Emmanuel Macron charla con Pedro Sánchez, en presencia de la Reina Letizia, este martes durante la cena de gala en el Palacio Real.

Emmanuel Macron charla con Pedro Sánchez, en presencia de la Reina Letizia, este martes durante la cena de gala en el Palacio Real. Efe

Política

El PP bloquea en el Senado el Tratado de Amistad con Francia por ser "contrario al interés de España" en materia energética

El Constitucional avaló la invitación trimestral de ministros franceses, pero el PP exige preservar la composición del Consejo de Ministros.

Más información: El rey Felipe VI, ante Macron: "Lo acontecido en Ceuta es inaceptable y plantea un desafío mayúsculo de seguridad".

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El PP bloquea en el Senado el Tratado de Amistad con Francia al considerar que no garantiza mejoras en las interconexiones energéticas.

Los populares critican que el tratado mantiene a España como "isla energética" y no obliga a Francia a acelerar los enlaces eléctricos y gasistas.

El PP también rechaza el intercambio de ministros previsto en el acuerdo, alegando incompatibilidad con la tradición institucional española.

La decisión coincide con la visita de Estado de Emmanuel Macron a España, marcada por tensiones energéticas y de seguridad en el contexto europeo.

El Senado tumbó este martes el Tratado de Cooperación y Amistad entre España y Francia con los únicos votos del PP. Los populares lo bloquearon por entender que su redacción es "contraria al interés de España" en materia energética.

La formación de Alberto Núñez Feijóo reprocha a Pedro Sánchez haber aceptado un texto que no obliga a París a acelerar las interconexiones necesarias para acabar con el aislamiento de la Península.

El PP sostiene que el artículo 26.2 se limita a una formulación vaga sobre cooperación en materia de interconexiones, que mantiene a la Península como "una isla energética".

Las fuentes del sector consultadas por los populares describen una resistencia histórica de Francia a los grandes enlaces eléctricos y gasistas con España. Hablan de trámites, retrasos, recursos y exigencias administrativas que han impedido elevar la capacidad de intercambio al ritmo que reclama Madrid.

La pretensión del PP es que un futuro Gobierno liderado por Feijóo pueda renegociar ese apartado e incluya compromisos concretos, plazos y garantías sobre las conexiones con Francia.

La segunda razón del veto aducida por fuentes populares se refiere al intercambio de ministros previsto en el tratado. El texto establece que "un miembro del Gobierno de una de las Partes será invitado al Consejo de Ministros de la otra Parte, al menos una vez cada tres meses y por rotación".

El PP considera que la legislación y la tradición institucional españolas delimitan quién puede acudir a una reunión del Consejo de Ministros. Por eso sostiene que el sistema no debe mantenerse, incluso después del pronunciamiento a favor del Tribunal Constitucional.

El TC avaló hace escasas fechas la cláusula asumiendo la interpretación restrictiva pactada entre Madrid y París en el sentido de que "esa invitación, cuando tenga lugar, se producirá para participar en los márgenes de dicho Consejo de Ministros, en una reunión por separado".

Es decir, que la invitación no permite que un ministro francés forme parte del Consejo de Ministros español ni participe en sus deliberaciones, decisiones o funciones constitucionales, sino que remite a reuniones vinculadas pero distintas de la sesión formal.

Visita de Estado

Aun así, el rechazo del Senado se mantuvo este martes, coincidiendo con la visita de Estado del presidente Emmanuel Macron a España, un viaje cargado de simbolismo político y estratégico.

El jefe de Estado francés acudió a Madrid para reforzar la cooperación bilateral en un momento de incertidumbre europea y de tensión en el flanco sur.

Felipe VI aprovechó la presencia de Macron para calificar de "inaceptable" lo ocurrido en Ceuta y alertar de un "desafío mayúsculo" para la seguridad.

El Rey reclamó una "respuesta europea" ante la instrumentalización migratoria y defendió la cooperación entre socios frente a amenazas compartidas.

Macron llegó a España en la recta final de un mandato marcado por su impopularidad interna, pero con una agenda exterior centrada en presentar a Francia como potencia militar y nuclear europea.

15% según la UE

La controversia energética explica buena parte de ese choque. España y Francia mantienen una capacidad de interconexión eléctrica muy por debajo del nivel del 15% que se maneja como objetivo europeo para avanzar en la integración del mercado energético.

Según las estimaciones que manejan los populares, la conexión actual no supera el 5% de la capacidad instalada española. Incluso con la entrada en servicio del enlace submarino del Golfo de Vizcaya, España apenas podría acercarse al 8%.

El PP considera insuficiente esa evolución para un país que ha instalado una capacidad renovable creciente y necesita exportar sus excedentes. Francia conserva, en cambio, un modelo eléctrico apoyado principalmente en el parque nuclear.

Fuentes energéticas consultadas sostienen que una mayor conexión permitiría la entrada de electricidad renovable española en el mercado francés y presionaría a la baja sus precios. Esa es, a su juicio, una de las razones de la reticencia francesa, que rechaza poner en riesgo la rentabilidad de sus industrias energéticas.

Los populares incluyen en ese horizonte el H2Med y el tramo submarino BarMar, que conectará Barcelona con Marsella para transportar hidrógeno renovable. Pero el proyecto no resolverá el déficit a corto plazo, porque las infraestructuras troncales para llevar ese gas hasta Barcelona se encuentran todavía en una fase inicial.

El bloqueo del Senado ofrece así al PP dos argumentos para reclamar una renegociación futura. Mantiene su reserva institucional sobre la presencia de ministros extranjeros y, sobre todo, exige que Francia asuma obligaciones verificables para reforzar las interconexiones y evitar que España siga funcionando como "una isla energética".