Una fotografía de Miklovan Danaj.

Una fotografía de Miklovan Danaj. JOQ ALBANIA

Málaga

La historia de Miklovan Dakaj, el albanés desaparecido en Marbella cuyo cadáver apareció maniatado en un embalse

La Costa del Sol es hoy el epicentro europeo del tráfico y blanqueo que alimenta a las mafias albanesas, una de las más violentas y difíciles de rastrear.

Más información: "Ha sido asesinado, no lo busquen": el mensaje a la familia de un narco desaparecido en Marbella

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Las claves

Miklovan Dakaj, un albanés desaparecido en Marbella, fue hallado muerto y maniatado en el embalse de Casasola, Málaga.

La investigación apunta a un ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico y la mafia albanesa, que tiene presencia en la Costa del Sol.

Los detenidos por el asesinato son también albaneses, y el caso recuerda otros crímenes similares de clanes albaneses en la región.

La Costa del Sol es un enclave estratégico para organizaciones criminales extranjeras, donde proliferan los ajustes de cuentas y el tráfico internacional de drogas.

El pantano de Casasola (Almogía) se encuentra a más de 2.000 kilómetros en línea recta de la ciudad de Shkodër (Albania), pero es una distancia que la mafia albanesa trata de recortar siempre que puede. Al albanés Miklovan Dakaj lo había dado por muerto su familia mientras se encontraba en la provincia de Málaga.

Medios especializados de Albania daban por segura la posibilidad de que había sido asesinado por una deuda pendiente de narcotráfico y es algo más que posible tras resolverse su muerte. El cadáver de Dakaj fue encontrado en el pantano de Casasola el pasado octubre.

Su asesinato ha sido investigado bajo secreto de sumario y hasta ahora no se han conocido más detalles. El cadáver fue encontrado envuelto en un saco de obra y sus asesinos lo arrojaron desde un puente del embalse pensando que no serían descubiertos.

Pero hay un punto de casualidad en esta historia. Alguien llamó a la Policía Local de Almogía alertando de que se había encontrado un bulto que tenía apariencia de esconder un cuerpo humano. En aquellos días el Ayuntamiento de Almogía negó que ningún vecino estuviera desaparecido, por lo que todo indicaba que era un ajuste de cuentas más en la Costa del Sol.

Miembros de la mafia albanesa en un coche en una foto de archivo

Miembros de la mafia albanesa en un coche en una foto de archivo

Hay que retroceder hasta el 13 de mayo de 2025. Fue la última vez que se vio a Miklovan Dakaj en Marbella. Tras no saber de él, su padre y su expareja fueron a denunciar a la Policía su desaparición, que al final resultó trágica.

Sus declaraciones conectan la presa de Casasola con el último lugar donde se sabe que estuvo la víctima antes de ser asesinado: fue el restaurante José Carlos en la A-7075, camino del pantano. Dakaj indicó a su pareja que se dirigía allí porque había quedado con una serie de personas. Entre el lugar donde fue encontrado el cadáver y ese local de hostelería hay 8 kilómetros de distancia.

Los detenidos por el asesinato de Dakaj son albaneses, por lo que la sombra de la mafia albanesa envuelve estos hechos. Y en los medios de comunicación más importantes se ha hablado bastante del caso porque han recordado otras muertes de albaneses en la provincia de Málaga relacionadas con el crimen organizado.

No es algo nuevo. Desde hace años los clanes albaneses han ido ganando peso en la Costa del Sol, un territorio clave para el tráfico internacional de drogas, el blanqueo de capitales y los ajustes de cuentas.

Su forma de operar, según distintas investigaciones policiales, se caracteriza por la discreción, la rapidez para moverse entre países y una violencia muy marcada cuando hay deudas, robos de droga o traiciones internas. En la Costa del Sol su presencia se ha dejado notar especialmente en episodios relacionados con secuestros, desapariciones y asesinatos vinculados al narcotráfico.

La violencia de la mafia albanesa en esta zona preocupa desde hace tiempo a los investigadores, que la sitúan entre las organizaciones criminales extranjeras con mayor capacidad para actuar en la provincia de Málaga.

Policía de equipos especiales de Albania en una operación policial en 2021

Policía de equipos especiales de Albania en una operación policial en 2021

La Costa del Sol se ha convertido en un escenario propicio para este tipo de redes por su conexión internacional, el movimiento constante de grandes sumas de dinero y la facilidad para mezclarse entre residentes extranjeros y negocios legales.

Cuando se produce un ajuste de cuentas entre albaneses, el silencio suele ser absoluto. Nadie habla, nadie ve nada y los cadáveres, en ocasiones, tardan meses en aparecer o nunca llegan a encontrarse.

Entre esas muertes está la de Sokol Feka el 28 de enero de 2015, un comandante de las fuerzas albanesas que murió en un accidente de helicóptero en Gaucín tras estrellarse después de golpear una torreta de electricidad.

Aquello ocurrió de noche y las autoridades no descubrieron el porqué de ese vuelo nocturno hasta que hallaron a la mañana siguiente más de 800 kilos de hachís en la aeronave siniestrada. Allí yacían Sokol Feka y un gaditano que le acompañó en este trayecto fatídico desde Marruecos.

Feka era un militar de alto rango, bien considerado e instructor de vuelos durante muchos años en su ejército. Durante un permiso de semanas decidió ganarse un extra llevando chocolate a España para uno de los capos históricos de Cádiz, pero aquello acabó mal, como la mayoría de las historias del crimen organizado.

Otra muerte en Málaga relacionada con la mafia albanesa fue la de Taulant Malshi en 2018, del que aún no se ha encontrado el cadáver. En el hampa albanés se dice también que arrojaron su cadáver al mar y su muerte está relacionada con una serie de ajustes de cuentas de clanes importantes albaneses que siguen vigentes.

Ese es uno de los rasgos más inquietantes de estas organizaciones: sus conflictos no se quedan en Albania ni se limitan a un solo país, sino que viajan con ellos allí donde tengan negocios, intereses o cuentas pendientes. Y la Costa del Sol, por volumen de narcotráfico y por la presencia de delincuentes internacionales, es uno de esos lugares donde esas guerras privadas terminan aflorando.

La investigación del asesinato de Miklovan Dakaj la lleva la UDYCO de Málaga, que está acostumbrada a lidiar con casos como este en el que nadie quiere hablar. De hecho se desconoce por qué han matado a Dakaj, pero en la mayoría de ocasiones en que ocurre un ajuste de cuentas entre clanes albaneses es por robos de droga o por no pagar a tiempo el alijo.

Eso si ocurre fuera de su país, porque si sucede en el interior de Albania el asesinato puede ser más complejo, entrando en juego hasta crímenes de honor entre mafiosos. Pero no parece este el caso.

La resolución de este ajuste de cuentas vuelve a evidenciar la capacidad de la mafia albanesa de cometer crímenes allá donde tengan miembros destacados para que su logística mundial de tráfico de cocaína siga funcionando como lo hace. Por algo son unos de los grandes brókers de cocaína en Europa, pero eso tiene un riesgo. Poder acabar maniatado en el embalse de Casasola.