La diputada del PP Ana Belén Vázquez muestra un spray de gas pimienta en su interpelación a Marlaska.

La diputada del PP Ana Belén Vázquez muestra un spray de gas pimienta en su interpelación a Marlaska. J. J. Guillén EFE

Política

Armengol expulsa a Ana Vázquez por mostrar un espray de gas pimienta como los de "las escolares en Ceuta"

La presidenta del Congreso ha reprendido a la diputada del PP por portar "un arma", y ella le ha recordado que Rufián exhibió balas sin ningún problema.

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Francina Armengol expulsó a la diputada del PP, Ana Belén Vázquez, por mostrar un espray de gas pimienta durante una sesión en el Congreso.

Vázquez denunció que escolares y profesoras en Ceuta llevan espray de defensa personal por miedo al aumento de violaciones y la inseguridad.

El Reglamento de Armas fue citado para justificar la expulsión, ya que estos esprays se consideran armas salvo excepciones reguladas.

Posteriormente, se precintó un baño y un pasillo del Congreso tras un incidente con un posible gas tóxico, aunque la diputada negó relación con el suceso.

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha expulsado a la diputada del PP, Ana Belén Vázquez, tras exhibir un espray de gas pimienta durante su turno de preguntas al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska.

"¿Sabe qué es esto? Un símbolo de la falta de libertades que sufren las mujeres ceutíes. Es un material escolar básico", ha dicho la diputada.

Se refería a las mujeres que, atemorizadas ante el aumento de violaciones en Ceuta, han optado por llevar esprays de gas pimienta en sus bolsillos. Un material que también "están llevando las escolares" y las profesoras, en especial en un centro educativo situado muy próximo al CETI (centro de estancia temporal de inmigrantes).

El aumento de la demanda de este artículo de defensa personal ha provocado desabastecimiento en Ceuta.

"¿Es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes?", ha proseguido la diputada, que le ha recordado que "la inseguridad en Ceuta no es subjetiva", en alusión a la polémica frase del ministro del Interior.

Marlaska no le ha dado más importancia a la exhibición del spray. "Hablamos la política en lenguajes distintos", ha respondido el ministro.

El pleno ha seguido con normalidad. Incluso Armengol ha dado turno a una pregunta del diputado de UPN, Alberto Catalán, pero, diez minutos después, ha optado por reconvenir a la diputada del PP y obligarla a salir del hemiciclo.

"Tengo que llamarle la atención por enseñar un arma", ha afirmado Armengol, que se ha remitido al artículo 5.1 del Reglamento de Armas, que incluye "los esprays de defensa personal y todas aquellas armas que despidan gases o aerosoles".

Aunque el redactado es ambiguo, porque más adelante matiza que se "exceptúan los esprays de defensa personal" que se consideran "permitidos" si cuentan con la aprobación del Ministerio de Sanidad y en cuyo caso podrán venderse a personas que acrediten su mayoría de edad.

Fuentes del entorno de Armengol han defendido la decisión de la presidenta; "Aquí el tema es que una diputada ha exhibido un arma, esté o no autorizada para su venta en armerías sin licencia".

En ese momento, ante las protestas de la bancada popular, ha comenzado la bronca.

La diputada, sin que le abrieran el micro, ha protestado asegurando que el bote estaba vacío y que el diputado de ERC, Gabriel Rufián, exhibió hace unos días unas balas ante Sánchez sin que Armengol la expulsase.

"La botella de gas pimienta es un arma", ha reiterado la presidenta del Congreso, que no ha querido dar turno de réplica a la diputada popular. "Salga del hemiciclo y deposítelo", ha añadido.

Tras dos avisos, Armengol ha asegurado que la expulsaría del Congreso. Así que la diputada ha optado por salir del hemiciclo y depositar su espray ante un policía del Congreso.

Aunque la polémica ha seguido más tarde. Ya que, según fuentes de presidencia del Congreso, una señora ha tenido que ser atendida tras ponerse indispuesta con vómitos tras entrar en un baño del Congreso.

Unos síntomas que achacan a que alguien habría vaciado un "gas tóxico" en el retrete, lo que habría obligado a precintar los urinarios y un pasillo del edificio de ampliación.

Sin embargo, en el entorno de la diputada aseguran que ella no ha abandonado del edificio del hemiciclo y no ha cruzado la calle donde está el edificio de oficinas que ha sido afectado.