Fotomontaje de una balanza, un abogado y el logotipo de la Inteligencia Artificial.
Multa de 420 euros a un abogado por citar en un escrito 48 sentencias falsas generadas por Inteligencia Artificial
Se valió de una herramienta de IA "generalista", que arrojó resultados erróneos. Por ello, el tribunal le hace pagar la mitad de una suscripción a una IA específica.
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La Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha impuesto una multa de 420 euros a un abogado por citar en un escrito 48 sentencias generadas por Inteligencia Artificial y que eran o inexistentes o erróneas.
El TSJC le reprocha su actuación "contraria al deber de veracidad y a las reglas de la buena fe con abuso del servicio público de la Justicia".
El tribunal, además de imponerle una sanción, da traslado de su decisión al Colegio de Abogados en el que está inscrito el letrado, por si considera necesario sancionarle disciplinariamente.
En concreto, el abogado introdujo 48 citas de jurisprudencia falsas en un escrito de apelación que dirigió al TSJ canario. Con él, impugnó una sentencia de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
Para ello, se valió de una herramienta de Inteligencia Artificial "generalista" y no de una específica para el sector jurídico.
Según su recurso, esas 48 citas —entre ellas, jurisprudencia del Tribunal Supremo y hasta un informe del Consejo General del Poder Judicial— avalaban la postura del letrado en el pleito.
Ahora bien, o no existían o estaban incorrectamente referenciadas o hacían alusión a un caso completamente ajeno al objeto del recurso.
El TSJC reprocha que el abogado no sometiera a "revisión ni verificación alguna" las citas generadas por la IA.
"No contrastó que los números de sentencia, las fechas y los identificadores existieran efectivamente", señala el tribunal.
"No verificó los datos de salida de la herramienta de IA con las bases de datos de jurisprudencia", añade. Y ello, pese a que el Cendoj (una base de datos de documentación judicial) es fácilmente accesible y, además, gratuita.
La Sala señala que si tan sólo una de las comprobaciones hubiera resultado sospechosa de error, hubiera estado "sobre aviso" de la escasa fiabilidad de los resultados arrojados por la herramienta generalista.
A juicio del tribunal, esta omisión "constituye una quiebra del deber básico de supervisión humana que resulta indeclinable cuando se emplean herramientas de IA en el ejercicio profesional y vulnera el estándar de diligencia que (…) el código deontológico exige al profesional de la abogacía".
¿Cómo ha calculado el tribunal la multa? El TSJC podía imponerle una sanción que fuese desde los 180 euros hasta los 6.000.
Ese amplísimo margen deja la puerta abierta a multas ejemplarizantes, cuando la Justicia pretende que una acción no se repita.
En este caso, el TSJC averiguó el coste de una suscripción anual a una herramienta de IA específica para juristas.
"De haber sido utilizada, probablemente hubiera evitado el lamentable resultado que ahora se enjuicia", recalca.
"Se tiene noticia de la existencia de planes de suscripción básicos a herramientas de IA jurídica a partir de 70 euros mensuales, lo que supone un coste anual aproximado de 840 euros", calcula el tribunal.
Dado que el abogado reconoció los hechos en un escrito y se arrepintió de su actuación, el TSJC le hace pagar la mitad de esta cifra. Por ello, le impone una multa de 420 euros.
El tribunal considera que el arrepentimiento del letrado es "aparentemente sincero". El abogado sancionado, además, se comprometió a usar la inteligencia artificial de forma responsable en el futuro y aseguró que se ha inscrito en un curso de competencias digitales organizado por el Consejo General de la Abogacía.