Carlos Dotor, jugador del Málaga CF, posa para EL ESPAÑOL de Málaga en los pasillos de La Rosaleda

Carlos Dotor, jugador del Málaga CF, posa para EL ESPAÑOL de Málaga en los pasillos de La Rosaleda EEM

Málaga C.F. ENTREVISTA

Carlos Dotor, jugador del Málaga CF: "Vine para volver a sentirme jugador y lo estoy consiguiendo"

El centrocampista madrileño, cedido por el Celta, recibe a EL ESPAÑOL de Málaga antes de enfrentarse al Real Valladolid este sábado en La Rosaleda. "Cuando lleguemos a los 50 puntos tengo claro que nadie se va a relajar", afirma. 

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Las claves

Carlos Dotor llegó al Málaga CF para reencontrarse como futbolista tras superar una dura lesión y afirma que está logrando su objetivo.

El centrocampista destaca el buen ambiente y la unión en el vestuario, factores clave en la buena dinámica y resultados del equipo.

Dotor valora la importancia de alcanzar los 50 puntos en la clasificación y mantiene la ambición de seguir luchando por objetivos mayores.

El jugador resalta la profesionalización en el fútbol actual y la necesidad de cuidar todos los detalles, como la alimentación y la preparación física.

Llegó a Málaga este verano con la etiqueta de canterano del Real Madrid, para bien y para mal. Empezó como un tiro en la pretemporada y la temporada pero empezó a desaparecer de las alineaciones. Hasta que Funes lo colocó en el centro del campo junto a Izan Merino Dani Lorenzo y no hay quien lo mueva del equipo. Eso lo hace cumplir el objetivo con el que llegó Martiricos, volver a sentirse jugador tras pasar un calvario con una lesión en el pubis.

Su despliegue físico en cada partido llama la atención, y ya se ha retirado en más de una ocasión ovacionado por La Rosaleda.

Es Carlos Dotor (Majadahonda, 2001) el dorsal 12 del Málaga, que repasa con EL ESPAÑOL de Málaga el gran momento del equipo de Martiricos antes de recibir al Real Valladolid el próximo sábado.

Saluda con amabilidad, prudente, recibe una broma de Larrubia mientras responde a este periódico, su corte de pelo es clásico y en él no se atisban los tatuajes que pueblan los brazos de los jugadores de fútbol.

- Carlos, lo primero es el partido del sábado. A La Rosaleda llega el Valladolid y vosotros lo esperáis después de ganar en Granada. ¿Cómo está el equipo? Mas allá de los resultados.

Estamos entrenando muy bien, el entreno de hoy (miércoles) ha sido duro. Hemos estado bien, la verdad, hemos competido muy bien. Las victorias nos están reforzando el trabajo que veníamos haciendo y nos dan esa moral para seguir apretando.

- El Valladolid llega en una situación apurada en la clasificación pero tras dos resultados positivos desde la llegada de Fran Escrivá, especialista en trabar los partidos. ¿Qué esperáis?

Esperamos un Valladolid que viene jugándose mucho y que van a correr. Tenemos claro que van a correr y tenemos que correr más que ellos porque eso es lo que nos va a dar la diferencia.

- ¿Está siendo la tónica habitual últimamente en La Rosaleda, que vengan los equipos aquí a que se juegue poco, a interrumpir el juego, a perder tiempo?

Sí, es verdad que los últimos partidos aquí han sido un poco así. Pocos espacios, los equipos se meten muy atrás. A veces cuesta meter gol cuando once tíos corren y están juntitos y solo se preocupan de defender. Es difícil, pero ahí tenemos que marcar la diferencia porque si queremos estar arriba va a haber que jugar partidos así, porque los equipos ya te tienen más respeto.

- Si el Málaga gana el sábado suma 50 puntos. ¿Se puede empezar a hablar de otras cosas?

Creo que 50 puntos es el objetivo que tiene todo equipo de esta categoría. Yo creo que aunque aspires al ascenso directo, cuando haces 50 puntos te liberas, porque hemos visto en más de un caso que se te complica y es difícil llegar a esa cifra. A partir de ahí, cuando hagamos los 50 puntos, iremos a por más, estoy seguro. Va a ser un objetivo bonito llegar a esa cifra de puntos cuando lleguemos. A partir de ahí, tengo claro que nadie se va a relajar y vamos a salir a ganar todos los partidos.

"Hay que darle mucho valor a en marzo tener 47 puntos y poder hacer 50. Yo le doy mucho valor, porque está pareciendo fácil, pero no lo es para nada"

- ¿Existe esa presión en el vestuario de llegar a esos 50 puntos? Porque llegar está claro que se va a llegar.

