El autobús de Hazteoir y su promotor.

El autobús de Hazteoir y su promotor. Efe

Sociedad

Un juez ordena retirar el autobús transfóbico de HazteOir e investiga a su presidente

El instructor entiende que no hay delito de odio pero sí un menosprecio a la dignidad de las personas por su orientación sexual.

Carlota Guindal

El Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid ha ordenado que se retire el autobús de la plataforma HazteOir, que circulaba por las calles de Madrid con un mensaje que contra la transexualidad. En un auto, el magistrado explica que aunque no aprecia delito de odio, tal y como hacía la Fiscalía, sí considera que se puede producir un delito de menosprecio a la dignidad de las personas por su orientación sexual.

El juez Juan José Escalonilla ha adoptado la decisión de paralizar todos los autobuses contratados por HazteOir hasta que no retiren el mensaje “Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”. La plataforma ultracatólica tomó esta iniciativa como publicidad para el el libro editado bajo el título “El Libro Prohibido”, en contra de las iniciativas en las escuelas se enseñar a los niños qué es la transexualidad.

Tras recibir la denuncia de la Fiscalía de Madrid, el juez citó ayer mismo en calidad de investigado al presidente de la plataforma, Ignacio Vicente Arsuaga. De su declaración, el magistrado no infiere que con esos autobuses se esté públicamente fomentando, promoviendo o incitado directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo por razón de la orientación o identidad sexual de sus componentes.

El líder reconoce un eslogan “provocador”

“Resulta más cuestionable su posible subsunción con el tipo penal previsto, en el que se castiga a quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito de alguno de los grupos por razón de la orientación o identidad sexual de sus componentes”.

En su declaración, Arsuaga manifestó que dicha publicidad tiene como finalidad fundamental el que las persona que pueda tener un ideario afín a dicha asociación acceden a su página de Internet de cara a la lectura del libro en el que se expone la postura de HazteOir frente a las leyes de género actualmente existentes en diversas comunidades autónomas al disentir de su contenido.

El presidente de la plataforma reconoció que el eslogan publicitario utilizado puede ser “provocador”, si bien en todo caso es “expositivo del ideario que respecto a la sexualidad tiene la asociación”. Defendió que en modo alguno supone un ataque o rechazo a las posiciones contrarias, y en concreto sin que ello conlleve un rechazo a la homosuexualidad o transexualidad.

Arsuaga mantuvo ante el juez que la iniciativa se enmarca dentro de su libertad de expresión y con la única finalidad de “informar a los padres del derecho a poder elegir la educación que deben recibir sus hijos”.

Menosprecian lo que no sea heterosexualidad

El juez insiste en el auto que el mensaje del autobús no puede considerarse humillante respecto de las personas que tengan otra orientación sexual, dado que dicha afirmación no constituye un acto de denigración pública de las mismas. “Sí cabe en cambio racionalmente apreciar que supone un menosprecio a dichas personas, al no reconocerles su orientación sexual”, añade en su resolución judicial.

El juez explica que HazteOir no se limita a exponer el ideario que pueda tener respecto a la sexualidad, “sino que extralimitándose de dicho ideario, parece dirigirse a las personas con una orientación sexual distinta, negándosela, lesionando de esta manera su dignidad”.

Por este motivo, el instructor entiende que dichas expresiones de los carteles de HazteOir “supone un acto de menosprecio a las personas con una orientación sexual distinta a la heterosexualidad concebida por dicha asociación”. Así, ordena que, con la finalidad de “evitar la perpetuación de la comisión del delito”, procede acordar la retirada de la circulación de esos autobuses, solicitada por la Fiscalía de Madrid.