El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles en Nueva York.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles en Nueva York. Moncloa

Política

Sánchez señala a Ayuso y Almeida por el desahucio de Maricarmen y agradece otra vez la ayuda de Rabat en Ceuta

Ha acusado a la presidenta y al alcalde de Madrid de haber "desatendido sus responsabilidades" para evitar una "tragedia social".

Durante su discurso ante la ONU, ha expresado que la crisis de Ceuta ha sido alimentada por "la desigualdad, la desesperación y la desinformación".

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Las claves
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Pedro Sánchez critica a Ayuso y Almeida por no intervenir en el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años expulsada de su vivienda de renta antigua en Madrid.

El presidente denuncia que en Madrid se prioriza la negociación con fondos buitre y la compra de áticos de lujo por encima de la protección de inquilinos vulnerables.

Sánchez defiende la necesidad de modificar la ley y reforzar la protección frente a desahucios, y culpa a la derogación del decreto antidesahucios por el sufrimiento actual.

En la ONU, Sánchez agradece la colaboración de Marruecos en la crisis migratoria de Ceuta y pide impulsar el diálogo y el refuerzo del Consejo de Seguridad ante emergencias globales.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado la rueda de prensa ofrecida en Nueva York, pocas horas antes de su discurso ante la Asamblea General de la ONU, para arremeter contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida.

Sin citarlos por su nombre, ha acusado a la presidenta y al alcalde de Madrid de no haber "intervenido" y haber "desatendido sus responsabilidades" para evitar "la tragedia social" del desahucio de Maricarmen, la vecina de 87 años expulsada de su piso de renta antigua en Madrid este mismo miércoles.

El presidente ha ligado el caso a la gestión de la vivienda en la capital y a la falta de respuesta de las administraciones madrileñas ante "situaciones de vulnerabilidad extrema". Para Sánchez, en Madrid "se vanaglorian de negociar con fondos buitre y prefieren gastar dinero público en aticazos que mover un dedo para atender a quien lo necesita de verdad".

Sánchez ha usado el contraste entre esos "áticos con 200 metros de terraza" y la expulsión de Maricarmen para denunciar una política de vivienda que, según ha señalado, protege más a "los fondos buitre" que compran vivienda social que a los inquilinos vulnerables.

El jefe del Ejecutivo ha insistido en que este desahucio es un ejemplo de lo que no puede aceptarse "ni como país ni como instituciones públicas" y ha derivado responsabilidades: a las administraciones autonómicas y locales, por un lado; y a las Cortes generales, por el otro.

Sánchez ha insistido en que las instituciones que tienen competencias para intentar impedir este tipo de cosas son "los ayuntamientos y las comunidades autónomas": "Desgraciadamente, la Comunidad de Madrid y en concreto, el ayuntamiento de Madrid han hecho caso omiso", ha apostillado.

Para el líder socialista, si la Cámara hubiera aprobado "antes de verano el real decreto ley antidesahucios", como insistió en que era su intención, "hoy no tendríamos el sufrimiento de Maricarmen".

Y ante la pregunta de qué piensa hacer el Ejecutivo que él preside, ha contestado: "Modificar la ley y reforzarla", ha explicado. "Pero para ello, pido altura de miras" a los grupos políticos y "responsabilidad" para sacar adelante un decreto que considera "imperioso".

Ante territorios que no están dispuestos a ejercer sus competencias y a proteger a los más débiles "por razones ideológicas, sectarias", ha dicho Sánchez, el Gobierno va a actuar pero ha recordado que "desgraciadamente" necesita del concurso y del apoyo del Parlamento.

Ha insistido en que el Gobierno va a hacer "todo lo que está en su mano" y que no descarta nada, pero no ha querido avanzar detalles.

El decreto que prorrogaba la moratoria de los desahucios y la protección a hogares vulnerables fue derogado en el Congreso el pasado febrero con los votos del PP, Vox y Junts.