Pienso que hay que darle mucho valor a en marzo tener 47 puntos y poder hacer 50. Yo le doy mucho valor, porque está pareciendo fácil, pero no lo es para nada. Creo que va a ser una cosa bonita cuando se llegue, pero nosotros tenemos en mente ganar cada partido, porque lo estamos haciendo y creo que lo podemos seguir haciendo.

- ¿Qué ha pasado en ese vestuario desde noviembre cuando se cambió el entrenador? ¿Ha habido un cambio drástico, o simplemente un cambio de dinámica como los que pasan en el fútbol sin mucha más explicación?

Ya no sé, yo creo eso, no le veo mucha explicación. La verdad es que es fútbol y a veces, cualquier tipo de cambio, te cambia la dinámica, o te cambia ese gol que no te entraba ahora te entra o ese gol que antes no entraba… No sé cómo explicarlo. Pero estamos en una muy buena dinámica y yo creo que tampoco hay que buscar explicaciones, simplemente seguir haciendo lo que estamos haciendo, que fluya y disfrutar.

- ¿Puede tener algo que ver quizás la continuidad en el once? porque ahora mismo es un once que más o menos que la gente puede recitar de memoria.

Pues ya te digo, no lo sé, no sé, yo no le veo una explicación. Es verdad que ahora tenemos un once que se repite más, más de normal, pero bueno, todos los que están entrando también de banquillo están sumando, creo que todos estamos haciendo un buen papel y cuando un día uno no lo está haciendo tan bien, lo hace el otro y así sucesivamente. Esa sí que es una de las claves, que todos nos sentimos importantes y estamos ayudando al compañero.

Carlos Dotor durante el Málaga CF vs. Burgos de Segunda División

Carlos Dotor durante el Málaga CF vs. Burgos de Segunda División Málaga CF

- La temporada pasada viviste la primera vuelta en un vestuario que acabó subiendo a Primera, que era el del Oviedo. ¿Ves algo aquí que te recuerde en el ambiente?

Ese vestuario era más veterano, bastante más veterano. Era diferente. Aquí somos más chavales, con más bromas, es como más vestuario de un filial, por así decirlo, que un vestuario más profesional. Creo que eso también está siendo una de las claves, esa unión que tenemos, ese buen rollo y aún teniendo buen rollo, pues apretar en los entrenos…

- Hablando el vestuario. ¿Cómo has encajado tú en la caseta, con quién te llevas más?

Bueno, yo me llevo muy bien con prácticamente todos. Y tengo muy buen rollo. Es verdad que el grupo vasco, que tienen ahí un clan, me llevo muy bien con ellos. Pero con Larru, con Joaqui (sic) que se sienta al lado mío… A lo mejor los vascos se llevan mejor, porque tienen más cosas en común, y luego los andaluces también. Yo ahí me identifico un poco más con los vascos, en la forma de ser. En todas las concentraciones, con Lobete, a Eneko (Jauregi), Jokin, siempre vamos a tomar café, en alguna cafetería de la ciudad en la que estemos. Murillo también suele venir mucho. Pero ya te digo, es un vestuario muy sano, que todos nos tenemos respeto, eso es lo mínimo, y nos llevamos bien, y la verdad que es un placer.

"En el vestuario me llevo bien con todos. Con Larru, con Joaqui, que se sienta al lado mío. Pero me identifico un poco más con los vascos, Lobete, Eneko, Jokin..."

- ¿Y tú cómo estás, Carlos? Empezaste la pretemporada muy bien, empezaste titular y de repente perdiste esta condición de ‘titularísimo’. Y ahora eres un fijo.

- Sí, me costó al principio, la verdad, venía de dos años difíciles, de lesiones, de poca continuidad y bueno. me costó. Son procesos y tienes que ir adaptándote también a la ciudad, al equipo, un poco a todo. Creo que fui evolucionando, pasé de empezar jugando, luego dejé de jugar unas jornadas y luego poco a poco fui entrando en el once. Y ahora pensando en el día a día, en entrenar bien, en cuidarme y poco a poco esos detalles van dando sus frutos. Y ahora pues mira, me está tocando empezar de titular. Lo que tengo que hacer es no relajarme porque aquí cuando te relajas es cuando pasas al banquillo.

- ¿Qué te falta?

- Quizás ofensivamente aportar más en la última fase del campo. Creo que es una asignatura que tengo pendiente, pero que no me obsesiona. Al final yo estoy saliendo al campo y estoy dando lo que tengo o lo que me está saliendo. A partir de ahí, sé que tengo ese margen de mejora, estoy trabajando en ello, pero desde la calma. Lo que me exijo es dar el máximo. Si das el máximo y no te salen los goles, las asistencias, pues bueno, mira, es fútbol y son etapas, los jugadores tenemos esas etapas. Me falta un poco eso, creo que me va a llegar y estoy contento con ayudar desde donde estoy ayudando al equipo.

