Los prófugos del 'procés', en una rueda de prensa en Bruselas en abril de 2018./

Los prófugos del 'procés', en una rueda de prensa en Bruselas en abril de 2018./ Efe

Tribunales

El fiscal pide a Llarena que emita órdenes de detención contra Comín, Ponsatí y Puig

Sostiene que la sentencia del Supremo aporta "una seguridad jurídica mayor" para que sean entregados.

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Los fiscales del 'procés' Javier Zaragoza y Fidel Cadena han pedido este jueves al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena que emita mandatos de detención internacional y órdenes de entrega contra los exconsejeros catalanes Clara Ponsatí, Antoni Comín y Lluis Puig, prófugos desde octubre de 2017 en Reino Unido y Bélgica.

Las nuevas órdenes de entrega se suman a la ya cursada contra el expresidente catalán Carles Puigemont, reclamado por sedición y malversación de fondos públicos. Son los mismos cargos que se atribuyen a Ponsatí y Comín, exconsejeros de Educación y Sanidad, respectivamente.

El escrito de la Fiscalia recuerda que los hechos atribuidos a Comín y Ponsatí son los mismos que ha juzgado la Sala Penal del Supremo respecto a otros exdirigentes del proceso soberanista catalán. En esa sentencia "han resultado condenados por los delitos de sedición y malversación de fondos públicos varios de los procesados que se encontraban en una situación similar a la de ambos fugados", explica  los fiscales, lo que "obliga a expedir la orden de detención que se propugna, con un elemento de seguridad jurídica sin duda mayor al que ha venido representado por el auto de procesamiento y de prisión en el que se han fundado las órdenes anteriores que fueron rechazadas por los países requeridos".

Para la Fiscalía, "la emisión de esta nueva reclamación, tras el dictado de la sentencia, permite ajustar de modo exacto la orden internacional de detención y la euroorden a los hechos y títulos de imputación que se han establecido en la sentencia firme del Tribunal Supremo".

El caso de Puig, que sucedió a Santi Vila al frente de la Consejería de Cultura del Gobierno de Puigdemont, es distinto porque no se le atribuye sedición sino únicamente malversación y desobediencia a los jueces. El primero de esos delitos conllevaría penas de prisión, por lo que la Fiscalía pide igualmente su detención internacional -para el caso de que se mueva a un país ajeno al ámbito de la orden europea de detención- y que se curse la petición de entrega a Bélgica.