Isabel Diaz Ayuso

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Sociedad

Ayuso, 47 años: "Mi infancia fue en un piso de clase media. Fui a un colegio concertado religioso. Jugaba en el asfalto; era feliz"

La presidenta de la Comunidad rememora en una entrevista concedida en 2025 cómo fue crecer en una familia de clase media entre Madrid y el pueblo.

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F.Villavicencio
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Las claves

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Isabel Díaz Ayuso recordó su infancia en Madrid durante una entrevista, describiendo una vida de clase media, juegos en el asfalto y una educación en un colegio concertado religioso.

Destacó la importancia de sus abuelos en su educación, pasando largas temporadas con ellos en Sotillo de la Adrada, Ávila.

Ayuso resaltó la influencia de sus padres: de su padre aprendió la honestidad y de su madre la templanza y serenidad ante la vida.

Isabel Díaz Ayuso acostumbra a hablar de política, economía o gestión, pero en alguna ocasión también ha echado la vista atrás para recordar cómo fue su infancia en Madrid.

En una entrevista concedida en 2025 a la periodista Marta Barroso en la Fundación Universitaria San Pablo CEU, la presidenta de la Comunidad ha recordado cómo era crecer en un barrio de clase media durante los años ochenta: "Tuve lo justo. Una educación de barrio y veranos en el pueblo, pero nunca dejé de buscar mi independencia", señaló en esta misma charla.

Así lo explicó en una conversación en la que repasó algunos de los recuerdos que marcaron sus primeros años y la educación que recibió tanto en casa como en el colegio.

Isabel Díaz Ayuso se abraza a una madrileña.

Isabel Díaz Ayuso se abraza a una madrileña. Comunidad de Madrid

Ayuso recuerda que creció en un piso de Madrid, en una familia de clase media, en una época muy distinta a la actual: "Jugábamos en el asfalto y éramos felices" afirmaba al describir una infancia en la que la calle era el principal lugar de encuentro y ocio para los niños del barrio.

La presidenta también contó que cursó sus estudios en un colegio concertado religioso.

Lazos familiares

Además de la capital, sus recuerdos de niñez transcurrieron en Sotillo de la Adrada, un pueblo de Ávila. Ayuso destaca el papel que desempeñaron sus abuelos durante su niñez.

Explica que pasó largas temporadas con ellos y que fueron una parte esencial de su educación: "Me gustaba pasar grandes temporadas con mis abuelos. Antes los niños eran más educados por todos: por tíos, abuelos, vecinos… Yo tuve la gran oportunidad de pasar largas temporadas con ellos", recuerda.

La figura de su abuelo fue muy importante, al que define como una persona muy curiosa y con una gran inquietud por aprender: "Viajaba muchísimo y era muy culto y tenía muchas inquietudes", señala.

Al hablar de sus padres, la presidenta madrileña asegura que siempre mantuvo una buena relación con ambos, aunque reconoce que con su madre existía una mayor complicidad: "La relación con mis padres era muy buena. Más con mi madre porque mi padre tenía un carácter complicado, le costaba mucho expresar sus sentimientos", explica.

"Desde chiquitín estuvo en un colegio internado, luego se vino a Madrid. En aquellos años, en algunas partes de España, los niños se tenían que hacer adultos pronto. Más o menos es lo que a él le pasaba. No le exigía a los demás. Era lo más honrado que había. Pero era duro como él solo", relata.

Con su madre, en cambio, encontraba un espacio de mayor confianza: "Tenía más confianza para confesar mis sueños, mis aspiraciones, mis caídas", recuerda.

Ayuso considera que parte de su personalidad actual procede de la educación recibida en casa y de los valores que le transmitieron sus padres.

De su padre destaca, sobre todo, la honestidad: "Era un hombre de no deber un euro a nadie, de tener un respeto absoluto. Era incluso hasta exagerado y muy amable", afirma.

De su madre asegura haber heredado una forma serena de afrontar la vida: "He heredado quizás la templanza, para no ser de grandes pasiones. No ser ni de grandes alegrías ni de grandes dramas es maravilloso, te da una fortaleza que luego con los años viene muy bien", concluye.