- ¿Qué te pide el míster?

- No me pide nada, me pide que sea yo. Cuando vino me dijo que tenía que ser yo y así lo estoy haciendo. Sí que es verdad eso, creo que yo soy un jugador que tiene mucho gol y que tiene valor en la última fase del campo, pero no me está saliendo. Yo también soy un jugador que todos los días se está apretando. Entonces esa parte que es la que depende de mí la estoy haciendo y la otra espero que salga tarde o temprano.

- Y como estás en Málaga, en la ciudad, en el club...

Pues muy bien, muy contento. Es una ciudad increíble para vivir, estoy muy tranquilo, muy a gusto, con buenos restaurantes, buen clima, playa... Estoy muy a gusto, la verdad, quiero disfrutar, porque eso, cada día que me levanto, es como otro día más para disfrutar, para venir a entrenar, darlo todo, acabar cansado, y irte a casa con esa sensación de, joder, hoy he entrenado bien y he disfrutado, y me queda toda la tarde para irme con el perro por ahí, tomar un café... La verdad que no me puedo quejar.

- ¿Haces calle en Málaga?

Yo vivo en Benalmádena, y estoy siempre en la calle, estoy siempre por ahí. Suelo ir al gimnasio también por las tardes, pero en casa estoy poco, no echo siesta, y siempre estoy con el perro por ahí al aire libre.

- Te criaste en la cantera del Real Madrid, donde la exigencia es máxima en todas las categorías. ¿Se puede extrapolar esa exigencia a este momento en Málaga, con una Rosaleda llena todos los partidos, con la gente apretando, con un club a nivel mediático también potente?

El buen jugador, o el jugador top, su exigencia es máxima, pero a unos niveles muy altos, y he tenido la suerte de ver eso de cerca. Eso es lo que estoy intentando hacer. Es verdad que muchas veces es difícil, y te desvías un poco, y te cuesta, pero yo creo que esa es la clave, la exigencia diaria, el no dar un balón por perdido, el ir a cada balón como si fuera el último, creo que eso es muy importante, y creo que lo estamos haciendo, y eso es diferencial en una categoría como esta.

- ¿Qué sientes cuando sale a La Rosaleda?

La verdad que es muy bonito, como suena el himno cuando salimos. Luego los goles, me acuerdo el día del Ceuta, que nos meten un gol en los primeros minutos y se ponen a animarnos, me pareció increíble. ¿Qué pasa? Que cuando tienes un ambiente así es fácil darlo todo, lo difícil es darlo en el día a día, que entrenamos a puerta cerrada, y ahí es donde tenemos que hacerlo, porque ya te digo, con 30.000 tíos animándote, ¿cómo no vas a dar todo?

- Si ganáis todo lo que hay con delante de eso 30.000 tíos, prácticamente el playoff lo aseguráis.

Bueno, ojalá. Pero es que es difícil ganar todo, es muy difícil. Ojalá que no, pero algún día la derrota tendrá que llegar. Aunque el otro día puntuamos fuera de casa, que me parece importantísimo. Pero si seguimos con esta dinámica aquí en casa, que ojalá, y encima vamos puntuando fuera, pues mira, no me pongo techo, vamos a ganar este finde, y que venga quien tenga que venir.

- ¿Te diviertes jugando al fútbol o es solamente un trabajo?

Sí, yo me divierto. Es verdad que luego en los partidos hay mucha tensión, estás tensionado, pero luego eso, cuando ganas un partido es una sensación muy bonita, porque eso es, ya no solo el trabajo que has hecho en el partido, sino el trabajo que vienes haciendo todo el año, toda la semana. La verdad que entrenando me divierto, me divierto compitiendo, me divierto ganando, y jugando hay ciertas fases en las que te diviertes, otras que te toca arremangarte y sufrir, pero cuando se gana un partido es una sensación increíble, te cambia la semana.

"Algún día la derrota tendrá que llegar, pero si seguimos con la dinámica en casa y puntuando fuera, no nos ponemos techo. Que venga quien tenga que venir"

- ¿Dónde está el techo de Carlos Dotor?

Yo aspiro a lo máximo, mi techo me lo dirá el tiempo. Pero estoy convencido de que lo que te hace ser diferente o hacer muchos años de carrera es el día a día, y sentirlo, sobre todo sentirlo. Porque muchas veces te hablan del día a día, y sí, bueno, pues el día a día, pero si sientes que no, que hoy es lo importante, creo que ahí está la diferencia. Y mi techo pues ojalá esté muy alto, yo voy a dar todo lo que tengo y veremos a ver dónde llego.

- ¿Con qué expectativas llegaste este verano a Málaga? ¿Se están cumpliendo?

