El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al anunciar desde Moncloa, su viaje a Ceuta, ante el asalto migratorio de mayo de 2021.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al anunciar desde Moncloa, su viaje a Ceuta, ante el asalto migratorio de mayo de 2021. Efe

Política CRISIS MIGRATORIA

Sánchez viaja con Marlaska a Ceuta tras pedirle Vivas "medidas excepcionales" para doblegar a Rabat como en 2021

El Gobierno moviliza unidades del Ejército de Tierra, refuerza la Guardia Civil y envía más Policía Nacional para contener la crisis en Ceuta.

Más información: Sánchez despliega el Ejército en Ceuta: Vivas cifra en 20.000 los migrantes que han llegado de Marruecos en las últimas horas.

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Las claves

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Pedro Sánchez y el ministro Marlaska viajarán a Ceuta tras la petición del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, de medidas excepcionales ante la avalancha migratoria.

Vivas solicita el despliegue del Ejército y el cierre temporal del paso con Marruecos para frenar la entrada de migrantes irregulares, que ya superan los 20.000 en las últimas horas.

El Gobierno refuerza la seguridad en Ceuta con más agentes de Guardia Civil, Policía Nacional, efectivos militares y medios marítimos y aéreos.

La Asamblea de Ceuta exige por unanimidad al Gobierno una respuesta más contundente, considerando la crisis migratoria como una amenaza a la seguridad nacional y la integridad territorial.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha reclamado este jueves a Pedro Sánchez "medidas excepcionales" como las de mayo de 2021 para frenar la avalancha migratoria que desborda la ciudad. Pocas horas después, Moncloa ha confirmado que el presidente del Gobierno viajará a la ciudad autónoma este viernes.

En la conversación telefónica mantenida a mediodía, el líder ceutí pedía al jefe del Ejecutivo que vuelva a desplegar el Ejército por la ciudad, en la frontera terrestre, en las playas, y que las tropas sellen temporalmente el paso con Marruecos para obligar a Rabat a colaborar.

Según fuentes del entorno del presidente ceutí, que el propio Sánchez viaje a Ceuta, junto al ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, fue la única manera de forzar a Marruecos a cortar el asalto masivo de más de 10.000 personas en 48 horas, junto al despliegue de tanques y legionarios.

Ahora, el dirigente ceutí considera que se ha producido "un salto cualitativo" , con más de 20.000 migrantes irregulares en una "avalancha brutal", insisten esas fuentes, eclosionada este jueves "por mar, por el espigón y por estampidas en la frontera terrestre".

En su petición a Moncloa, el presidente de la ciudad autónoma insistió en que Ceuta no puede soportar sola "una situación límite" que "afecta a la seguridad nacional" y a la estabilidad de la frontera exterior de la Unión Europea.

Y le pidió a Sánchez que el Estado actúe como garante último, activando la Ley de Seguridad Nacional con todos sus medios, para transmitir a la población serenidad y calma, al tiempo que la sociedad ceutí "vuelve a dar ejemplo de madurez, solidaridad y entereza", como en crisis anteriores.

La respuesta de Moncloa

Tras esa presión, el Gobierno ha ordenado un amplio despliegue del Ejército.

Interior ha anunciado la movilización de unidades de las Fuerzas Armadas que reforzarán a la Guardia Civil "en el ejercicio de sus competencias y aquéllas que puedan resultar necesarias para mantener la seguridad en la ciudad de Ceuta".

Los militares estarán coordinados por el Mando de Operaciones y se integrarán como apoyo en el dispositivo fronterizo.

La Guardia Civil duplicará su presencia. A los 60 agentes de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) que vigilan permanentemente la frontera se ha sumado ya un pelotón adicional de 20 efectivos y en las próximas horas se incorporarán dos pelotones más, con otros 40 guardias.

La unidad de Seguridad Ciudadana se refuerza con 30 agentes más procedentes de distintas unidades de Andalucía.

El componente marítimo también se refuerza. A las dos embarcaciones medias y cuatro zodiacs del Servicio Marítimo en Ceuta se unirá el buque 'Duque de Ahumada', que llegará en la madrugada del 31 de julio.

Se incorporarán cinco patrones de embarcación, tres mecánicos‑marineros y pilotos de drones, y el Servicio Aéreo sumará un helicóptero dedicado a la vigilancia de la costa, junto a dos grupos de buceadores del GEAS de Andalucía.

La Policía Nacional envía un equipo de Extranjería compuesto por seis personas para apoyar las labores de reseña y documentación de los migrantes.

En seguridad ciudadana, la Unidad de Intervención Policial (UIP) y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Ceuta doblarán turnos mediante jornadas extraordinarias, y se incorporan tres equipos de UIP desde Sevilla, a los que se añadirán la UIP Central y la de Málaga hasta completar unos 200 agentes desplegados específicamente en la ciudad.

