El director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska-

El director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska- Alejandro Martínez Vélez Europa Press

Política

Marlaska solicita al director de la Policía la información publicada por El Español para poder "adoptar las decisiones oportunas" sobre la crisis

El ministro del Interior ha enviado una carta de madrugada en la que pide a Francisco Pardo, "con la mayor brevedad", los detalles del informe de CENIF revelado por este diario.

Califica esta información como "esencial" para que tanto él como el Gobierno puedan "ejercer su responsabilidad" en ejercicio "de la política interior y exterior y defensa del Estado".

Más información: La Policía informa a la juez que la invasión de Ceuta fue guiada por gendarmes marroquíes a las órdenes de agentes de paisano con un fin distinto al migratorio

Paula del Toro
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Las claves

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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha pedido al director de la Policía información sobre cuándo se conoció que la 'invasión' de Ceuta fue guiada por gendarmes marroquíes.

Un informe policial sostiene que la entrada masiva en Ceuta fue una operación planificada bajo apariencia migratoria, con participación activa de fuerzas marroquíes uniformadas y de paisano.

La mayoría de los inmigrantes que accedieron ilegalmente a Ceuta los días 30 y 31 de julio regresaron al poco tiempo, lo que refuerza la hipótesis de una acción coordinada y no espontánea.

El CENIF alertó previamente del riesgo de entradas coordinadas y controladas, y el ministro exige que esta información sea compartida con los órganos de seguridad nacional pertinentes.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha dirigido esta madrugada por carta al director general de la Policía, Francisco Pardo, para saber desde cuándo disponía la Policía Nacional de la información adelantada este martes por EL ESPAÑOL.

Se trata de la exclusiva publicada por María Peral en la que se indica "que la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (CENIF) ha informado a la magistrada Tardón que la 'invasión' de Ceuta fue guiada por gendarmes marroquíes a las órdenes de agentes de paisano con un fin distinto del migratorio".

En la carta Grande-Marlaska le pide a Francisco Pardo: "Necesito saber desde cuándo disponía la Policía Nacional de esa información, absolutamente esencial para que, con independencia de las diligencias judiciales que puedan practicarse, yo, como ministro del Interior, pueda ejercer mi responsabilidad".

"Y, en definitiva, el Gobierno pueda adoptar las decisiones oportunas en relación con la crisis migratoria de Ceuta, en ejercicio de sus funciones constitucionales de dirección de la política interior y exterior y defensa del Estado", continúa.

El CENIF sostiene también que la finalidad migratoria del incidente fue la cobertura formal de una operación que estuvo guiada por agentes marroquíes, uniformados y de paisano, lo que demuestra con numerosas imágenes de los momentos previos y coetáneos a la llegada masiva de inmigrantes a las playas ceutíes, entre otros datos.

Las conclusiones del CENIF echan por tierra la estrategia de complacencia con Marruecos adoptada por el Gobierno de Pedro Sánchez y ofrecen una base sólida para que la Audiencia Nacional investigue esos hechos, consideran fuentes jurídicas consultadas por EL ESPAÑOL.

Por eso en el escrito el ministro advierte de que "se trataría de una información que, habiéndose declarado la situación de interés para la seguridad nacional prevista en la Ley 36/2015, de Seguridad Nacional, debe ponerse inmediatamente a disposición de los miembros del Consejo de Seguridad Nacional, de la autoridad funcional designada por real decreto del presidente del Gobierno y de los demás órganos con competencias en este ámbito".

Ello, continúa el ministro del Interior en su misiva, "al margen de las actuaciones judiciales que puedan realizarse, que, de momento, se encuentran en un estadio incipiente y no pueden ser óbice para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado informen inmediatamente al Ministro del Interior, a quien corresponde ejercer el mando superior en materia de seguridad interior".

"Por ello -concluye Grande-Marlaska-, te agradeceré que me informes a la mayor brevedad sobre la veracidad de lo publicado y, en su caso, me hagas llegar la información de la que disponga sobre el particular la Policía Nacional, así como la que pueda conocer en lo sucesivo".

Tardón, que estaba de guardia cuando se produjo la invasión en Ceuta, pidió el pasado 31 de julio un informe a la Policía Nacional y otro a la Guardia Civil para tratar de establecer si existen indicios de un delito contra la independencia del Estado, competencia de la Audiencia Nacional. En un primer momento, el propio Sánchez definió lo ocurrido como un "ataque a la integridad territorial de España".

Proceso planificado

La Policía envió a la Audiencia Nacional el pasado lunes su informe, en el que analiza en detalle las alertas previas a la invasión, cómo se produjo y si respondió a un movimiento puntual fruto de la actuación de las mafias y de una convocatoria por redes sociales o fue más bien un proceso planificado que tenía por objetivo violar la frontera española (y de la Unión Europea) bajo la apariencia de una crisis migratoria.

El informe se inclina claramente por la segunda hipótesis. Descarta que la invasión de la ciudad española de Ceuta fuera un incidente espontáneo y considera que respondió a un proceso planificado con una finalidad migratoria solo aparente.

Ello se pone de manifiesto por el hecho de que la inmensa mayoría (el 90%) de los que accedieron ilegalmente a territorio español los días 30 y 31 de julio no permanecieron en Ceuta, sino que regresaron a las pocas horas.

El CENIF emitió el 29 de julio una primera alerta de riesgo de entrada en Ceuta y Melilla "previsto para el 30 de julio" y "por vía marítima".

En una nota informativa enviada ese día a los puestos fronterizos de las dos ciudades españolas se calificaba de "riesgo extremo" el escenario de accesos ilegales a nado y salto de la valla "de forma coordinada".

De acuerdo con lo que ha sabido este periódico, el informe refiere cómo gendarmes marroquíes dieron indicaciones a los inmigrantes para acceder a Ceuta y se encargaron de gestionar el flujo de los miles de personas llegadas a Castillejos para que se dirigieran a zonas predeterminadas para alcanzar territorio español.

Es decir, hubo un guiado activo de las Fuerzas de Seguridad marroquíes.

Paralelamente, otros individuos no uniformados monitorizaron el proceso de invasión, dirigiendo a los inmigrantes al espigón de El Tarajal.

Estos individuos de paisano daban instrucciones a los policías marroquíes, de lo que existen imágenes.

Hubo, de esta forma, un control sobre el terreno por parte de personas cuya actitud y comportamiento no se correspondían con el propio de los inmigrantes llegados a Castillejos.