Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, este martes durante un mitin de precampaña en Huesca.
Feijóo promete revalorizar las pensiones actuales con el IPC y crear 'un sistema público viable' para garantizarlas a los jóvenes
Feijóo vincula el futuro de las pensiones al empleo y la productividad; Ester Muñoz advierte de que el modelo actual "va a colapsar".
Más información: Feijóo exige a Sánchez explicar "dónde está el oro de Maduro" que trajo Delcy en sus maletas y entregó al PSOE en 2020.
El Partido Popular prepara un cambio en el sistema de pensiones. Por un lado, Alberto Núñez Feijóo se comprometió este martes a revalorizar las prestaciones "actuales" conforme al IPC.
Al tiempo que, por otro, se diseñará "un modelo viable" para garantizarle "a los jóvenes" que también cobrarán las prestaciones de jubilación.
Pero será mediante otro sistema, no el actual, que es "insostenible" para el PP, tal como lo diagnosticó el presidente popular en un mitin de precampaña celebrado en Huesca.
Aun así, Feijóo defendió ambos compromisos de cara a las elecciones del 29-N: "No habrá que elegir. Doy mi palabra de que haremos las dos cosas. Y yo sí la tengo".
La idea de los populares consiste en mantener su compromiso, votado varias veces en el Congreso de revalorizar las pensiones "sí o sí" en función de la subida de los precios. "Porque ésa es la promesa que le hicimos a nuestros mayores y hay que mantenerla"; explican fuentes del PP.
Pero para los actuales cotizantes, los el PP diseñará un nuevo sistema "que sea sostenible".
El modelo actual, recuerdan estas fuentes, "tiene un déficit enorme" a pesar de las continuas subidas de las cotizaciones y de nuevas figuras, que el PP califica de "malos parches". Y sólo se mantiene con aportaciones extraordinarias, vía impuestos.
Cómo hacerlo
"Con las pensiones, ni media broma", señaló Feijóo en Huesca. Por la mañana, en una entrevista en esRadio, ya había puesto el asunto sobre la mesa, al señalar la presión que supondrá la jubilación de los boomers, las generaciones nacidas durante el auge de natalidad de los años sesenta y hasta 1974, entre las que se incluyó.
"Sé lo difícil que es", ha admitido. "Pero el sistema público de pensiones quedará garantizado para los jóvenes de mi país".
Sobre las pensiones, un mensaje muy claro 👇 https://t.co/918znzMDup
— Partido Popular (@ppopular) October 13, 2026
Para cumplir esa promesa, Feijóo defiende un crecimiento económico "sano". Rechaza basarlo en el gasto público o en un "incremento masivo de impuestos" y propone aumentar la competitividad y la productividad.
También plantea un recorte de gasto público radical, "dejando de gastar en aquello que es superfluo y evitable".
También la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, ha cuestionado la sostenibilidad del sistema en una entrevista concedida al podcast Quorvm. "Yo por supuesto que me pregunto si voy a tener pensión", ha afirmado, antes de cargar contra el Gobierno: "Si sigue esta gente seguro que no la tendré".
Muñoz advierte de que el sistema "va a colapsar" y ha relacionado ese riesgo con el cambio demográfico. Según su diagnóstico, está pensado para "una pirámide poblacional" y no para una estructura "invertida".
Y por añadidura, el sistema "petará", dice, si no se atiende otra circunstancia: que la incorporación de numerosos jubilados "ahora con pensiones máximas", se pretende financiar con "los empleos precarios y los salarios bajos" de los que culpó al Gobierno de Pedro Sánchez. También ha señalado la falta de empleos industriales de valor añadido.
Según Muñoz, éste es un debate que "hay que afrontar con valentía y diciendo la verdad a la gente".
La dirigente popular rechaza convertir la discusión en "un debate demagógico de choque de generaciones". Porque la gente que tiene pensión actualmente "se la merece, y eso hay que mantenerlo". Pero al mismo tiempo, son necesarios cambios: "El modelo no va a funcionar, y por eso hay que cambiarlo".
PP, pensiones e IPC
El historial parlamentario del PP incluye apoyos a las subidas de las pensiones en función del IPC. Los populares respaldaron los decretos aprobados en febrero de 2025 y febrero de 2026, después de votar contra los paquetes anteriores que incluían otras medidas.
El 12 de febrero de 2025 apoyaron el decreto que recuperó la subida general del 2,8%. El nuevo texto también contenía medidas económicas y sociales, pero se habían eliminado otro las prórrogas de los alquileres y los desahucios.
Algo similar ocurrió el 26 de febrero de 2026, cuando los diputados populares votaron a favor de convalidar el decreto que recogía la revalorización general del 2,7% y otras disposiciones de Seguridad Social. El Congreso lo respaldó con 317 votos a favor y 33 en contra.
Los populares sí votaron en contra de la reforma del entonces ministro José Luis Escrivá que garantizó por ley la actualización según la inflación.
La norma también introdujo el mecanismo de equidad intergeneracional (MEI), una cotización adicional destinada al Fondo de Reserva de la Seguridad Social, pero que no generaba derechos para sus aportantes. Su diseño inicial preveía un alza en la cotización de 0,6 puntos desde 2023: 0,5 a cargo de las empresas y 0,1 de los trabajadores.
El PP cuestionó esa vía de financiación y, durante la tramitación, el diputado Tomás Cabezón la calificó de "impuestazo al trabajo", anticipando que lastraría la recuperación económica.
El partido separó después ese rechazo de su posición sobre la actualización anual de las prestaciones. "Como establece la ley, al IPC. Lo que no haríamos es el sistema que está estableciendo el Gobierno actual", afirmó su vicesecretario de Economía, Juan Bravo, ya en septiembre de 2022.
Feijóo también criticó la segunda fase de la reforma de Escrivá, aprobada en 2023. "Para garantizar las pensiones hace falta más empleo, más crecimiento y más certezas", defendió entonces, frente al aumento de las cotizaciones "y los parches del Ejecutivo".
E incluso introdujo una proposición de ley en el Congreso para blindar la revalorización de las pensiones con el IPC, más allá de que se aprueben o no los Presupuestos anuales "a la vista de que Sánchez ni siquiera los presenta", y para evitarse la necesidad de decretos ad hoc.
Esa segunda reforma reforzó el MEI e introdujo la cotización de solidaridad para los salarios superiores a la base máxima. Estas aportaciones financian el sistema, recuerda el PP, "pero no generan derechos por sí mismas a una pensión individual más alta".