Imagen del alojamiento turístico que Grupo Moraval va a construir en el litoral oeste de Málaga.
Así es el nuevo hotel-residencia que abrirá en el litoral oeste de Málaga: 360 estudios junto a la playa desde 660 euros
Los precios oscilan entre los 660 euros del más barato y los 1.215 euros del más caro. La previsión de Nodis, que asume la gestión, es que abra sus puertas en septiembre, coincidiendo con el nuevo curso académico.
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El litoral oeste de Málaga se prepara para estrenar un nuevo icono del llamado flex living. Se trata de Nodis Málaga Mare Nostrum, un edificio de 10 plantas y 360 estudios promovido por el Grupo Moraval sobre una parcela municipal vendida en subasta hace más de dos años por unos 13 millones de euros.
El inmueble, situado a espaldas de las tres torres de 21 plantas diseñadas por Carlos Lamela y promovidas por Metrovacesa y Sierra Blanca Estates, se encuentra a escasos metros de la playa y funcionará como un híbrido entre residencia universitaria y alojamiento para nómadas digitales y trabajadores en estancias cortas y medias.
La previsión de Moraval, promotor de la operación, es que abra sus puertas a principios de septiembre, coincidiendo con el nuevo curso académico.
La empresa considera que será un "alojamiento turístico de última generación", orientado a cubrir la fuerte demanda de estancias flexibles ligada al tirón laboral, educativo y congresual de la capital de la Costa del Sol.
Zona de piscina.
Al tiempo, vendrá a responder a las evidentes necesidades de plazas para estudiantes en el entorno del campus Mare Nostrum, que abrió sus puertas el pasado mes de septiembre y que, cara al próximo curso, ampliará sus instalaciones.
Todas las unidades serán estudios individuales equipados con cocina, baño privado y Wi‑Fi de alta velocidad; en las categorías superiores se suman cama de 150 centímetros, terraza en plantas altas y Smart TV.
La gama comercial incluye desde estudios Adaptados hasta las categorías Bronce, Silver, Gold, Gold Plus, Gold Terraza, Platino y Deluxe.
En los modelos más completos, la cocina incorpora microondas con funciones de horno y air fryer, fregadero y nevera, además de una zona de estudio con escritorio y silla.
El edificio se completa con amplias zonas comunes: piscina, biblioteca, salas de estudio, gaming zone, gimnasio, sala de cine, espacios de comida compartida y áreas para trabajo colaborativo.
En el apartado económico, esta especie de residencia‑hotel se sitúa en la franja alta del mercado. La horquilla comercial parte desde los 660 euros al mes, IVA incluido, pero la parrilla de precios por curso académico muestra cifras sensiblemente superiores.
Así, es posible encontrar estudios Adaptados alrededor de 695 euros; Bronce y Bronce Plus por encima de los 800; Silver y Silver Plus en el entorno de 825‑845 euros; y las gamas Gold, Gold Plus, Gold Terraza, Platino y Deluxe subiendo desde unos 900 euros hasta superar los 1.100 e incluso los 1.200 euros mensuales por un estudio individual con terraza.
El valor más elevado para el curso académico es el del estudio Deluxe, con 1215 euros al mes. Se trata de una estancia individual con terraza, localizada en las plantas 1, 3, 5, 7 y 9. Entre sus atractivos está que dispone de vistas a la calle.
Imagen de una de las habitaciones.
Para quienes opten por un año completo, se ofrecen tarifas específicas algo más ajustadas. En concreto, son dos los tipos.
De un lado, el Estudio Gold, valorado en 898 euros mensuales; de otro, el Estudio Gold Plus, con una renta mensual de 917 euros. Todos los elementos son comunes a ambas habitaciones, incluyendo cama de 150 cm; cocina con microondas con funciones de horno y air fryer, fregadero y nevera; zona de estudio con escritorio y silla; Smart TV; baño privado completo, Wi-Fi de alta velocidad.
La diferencia radica en la situación del estudio, que en el caso del Gold Plus aparece en las plantas 5, 6, 7, 8 y 9 con vistas a la calle.
La explotación correrá a cargo de Nodis, que plantea un modelo claramente dual. Por un lado, comercializa estancias ligadas al curso académico, pensadas para estudiantes que llegan en septiembre y se marchan al terminar las clases.
Por otro, ofrece contratos de estancia anual, dirigidos tanto a estudiantes que se quedan todo el año como a jóvenes trabajadores y nómadas digitales que buscan una base estable en Málaga. Esta doble vía permite ocupar el edificio los doce meses y consolida su perfil híbrido entre residencia universitaria y alojamiento flexible para profesionales.