Llegué con ganas de reencontrarme, de volver a sentirme jugador, porque llevaba años que con el pubis estaba mal y no me acababa de encontrar. Quería reengancharme, hice cambios, he hecho cambios a nivel de alimentación, a nivel de entrenos de fuerza y me estoy enganchando. Creo que he encontrado un poco el camino por donde ir, digámoslo así. Y estoy contento. Se está cumpliendo eso de volver a sentirme que soy yo, el tío que no para de currar, que si no le salen las cosas a nivel de goles, pues por lo menos se deja todo en el campo y ayuda al equipo. Y sí, estoy volviendo a ser yo, creo que tengo mucho margen de mejora, pero estoy seguro de que va a salir.

- ¿Has buscado ayuda externa?

Sí, busqué ayuda externa y la verdad es que se nota. Son cosas que cuando eres joven no le das importancia porque te va bien. Y al final cuando te va bien es muy difícil que una persona a la que le va bien cambie, pero cuando vas mal tienes que hacer cambios. Yo hice un cambio y creo que acerté. Veo imprescindible lo que estoy haciendo. Ahora pienso en cosas que hacía antes, que no estaban mal, me refiero a comerte una hamburguesa, por ejemplo, que son cosas normales y sigo comiendo hamburguesas, pero cuando toca. Ahora lo pienso y tengo mucho margen de mejora que en ese momento no te das cuenta.

- Es algo cada vez más común en los vestuarios, la búsqueda de ayuda externa a nivel físico, a nivel de alimentación, de salud mental...

Ahora en el fútbol los futbolistas somos atletas y cada vez estamos mejor preparados, cada vez son las personas más fuertes, más rápidas... Si no cuidas el detalle es insostenible mantener un buen nivel muchos años de tu carrera. A lo mejor con 20 años a mí me iba bien, pero ahora que tengo 24, que no son muchos, y ya se nota que hay cambios, no me estaba dando. Buscas un cambio y no te da a nivel físico, y si no estás bien físicamente, a nivel mental estás mal y entras en un bucle que es insostenible. Yo sabía que necesitaba ese cambio.

- De momento estás aquí cedido, perteneces al Celta, hablar de tu continuidad aquí es complicado por la situación institucional del club. ¿Te gustaría continuar en el Málaga?

Hombre, la verdad es que aquí estoy muy contento y creo que es un club con un potencial tremendo. Pero es que no estoy en eso, porque quedan tres meses en los que pueden cambiar tanto las cosas, que es que el pensar en eso me despistaría de lo que tengo que estar. Ahora mismo el objetivo que tengo es sumar al equipo y que el equipo quede lo más arriba posible. A partir de ahí ya veremos. Pensar en eso sería un error, me desconcentraría y no serviría para nada, porque no sabemos nadie qué va a pasar.

- Te has criado en La Fábrica del Real Madrid, donde están los mejores talentos de España. Pero el Málaga es ahora mismo con una base formada por los jugadores de la cantera. Cómo ves a los Larrubia, Dani Lorenzo, Izan Merino, Chupe? ¿Te ha sorprendido el nivel?

- Me han sorprendido muchos, están a un nivel muy alto, y son muy buenos jugadores, están dando la talla a un nivel descomunal. Intento animarles a que no se relajen, que sigan, porque esto es muy largo. Ellos acaban de llegar, yo llevo un poquito más, aunque tampoco soy un veterano, pero he vivido el ser una promesa y tener cierto bajón. Entonces les animo a que no se relajen, a que no esperen a tener un mal momento para cambiar las cosas. Pero yo les veo bien, son tíos serios, son trabajadores y la verdad que están muy bien.

- Un capítulo aparte merece Aarón Ochoa. Todo el que habla de él dice que es un jugador diferente, que ve cosas que nadie ve, que lo ve antes que los demás. El otro día ya fue decisivo en Granada con la asistencia.

Sí, sí, la verdad es que tiene mucho talento, es un jugador con mucho talento, y es muy joven. Tiene todavía que mejorar ciertos aspectos, pero es un jugador que hay que cuidarle, hay que ir despacio con él, y va a ser un muy buen jugador. Pero ya te digo, tiene que trabajar todos los días, porque esto es así, hay muchos jugadores buenos y al final, si él se diferencia en eso, pues va a marcar la diferencia y va a ser un jugador que va a valer mucho dinero.

- ¿Cómo te ves a finales de mayo o junio?

Me encantaría verme habiendo ascendido. Es una ilusión. Me gusta soñar con esas cosas y verme en esa situación. Sería bonito, pero creo que no serviría de nada ilusionarse ahora en marzo porque al final la hostia es peor.

- ¿Has soñado con eso?

Hay veces que estás dando un paseo con el perro y vas pensando qué bonito sería. Pensar en cosas positivas sí lo suelo hacer, pero con el foco en lo que tiene que estar.