Carlos Bravo, dueño de La Martuka, en otro bar de San Martín de Valdeiglesias hace unos meses.

Carlos Bravo, dueño de La Martuka, en otro bar de San Martín de Valdeiglesias hace unos meses. Diego Radamés

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El drama de Carlos con La Martuka, un bar víctima del incendio en San Martín: "Lo he perdido todo en segundos"

El suroeste de Madrid se ha visto afectado por un incendio originado por varios focos en Almorox, Villa del Prado, San Martín y Burgohondo.

Más información: El Gobierno asume el control para extinguir los incendios de Madrid y Ávila tras declarar la emergencia de interés nacional

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Las claves

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Carlos Bravo, dueño del chiringuito La Martuka, perdió su negocio en el incendio que arrasó el pantano de San Juan en Madrid.

El fuego, originado por un coche ardiendo en San Martín de Valdeiglesias, avanzó rápidamente debido a fuertes vientos, obligando a evacuar la zona.

Carlos, tercera generación de hosteleros, no podrá reabrir su restaurante este verano y teme que solo quede la estructura tras el incendio.

El incendio ha sido calificado como el peor en la historia de Madrid y obligó al Gobierno central a declarar la emergencia nacional.

Carlos Bravo abrió su negocio, el chiringuito La Martuka, en junio de 2018. Desde entonces, es uno de los restaurantes más conocidos del pantano de San Juan.

Sin embargo, este jueves Carlos ha tenido que vivir uno de los momentos más difíciles de su vida: dejar atrás su negocio a causa del devastador incendio que ha asolado el suroeste de la Comunidad de Madrid.

"Lo he perdido todo en segundos", cuenta a Madrid Total horas después del incidente. Ocurrió sobre las siete de la tarde del jueves. Carlos estaba junto a los empleados del chiringuito trabajando, cuando empezaron a ver el humo.

Provenía del municipio cercano de San Martín de Valdeiglesias. A su comienzo, el fuego se situaba a la altura del kilómetro 57 de la carretera M-501 y su origen se ubica en un coche que había ardido.

"Empezamos a ver humo en la montaña y llamé a los bomberos. Me dijeron que lo sabían y que teníamos que salir de allí", recuerda. "Me quedé ahí hasta el último momento. Hasta que vi que me rodeaba el fuego y tuve que salir corriendo con el coche".

"Me fui al pueblo (Pelayos de la Presa) a ayudar a la gente y a sacar a mis animales de mi casa. Empezó el fuego a rodear el pueblo". Estuvo hasta las tres de la mañana, cuando decidió irse a Madrid a descansar.

"Te sientes muy impotente cuando te dicen que te vayas de ahí. Veía cómo venía el fuego a una velocidad... Y es mi negocio; es mi vida. No me lo podía creer", expresa.

La Martuka en una foto de archivo.

La Martuka en una foto de archivo. La Martuka

Carlos, como muchos otros, todavía no ha podido volver para ver la magnitud de lo ocurrido con su negocio, ya que el incendio aún se encuentra activo. Por de pronto, piensa que "solo puede quedar la estructura".

"Intento ser fuerte, pero hay que ser realista", concluye con la resignación de saber que, al menos, lo que queda de verano no podrá reabrir su restaurante. "Y a ver el seguro, porque esto no es un cristal roto...".

La Martuka está ubicada en el número 3 de la carretera del Pantano. Está formada por un complejo con dos terrazas y vistas a las aguas del embalse.

Carlos, que lleva trabajando entre bares y restaurantes prácticamente sus 38 años de vida, se hizo con el bar cuando los anteriores propietarios lo traspasaron. No es su único negocio. Tercera generación de hosteleros, regenta algún otro en el municipio que le vio crecer: San Martín de Valdeiglesias.

"El peor incendio de Madrid"

El incendio que ha acabado con el negocio de Carlos ha sido calificado como "el peor de la historia de Madrid" por la propia presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en declaraciones a los medios desde el puesto de mando de Cenicientos este viernes.

Su origen se ha dado con la confluencia de varios fuegos de extrema gravedad que empezaron con focos diferenciados en Almorox (Toledo), Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias (Comunidad de Madrid) y Burgohondo (Ávila).

Su difícil control se debe al avance de las llamas por culpa de las rachas de viento superiores a los 50 kilómetros por hora. De hecho, el Gobierno central declaró a última hora del jueves la situación operativa 3 de interés nacional (emergencia nacional), asumiendo el mando el Ministerio del Interior.