El Resucitado procesionando en 1928 por calle Larios.

El Resucitado procesionando en 1928 por calle Larios.

Cofradías

Más de 100 años de sillas y recorrido en la Semana Santa de Málaga: ya había pugna entre cofrades y hoteleros

La silla más cara en los años 20 del pasado siglo estaba en la plaza de la Constitución y costaba 35 pesetas.

Más información: Semana Santa 2025: Málaga obliga a retirar las terrazas a 50 bares durante el paso de las procesiones

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Siempre que llega la Semana Santa se suele debatir sobre los mismos temas y, como cada año, todo lo que rodea al recorrido oficial trae cola. Y lo hace desde la década de los años 20, cuando este se inició. Ya en aquella época surgieron fricciones entre parte del sector empresarial del centro histórico y las hermandades.

En las últimas Semanas Santas lo hemos vuelto a ver: críticas hacia ciertos bares o restaurantes que no limitan el espacio de sus terrazas ante el paso de las cofradías, dificultando la movilidad del público o afectando a la estética de las procesiones. De ese choque ya quedó constancia a finales de los años 20, y fue mencionado en un banquete que la Cofradía del Rico ofreció en el hotel Vasconia, situado en calle Nueva, tras la Semana Santa de 1928.

Era habitual realizar balances tras cada Semana Santa; tanto la Agrupación como las juntas de gobierno de las distintas cofradías se reunían para analizar y debatir sobre el desarrollo de las procesiones. En aquella Semana Santa de 1928, un periodista de la revista La Vida Gráfica asistió al evento y, al parecer, escuchó algo en un corrillo entre cofrades, pues escribió un artículo sobre el malestar de las cofradías agrupadas con los hoteles que recibían a forasteros durante las procesiones.

Precios de la sillas de Semana Santa en Málaga en los años 20 del siglo pasado.

Precios de la sillas de Semana Santa en Málaga en los años 20 del siglo pasado.

El conflicto con los hoteleros radicaba, principalmente, en que muchos de los hoteles de la calle Larios aumentaban considerablemente los precios durante la Semana Santa —algo permitido por el Ayuntamiento— y no pagaban impuestos especiales locales en esas fechas. La situación debió de ser bastante tensa, ya que hubo cofradías dispuestas a no procesionar por la calle Larios, que ya era parte del recorrido oficial. El problema era que entendían que los hoteleros eran quienes más se beneficiaban de la Semana Santa sin aportar apenas nada a las cofradías, ni a través de tasas ni mediante algún tipo de compensación que el Ayuntamiento pudiera destinar a sufragar los gastos procesionales.

En el mismo hotel Vasconia, el precio de un día de pensión completa oscilaba entre 10 y 12 pesetas, pero ese coste aumentaba en las fechas señaladas. En el Hotel Niza, en plena calle Larios, la pensión completa costaba entre 15 y 30 pesetas al día. Para poner estos precios en contexto: el abono de las sillas de Semana Santa costaba desde 8 pesetas en calle Granada y calle Larios, y 13 pesetas en la Tribuna de la Constitución. La silla más cara de aquellos años, situada en primera fila de la Plaza de la Constitución, costaba 35 pesetas.

Al mencionado banquete de la Cofradía de Jesús el Rico también acudió el director de la cárcel de Málaga, Mariano Nieto, quien se comprometió a encontrar el documento original de la pragmática de Carlos III que concedía a la cofradía el privilegio de liberar a un preso cada Semana Santa. Unos meses antes, había concedido una entrevista a Vida Gráfica desde la propia prisión, en la que relataba la historia de la cabeza de San Juan Bautista, que aún hoy se procesiona cada Miércoles Santo bajo la imagen de Jesús el Rico. Esta pieza, perteneciente a la colección del Museo de Málaga, es cedida por la Junta de Andalucía cada año para su salida procesional.

Mariano Nieto, director de la cárcel de Málaga, con la cabeza de San Juan Bautista en 1927 y que procesiona cada Miércoles Santo debajo de Jesús el Rico.

Mariano Nieto, director de la cárcel de Málaga, con la cabeza de San Juan Bautista en 1927 y que procesiona cada Miércoles Santo debajo de Jesús el Rico.

En aquella entrevista de 1927, el director de la prisión hacía referencia a la leyenda del Rico y su privilegio real. Contaba que, durante una epidemia de cólera en tiempos de Carlos III, más de 500 presos se fugaron para sacar en procesión al Rico, y que, aunque todos regresaron voluntariamente al penal, uno de ellos llevó consigo la cabeza de San Juan. Desde entonces, decía, esa cabeza se custodiaba en la cárcel.

Los forasteros

En esta Semana Santa, el aeropuerto de Málaga operará 5.900 vuelos, 1.200 más que en 2024. Los viajeros que nos visitan conocen la Costa del Sol principalmente a través de internet, que ha posibilitado una expansión global de nuestra imagen. En 1925, hace un siglo, también se promocionaba la Semana Santa y se intentaba atraer turistas interesados en ver las procesiones. La Agrupación de Cofradías jugó un papel clave en esa tarea.

Ese año, Antonio Baena, Hermano Mayor de la Sangre y presidente de la Agrupación, viajó a Madrid para reunirse con el rey Alfonso XIII. Su intención era fortalecer la relación con la Casa Real para lograr que alguna figura vinculada a ella presidiera una procesión en Málaga. Baena logró que la Cofradía de la Sangre se vinculara simbólicamente al Pendón de Castilla, gracias a su buena sintonía con el monarca.

Tras aquel encuentro, Baena y un periodista de Vida Gráfica pasearon por la calle Alcalá, donde, frente al viejo Teatro Apolo, se anunciaban con carteles luminosos mensajes como: “Málaga, el mejor clima del mundo. Málaga, suntuosas cofradías. No deje de ver la Semana Santa en Málaga. No deje de ir a Málaga.”

La equivalencia actual a esos carteles que se veían en Madrid en 1925 está en la lupa de Instagram o en TikTok. Hay vídeos con millones de visualizaciones, sin necesidad de mensajes, pero con un impacto aún mayor. Sólo en Tik-Tok hay un vídeo de la Cena del año pasado que tiene más de 37 millones de visitas.