La calle de Castellón donde ha tenido lugar el parricidio.

La calle de Castellón donde ha tenido lugar el parricidio. EL ESPAÑOL

Tribunales

La Justicia archivó dos casos de malos tratos contra el parricida de Castellón a petición de la víctima

El hombre de Castellón que se ha suicidado en Castellón después de matar a sus dos hijas de 3 y 6 años, respectivamente, tuvo dos procedimientos abiertos en los juzgados de Violencia sobre la Mujer que fueron archivados a petición de la Fiscalía y de la propia víctima, su exmujer.

Según fuentes jurídicas, uno de esos procedimientos se abrió tras la denuncia por amenazas interpuesta por su expareja y madre de las menores, de 2 y 6 años de edad, y otro tras recibir un parte médico. Ambos se archivaron a petición del fiscal y de la propia víctima.

El presunto parricida de Castellón, "deprimido" por motivos económicos

La diligencia policial de valoración de riesgo de la víctima arrojó un resultado de riesgo bajo. El investigado, ahora fallecido, no tenía antecedentes penales ni le constaban episodios previos de violencia doméstica.

Desde enero de 2018

La primera causa se incoó el pasado mes de enero. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Castellón abrió un procedimiento tras recibir un parte médico de la víctima, aunque no hubo una denuncia interpuesta por ella misma.

En su comparecencia ante el juez, la mujer y madre de las menores se acogió a su derecho a no declarar. Sin parte de lesiones y sin el testimonio de la víctima, el fiscal solicitó el sobreseimiento de la causa y el Juzgado la acordó.

El pasado mes de febrero, la mujer denunció por amenazas en el Juzgado de Guardia a su expareja y padre de las menores. Lo hizo apenas quince días después de que el Juzgado de Familia fijara medidas provisionales para regular el régimen de visitas y el uso de la vivienda en base al convenio regulador que los padres habían alcanzado de mutuo acuerdo después de su separación.

Tras una discusión con su exmarido cuando procedían a intercambiarse a las niñas, la mujer interpuso la denuncia, solicitó una orden de alejamiento y mostró su disconformidad con las medidas provisionales que habían sido fijadas tras el acuerdo entre los progenitores de las menores. El fiscal no consideró entonces necesaria la adopción de medidas cautelares y se opuso a la concesión del alejamiento. El Juzgado de Guardia denegó la orden.

Al día siguiente, la decisión fue revisada por el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer de Castellón, competente en la materia. Tras esta nueva comparecencia y de conformidad con el criterio del fiscal, se vuelve a denegar la orden de alejamiento. La denunciante recurrió esa decisión judicial, pero mientras se tramitaba su recurso desistió de seguir adelante y el auto denegatorio de la orden de alejamiento cobró firmeza.

El procedimiento por las supuestas amenazas siguió tramitándose. Tras la práctica de las diligencias solicitadas por las partes, el fiscal solicitó el sobreseimiento. La víctima, personada como acusación particular, también pidió el archivo. Al no existir ninguna parte que ejerciera la acusación, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer sobreseyó el procedimiento. El fallecimiento del presunto autor del doble crimen extingue la responsabilidad penal.