Vistas de Cártama.
Nuevo 'pulmón' residencial a 20 minutos de Málaga: 587 viviendas y miles de metros de zonas verdes en Cártama
El Ayuntamiento de Cártama aprueba inicialmente el plan para el desarrollo del sector Berlanga, que incluye 252 VPO. El coste de la urbanización se estima en unos 10,4 millones de euros.
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El escaso y tensionado mercado residencial de Málaga capital abre las puertas a nuevos desarrollos de interés máximo en los municipios metropolitanos.
En línea con otras operaciones ya sembradas en localidades como Coín o Pizarra, ahora empieza a germinar una iniciativa que, aún a años vista, permitirá poner en el mercado casi 600 viviendas a unos 20 minutos de la capital de la Costa del Sol.
Con el objetivo de allanar el camino a esta promoción, el Ayuntamiento de Cártama acaba de dar un paso decisivo con la aprobación inicial del Plan Parcial del sector SURS UR-6 Berlanga.
Se trata de una actuación de gran escala que transformará cerca de 196.000 metros cuadrados en un nuevo espacio residencial marcado por la vivienda protegida, el equilibrio ambiental y la dotación de servicios públicos.
Detrás de este proyecto se encuentra un grupo de propietarios encabezado por la promotora sevillana Beca Inmobiliaria.
Estos terrenos tienen una posición estratégica. Al sur, queda encajado entre la autovía A-357 Málaga-Campillos y la carretera A-7052 Cártama-Churriana, además de un carril bici de reciente construcción, lo que refuerza su conectividad.
En su entorno inmediato conviven suelos urbanos consolidados y sectores en desarrollo, como el UR-5 El Peñoncillo, ya completamente urbanizado, o la actuación UE-(SLL)-38 Sierra Llana, lo que sitúa a Berlanga como una pieza clave en la continuidad del crecimiento urbano de Cártama hacia el este.
587 viviendas con un fuerte componente social
El plan prevé 587 viviendas plurifamiliares, con una altura máxima de planta baja más tres plantas (PB+3), apostando por una densidad contenida y un modelo urbano más habitable.
Uno de los elementos más destacados es su orientación social: el 38% del techo residencial se reservará a vivienda protegida, lo que se traduce en 252 viviendas.
Este porcentaje supera el mínimo legal del 30% fijado por la normativa andaluza, consolidando el proyecto como una de las mayores bolsas de vivienda asequible previstas en el entorno metropolitano de Málaga.
Delimitación del nuevo desarrollo residencial proyectado en Cártama.
Lejos de modelos urbanísticos intensivos, el sector Berlanga incorpora una notable dotación de espacios libres. Más de 53.000 metros cuadrados —el 27% del total— se destinarán a zonas verdes públicas, configurando un auténtico pulmón ambiental para el futuro barrio.
A ello se suman casi 19.304 metros cuadrados reservados a equipamientos públicos, con parcelas destinadas a usos educativos, sociales, deportivos y comerciales, lo que permitirá dotar al nuevo ámbito de servicios de proximidad desde su puesta en marcha.
En materia de movilidad, el diseño incluye una red viaria con 670 plazas de aparcamiento público, de las que 22 estarán adaptadas para personas con movilidad reducida, además de su integración con las infraestructuras existentes.
Presión inmobiliaria en Málaga y falta de suelo
En un contexto marcado por el fuerte encarecimiento de la vivienda en Málaga capital —donde los precios han alcanzado máximos históricos impulsados por la alta demanda y la limitada oferta de suelo finalista—, actuaciones como la del sector UR-6 Berlanga en Cártama cobran un valor estratégico.
Este tipo de desarrollos en el área metropolitana se presentan como una de las principales válvulas de escape para absorber parte de la presión del mercado residencial, especialmente en segmentos de población con mayores dificultades de acceso a la vivienda.
El desarrollo incorpora medidas específicas de protección patrimonial. Se ha delimitado una Zona de Protección Arqueológica (ZPA) de más de 15.000 metros cuadrados, a la que se suman protocolos de control y seguimiento arqueológico en distintas fases de las obras, especialmente en viarios y zonas verdes.
Asimismo, el ámbito está condicionado por elementos naturales como la Acequia del Barrullo —actualmente canalizada— y antiguos trazados hidráulicos, que han sido integrados en la ordenación como parte del paisaje territorial.
El coste estimado de las obras de urbanización asciende a 10,45 millones de euros. Los promotores plantean ejecutar la actuación en una única fase, con un plazo máximo de cuatro años desde la aprobación definitiva del plan.
Con la aprobación inicial, el Ayuntamiento activa además la suspensión de licencias en el sector durante un máximo de dos años, una medida habitual para garantizar que cualquier actuación futura se ajuste a la nueva ordenación.