Acuerdos unánimes

Con todo, Vivas se rodeaba de la unanimidad de la Asamblea de la ciudad para abandonar su perenne tono institucional. La Junta de Portavoces censuró por unanimidad la actitud pasiva del Gobierno de Sánchez y le urge a que "actúe con la urgencia, contundencia y dimensión que exige una crisis de esta magnitud".

"La respuesta ofrecida hasta el momento resulta claramente insuficiente, por lo que se hace necesario un compromiso más firme y una actuación inmediata que hasta ahora no hemos visto", denunciaban de populares a socialistas, pasando por los representantes de Vox y de las formaciones locales.

Convocados con carácter "extraordinario y urgente" a raíz del "salto cualitativo" que se ha producido en las últimas horas, los portavoces políticos denunciaban que este asalto masivo ha provocado una "presión sin precedentes" que pone "en jaque" la integridad territorial y soberanía de la ciudad autónoma e, incluso, plantea un "desafío de enorme magnitud para la propia estabilidad de Ceuta".

Por la mañana, todos los grupos políticos ya habían aprobado por unanimidad una declaración que exigía al Gobierno el cierre de la frontera, el despliegue del Ejército y la activación de la situación de interés para la Seguridad Nacional, prevista en el artículo 23 y siguientes de la citada Ley de Seguridad Nacional.

Vivas lee Acuerdo unánime Asamblea de Ceuta por el asalto migratorio 2026

Esa figura establecería el reclamado "mando único" sobre la emergencia migratoria y permitiría decisiones más rápidas y coordinadas en materia de seguridad, acogida y financiación.

Y es que la posición de Interior había sido reticente a calibrar la "verdadera dimensión" de la crisis, en palabras del propio Vivas.

Antes de hablar con Sánchez, Vivas ya había recibido la respuesta de Marlaska: el ministro prometía viajar este viernes a Ceuta, pero le avisó de que "no es posible aplicar la Emergencia nacional para crisis migratorias”, confundiendo la demanda con las emergencias de Protección Civil.

Además, Marlaska sostenía hasta mediodía además que "con los medios actuales es suficiente para contener" la situación. Pero poco después, tras la conversación telefónica de Sánchez con Vivas, el propio Gobierno se veía obligado a reforzar todos esos medios.

Peor que en 2021

La magnitud de la crisis ha crecido hasta cifras que superan con creces las de 2021, cuando las autoridades del régimen de Mohamed VI alentaron a más de 10.000 personas a cruzar a España, en represalia por la acogida en un hospital de Zaragoza de Brahin Ghali, líder saharaui y jefe del Frente Polisario.

Según fuentes del Gobierno de Ceuta, basadas en datos de la Guardia Civil, se calcula que esta oleada puede haber llegado ya a unos 20.000 migrantes.

Fuentes de Interior informaban a media tarde de que Marlaska había acordado con su homólogo, Abdelouafi Laftit, la "revisión e implementación de medidas para la entrega, lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta".

Esas mismas fuentes no cerraban la puerta a que entre esas medidas estuviese, a medio plazo, la reforma de la Ley de Extranjería exigida por Ceuta para "recuperar el rechazo en frontera" inmediato de los miles de migrantes que han llegado en los últimos días, tras la sentencia del Supremo que sirvió de excusa para este asalto.

"Guerra híbrida"

Sindicatos policiales como Jupol y SUP denuncian que Marruecos "no está haciendo absolutamente nada" para impedir las entradas y que la Guardia Real incumple la legislación marítima al no auxiliar a quienes lo requieren.

Hablan de una "presión de guerra híbrida", una estrategia en la que Rabat usa el flujo migratorio como instrumento para presionar a España.

Fuentes diplomáticas consultadas por EL ESPAÑOL apuntan en la misma dirección. "Viendo la magnitud de lo que está ocurriendo, en su inicio creo que todo comenzó con la sentencia del Supremo, pero las autoridades marroquíes no están atajando este flujo extraordinario, que ya no sólo es de jóvenes que se lanzan al mar nadando", explican.

Para explicar esta "dejación de funciones", las fuentes admiten que sólo cabe la especulación.

"Quizá la visita a Argelia de Pedro Sánchez sea una. Quizá sea una manera de meter presión para conseguir ser sede de la final del Mundial de 2030. Quizá haya alguna otra razón que se nos escapa. Lo que es seguro es que tenemos otra crisis bilateral migratoria muy seria", resumen.

Otro cargo diplomático advierte, inquietante: "Sólo puedo constatar que Marruecos puede hacernos lo que quiera cuando quiera. Por tiempo a determinar".

Por su parte, en el Partido Popular, las fuentes consultadas vinculan también la oleada a una mezcla de oportunidad jurídica y motivos políticos.

"La sentencia del Supremo prohibiendo la devolución en frontera a los que llegan por mar es la oportunidad, pero el motivo es político", señalan.

"Pueden ser varias las razones: Marruecos molesto con Pedro Sánchez por su viaje a Argelia y las nacionalizaciones de saharauis que se proyectan; y que simplemente no pueden contener huidas de vez en cuando, porque la represión masiva provocaría una oleada de protestas".