José Sánchez y Alejandro Delgado con los decorados de Screamfield Park.

José Sánchez y Alejandro Delgado con los decorados de Screamfield Park. Cedida

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José y Alejandro, los dos jóvenes de Benidorm que abrirán el primer pueblo del terror de Madrid con 50.000 m2

Con más de 3.700 entradas vendidas incluso antes de abrir, Screamfield Park será el 2 de octubre el primer parque recreativo de terror de la Comunidad.

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Las claves
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José Sánchez y Alejandro Delgado inauguran Screamfield Park, el primer pueblo del terror en Madrid, con 50.000 m2 en Mejorada del Campo.

El parque cuenta con 68 actores caracterizados, cinco pasajes del terror con diferentes mecánicas y un universo narrativo propio.

La inversión supera los 500.000 euros y el aforo máximo es de 990 personas por día, con más de 3.700 entradas vendidas antes de la apertura.

Las entradas parten de 35 euros y se recomienda la visita a partir de 16 años; el objetivo es superar los 10.000 asistentes en la temporada.

El 2 de octubre, un terrorífico 'pueblo' entero nacido de la nada abrirá sus puertas en Mejorada del Campo. Sus calles estarán pobladas por 68 actores caracterizados de manera escalofriante, sus casas esconderán pasajes del terror y su historia la han escrito dos jóvenes de Benidorm que, hasta ahora, se dedicaban a la noche y a los festivales.

Se llama Screamfield Park y aspira a convertirse en el primer parque recreativo de terror de la Comunidad de Madrid.

Detrás del proyecto están José Sánchez (1998) y Alejandro Delgado (1996), que se conocieron el mundo del ocio nocturno y la organización de eventos: José dirige la discoteca principal de la ciudad y tiene un festival dentro de Terra Mítica, mientras que Alejandro se define como "un friki" del sector del terror, muy ligado a viajar fuera de España (ya que aquí apenas hay) para recorrer scary parks y eventos de Halloween.

Ambientación del pueblo.

Ambientación del pueblo. Screamfield Park

La idea, cuentan a este diario, nació de forma casi casual. Una noche, cenando, surgió la pregunta que lo cambió todo: "¿Y si hacemos un Scream Park?". A partir de ahí, José y Alejandro "se tiraron de cabeza al asunto".

Querían un lugar que les permitiera construir algo verdaderamente inmersivo. La idea era crear un pueblo con un universo narrativo propio, en el que todos los pasajes y ubicaciones formen parte de una misma historia.

El resultado ocupa unos 50.000 metros cuadrados en Mejorada del Campo. Allí, los visitantes se van a encontrar "un pueblo lleno de personajes que interactúan con el público, que les asustan...", además de tiendas y puntos de hostelería pensados para que el visitante "se olvide de lo que hay fuera" durante toda la experiencia.

La inversión ha superado los 500.000 euros, una cifra de la que ambos hablan sin rodeos: "Nosotros somos una empresa de eventos, no somos multimillonarios, no somos un fondo de inversión...", explican.

Cartel de Screamfield Park.

Cartel de Screamfield Park. Cedida

"Hemos utilizado toda la manera de financiación posible para poder tener el presupuesto más alto a la hora de desarrollar algo así", añaden, conscientes de que tenían que crear algo a lo grande.

No hay una edad mínima obligatoria para entrar, aunque desde la organización recomiendan la asistencia a partir de los 16 años, siempre acompañados de un adulto si es menor de edad. Las entradas arrancan en 35 euros, con precios que varían según el día, y hasta la fecha, sin haber abierto todavía, llevan ya más de 3.700 vendidas.

El aforo diario es de 990 personas, repartidas en 20 aperturas hasta el cierre de temporada, con el objetivo de superar los 10.000 asistentes en el conjunto de la campaña.

Cinco pasajes, ninguno igual

El corazón del parque son sus cinco pasajes del terror: El Cabaret Inferno, la granja de Farm Díscolo, el orfanato de San Judas, el cementerio de River Hill y el Cine 8, el gran cinema del Dr. Whitmore.

Cada uno tiene una mecánica distinta. Mientras unos apuestan por la narrativa y la interpretación, otros por el susto rápido al estilo estadounidense, y otros por la interacción, más cercana a una escape room.

Algunos pasajes podrían compararse con escape rooms.

Algunos pasajes podrían compararse con escape rooms. Screamfield Park

Sobre la granja, José y Alejandro coinciden en que "tiene una mecánica que no se había visto mucho en pasajes del terror. Es más única, más nuestra".

Dentro de los pasajes no se podrán hacer fotos ni vídeos, para no desvelar el misterio a otros visitantes y para que, según explican, "el cliente esté centrado en vivir la experiencia y no en compartirlo en sus redes sociales". Sí se podrán grabar las calles del pueblo y a los personajes que lo habitan fuera de los pasajes.

El tirón de ventas, aseguran, les ha sorprendido incluso a ellos. "Ha sido una locura ver cómo ha respondido. Nosotros al final hacemos muchos eventos de muchos tipos, y ver cómo ha arrancado este nos da mucha fuerza para seguir pisando fuerte", afirman.

Ahora, con Screamfield Park, José y Alejandro se lanzan a un terreno completamente nuevo; el de convertirse en los pioneros del terror inmersivo en Madrid.