antiguos como actuales. Por eso hace unos años, sin dejar la fotografía, empecé a dedicar más tiempo a la pintura y la creación artística. Ahora mismo, podríamos decir que le dedico el 50% a cada cosa.

De las distintas técnicas que usas, ¿cuál es con la que te sientes más cómodo o identificado?

La plumilla es una técnica que me gusta mucho, donde coges una pluma y la vas mojando en tinta. Es una técnica que se parece mucho al grabado calcográfico, que suelo hacer frecuentemente. También pinto formatos más grandes, que pueden ser tanto en óleo como en acrílico.

¿Cuál es tu inspiración para decidir lo que pintas?

Personalmente me han gustado siempre mucho los rallyes, pero también soy un seguidor de las carreras de resistencia tipo Le Mans donde, además, he tenido la suerte de estar trabajando como fotógrafo muchos años. También me inspiro en pilotos que sean conocidos, como Fernando Alonso, Carlos Sainz o Antonio Zanini. En general, hay muchas cosas que me inspiran.

Tú, que creas en los dos campos, ¿qué diferencia encuentras entre la fotografía y la pintura?

En realidad, se parecen. Es como tener un lienzo en blanco y una foto vacía y tienes que rellenarlos en dos dimensiones. Son cosas diferentes, pero están muy relacionadas. Mis amigos suelen decir que mis cuadros tienen mucho de fotografía, porque es la actividad en la que llevo trabajando muchos años.

Una de las obras de Brichette.

Una de las obras de Brichette.

A las fotos para medios en los que he trabajado siempre me ha gustado darles un aire un poco artístico, algo diferente, aunque hay veces que no tienes mucho tiempo porque tienes que sacar un grupo de fotos rápidamente para su publicación. Pero, en general, siempre me ha gustado darles un toque distinto en cuanto a composición o movimiento.

Cuando pinto coches antiguos o coches de carreras me suelo basar en fotografías, porque no tengo el coche delante para poder verlo, pero investigar sobre esa foto para conseguir los colores que quiero crear es algo que me gusta mucho. No me gusta limitarme a reproducir una foto en uno de mis cuadros, simplemente me baso en ella para darle una interpretación mía y personal.

¿Pintas a tu aire y después vendes esos trabajos, o la gente te encarga cosas específicas?

Las dos cosas. Pinto lo que se me va ocurriendo o me apetece y también trabajo por encargo. Hay gente a la que le gustan mis cuadros y me encarga, por ejemplo, uno de su coche de carreras o de un coche clásico que tiene, porque es la parte más pasional del mundo del motor.

Otra de las obras de Brichette.

Otra de las obras de Brichette.

¿Cuánto tiempo te lleva crear una de tus obras?

Es muy irregular, porque algunos llevan un trabajo previo de investigación, de composición. Algunos cuadros son complejos y te pones a pintarlos y te salen rápido, como cuatro horas diarias durante una semana. Hay otros cuadros que, por el contrario, te cuestan más trabajo, porque te atascas sin saber por qué y necesitas dedicarle más tiempo.

Al final tus trabajos tienen un precio. ¿En la época del ‘todo gratis’ se venden bien tus obras?

Mis precios son accesibles a muchas personas, aunque también vendo reproducciones de un trabajo original, que es más barato, algo que gusta mucho a mi público. Esas reproducciones pueden ser numeradas y las hago tanto en lienzo como en papel, que pueden ser más grandes. Una obra grande y original igual no está al alcance de todos, pero una reproducción limitada y numerada sí puede llegar a muchos potenciales compradores.