Sánchez ha intentado darle la vuelta al hecho de que el mayor problema de los españoles es, según el CIS, el acceso a la vivienda. Y ha centrado el discurso en el caso concreto del desahucio, obviando que tanto la Comunidad como el Ayuntamiento ofrecieron soluciones residenciales a la afectada.

El caso le dio la oportunidad de centrar la mitad de la comparecencia de prensa a arremeter contra los dos regidores del PP y a reivindicarse como el presidente de un Gobierno que "a cada emergencia social, siempre ha dado una respuesta", frente a lo que describió como "ausencia de sensibilidad y compromiso de determinadas administraciones".

Ceuta ante la ONU

En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Pedro Sánchez ha llevado a la Asamblea General de la ONU que se celebra en Nueva York los "momentos difíciles" que vive Ceuta, elogiando la respuesta, decente y legal, de las diferentes administraciones españolas y de los ciudadanos en la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma.

El presidente considera que han sido "la desigualdad, la desesperación y la desinformación" los agentes externos que han alimentado "una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años".

Sánchez ha reivindicado los principios que defiende su Gobierno y a los que, dice, no renuncia ante situaciones como la que está sufriendo el país tras la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos a finales de julio.

Opina que lo fácil sería "elegir el atajo, ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad": "Pero España no va a hacerlo, y tampoco Ceuta. Están demostrando que se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo la legalidad y respetando los derechos humanos", ha subrayado.

Tras señalar que "saldremos más fuertes de ello", ha concluido que España "no elegirá nunca el camino más fácil, sino el más justo".

Sin embargo, su discurso ha comenzado expresando su preocupación por haber sido testigo durante los últimos ocho años de políticas impulsadas por ciertas potencias que reman en contra de "una parte integral del futuro de la humanidad", todo ello sin señalar a ningún país en concreto, pero con claras referencias a Trump, Netanyahu o Milei.

"He visto a esas fuerzas crecer. A su egoísmo, su ignorancia y su crueldad", ha lamentado.

Es por ello que apela al diálogo para que la ONU sea más fuerte ante las emergencias mundiales, aunque también solicita el refuerzo del Consejo de Seguridad como medio para "evitar un nuevo conflicto mundial".

Por otro lado, ha hablado de feminismo durante unos minutos en los que ha mencionado a Clara Campoamor para solicitar que, próximamente, haya una mujer en la secretaría general de las Naciones Unidas.

Y ha pedido que sea, en concreto, una mujer latinoamericana.

Sin señalar a ninguna candidata, el líder socialista ha preguntado a la asamblea: "¿Cómo puede una organización hablar de la humanidad sin una mujer al frente de las Naciones Unidas?".

Sobre el papel de Rabat en la crisis migratoria

En la misma rueda de prensa, el presidente del Gobierno ha sido preguntado por el papel de Marruecos durante los días de la entrada masiva de migrantes a Ceuta, después de que el pasado martes asegurara haber exigido "acciones y respuestas" a Rabat al considerar que los controles fronterizos habían fallado.

Todo ello días después de que Sánchez afirmase que el país africano había cooperado en la crisis.

Sánchez ha reiterado en esta ocasión el reconocimiento a la labor de Marruecos para evitar nuevas entradas de migrantes en Ceuta y ha rechazado que sus palabras en las que dijo que fallaron los controles fronterizos el 30 de julio, suponga un cambio en su discurso.

Ha recalcado que es lo mismo que ha venido diciendo siempre, que los mecanismos de control de la frontera no fueron suficientes.

Insistió en la colaboración de Marruecos demostrada, según él, en su despliegue policial ante las amenazas de una nueva entrada masiva. Algo que dijo que deberían reconocer no solo el Gobierno, sino también partidos "que son muy rápidos en criticar pero luego, cuando hay una respuesta, no lo reconocen".

Sánchez ha informado de que ha hablado durante su estancia en Nueva York con líderes europeos y de otros países y que lo que ha encontrado ha sido mucha empatía no solo con España, sino también con los migrantes. "Decir que un niño o niña de 10 años es un invasor, como dicen algunos partidos, suena raro", ha criticado.