El comisario de Policía, Carlos Salamanca, en la Audiencia Nacional.

El comisario de Policía, Carlos Salamanca, en la Audiencia Nacional.

Tribunales

El juez reprocha a la Fiscalía que quiera mantener el caso Villarejo sólo con los audios

El juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso Tándem, por el que el comisario jubilado José Manuel Villarejo está en prisión, ha confirmado el archivo de la investigación contra el comisario de Barajas Carlos Salamanca así como el sobreseimiento de dos piezas del caso, denominadas 'Iron' y 'Land'.

Salamanca, amigo de Villarejo, estuvo en prisión preventiva entre diciembre de 2017 y marzo de 2018 tras ser detenido en el marco de una operación de la Fiscalía Anticorrupción. El Ministerio Público considera que pudo cobrar comisiones (dinerarias y en especie) por dejar pasar a ciudadanos extranjeros a España sin la debida documentación. De ahí que presentaran un informe pidiendo reabrir la investigación de la causa contra él porque creen que pudo incurrir en los delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo. 

Para dicha acusación, la Fiscalía se basa en extractos de conversaciones contenidos en un disco duro del domicilio de Rafael Redondo, también investigado en la causa, y en las que no se escucha a Salamanca, sino a otras personas hablando sobre él. De ahí que el juez rechace reabrir la causa contra él porque "estas conversaciones son los únicos elementos de imputación que han sido presentados por el Ministerio Fiscal hasta el presente momento procesal". Para el instructor, "la ponderación de su valor no hace ver sino ser constitutivo de meras sospechas o suposiciones".

La centralita pinchada

Además del archivo de la pieza referente a Salamanca, el juez también confirma el sobreseimiento de las piezas Iron y Land. En la primera, en la que se investiga a miembros del despacho Herrero y Asociados por presunta revelación y descubrimiento de secretos y cohecho por la contratación de los servicios de Villarejo como detective, el juez explica que los extractos recogidos en el oficio policial citados por la Fiscalía se hacen sin tener en cuenta el conjunto de la conversación, ni el contexto. 

Destaca que los trabajos que se autoencomendó Villarejo fueron los de análisis de las llamadas que se habían hecho desde la centralita de Herrero y Asociados, por medio de un sistema que este poseía, "siendo estas conversaciones los únicos elementos de imputación por los que el Ministerio Fiscal pretende reabrir la causa", sin que queden ratificados por ningún otro indicio objetivo de criminalidad.

En la pieza Land se investigaba a varios miembros de la familia Cereceda, propietarios de la lujosa urbanización de La Finca (Madrid) por contratar los servicios de agencia de detectives de Villarejo para hacer un seguimiento a otro familiar y conocer sus intenciones en relación a una herencia. En este caso, el juez De Egea dice que no se han encontrado nuevos indicios incriminatorios objetivos y racionales de imputación sobre los investigados "manteniéndose solamente las proyecciones especulativas sobre los hechos, a las que se alude en el escrito de los representantes del Ministerio Público".

La Fiscalía todavía puede recurrir ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional el archivo de la causa, como hizo en el caso del auto de medidas cautelares contra el empresario Juan Muñoz Támara (marido de Ana Rosa Quintana) que resolvió en favor del Ministerio Fiscal.