Pedro Sánchez comparece ante los medios, este viernes en Bruselas tras asistir al Consejo Europeo.

Pedro Sánchez comparece ante los medios, este viernes en Bruselas tras asistir al Consejo Europeo. Moncloa

Política

Sánchez se enreda en su defensa de las joyas de Zapatero manejando una quinta versión e invocando una ley inexistente

"Cuando uno viaja al extranjero recibe regalos de los que no tiene constancia hasta que regresa a Madrid".

Dice que ahora hay un registro de regalos oficiales, porque lo impulsó Zapatero "a partir de 2008 con una ley de buen gobierno".

Sin embargo, esa ley no se aprobó hasta 2013 con un Gobierno de Rajoy y mayoría absoluta del PP.

Más información: El entorno de Zapatero asegura que las joyas árabes se las regaló el rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz en 2007

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Las claves

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Pedro Sánchez defendió a Zapatero invocando una supuesta "ley de buen gobierno" de 2008 que en realidad no existe, para justificar la ocultación de joyas valoradas en 1,3 millones de euros.

El entorno de Zapatero ha ofrecido hasta cinco versiones distintas sobre el origen de las joyas halladas en su caja fuerte, incluyendo la versión de que fueron un regalo del rey de Arabia Saudí.

El código de buen gobierno aprobado en 2005 ya obligaba a entregar regalos valiosos al Patrimonio del Estado, norma que Zapatero no cumplió.

Las contradicciones y cambios de versión sobre las joyas han generado indignación, incluso en instituciones como el Ateneo de Madrid, y han complicado la defensa pública de Zapatero.

Pedro Sánchez aplaudió este viernes al expresidente Zapatero por aprobar una inexistente "ley de buen gobierno" de 2008, para justificar que ocultara joyas valoradas en 1,3 millones de euros en su caja fuerte de Ferraz.

Desde Bruselas, Sánchez intentó apuntalar así el relato más favorables para Zapatero, según el cual recibió el botín de joyas en 2007, como un regalo del rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz, durante su visita a España.

Se trata de la quinta versión que el entorno del expresidente difunde sobre las joyas, para evitar que el juez Calama las asocie como un pago por sus negocios en Venezuela y China.

Algo que las convertiría en una prueba del delito de blanqueo, además del delito fiscal y de contrabando que ya le imputa.

Pedro Sánchez asistió este viernes en Bruselas a la reunión del Consejo Europeo que abordó asuntos tan decisivos como el acuerdo de paz entre EEUU e Irán, el Presupuesto de la UE, el apoyo a Ucrania, las políticas migratorias o el veto a China.

Pero en su posterior comparecencia ante los medios, le esperaba un aluvión de preguntas sobre el contenido de la caja fuerte de Zapatero.

Sánchez intentó eludir la más comprometedora: si cree que el expresidente debe entregar a Patrimonio del Estado el botín de rubíes, diamantes y esmeraldas que nunca declaró ante Hacienda.

"Esa pregunta quien tiene que responderla es el expresidente Zapatero, no yo", alegó.

Para disculpar su actuación, Sánchez alegó que en 2007 "no existía una legislación acerca de los regalos que pueden recibir los presidentes".

Y a continuación consideró que hay que "reconocer" a Zapatero el mérito de haber "impulsado a partir de 2008 la ley de buen gobierno", aprobada por "una mayoría parlamentaria progresista", que regula estos regalos institucionales.

Para sostener esta tesis, Sánchez tuvo que dar un salto en el tiempo, distorsionar las fechas y mezclar normativas distintas.

El Consejo de Ministros presidido por Zapatero aprobó en marzo de 2005 el "Código de buen gobierno" según el cual sus miembros deben "rechazar cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas que vaya más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía".

En caso de tratarse de regalos de gran valor o "mayor significación institucional", añade el texto, las autoridades deben entregarlos al Patrimonio del Estado. Algo que Zapatero en ningún caso hizo.

No es cierto, por tanto, que en 2007 no existiera ninguna regulación sobre los regalos institucionales.

No se trataba de una ley, sino de un acuerdo del Consejo de Ministros publicado en el BOE, sin pasar por las Cortes: por tanto, no fue aprobado por ninguna "mayoría parlamentaria progresista".

La Ley 19/2013 de "transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno" a la que aludió Sánchez en realidad fue aprobada en 2013, a instancias del Gobierno de Rajoy.

Además de elevar a rango de ley las disposiciones del código ético de 2005 sobre los regalos institucionales, creó el Portal de Transparencia y reguló el acceso de los ciudadanos a la información pública.

Sánchez apeló a su propia "experiencia" personal, para disculpar la actuación de Zapatero: "Cuando uno viaja recibe regalos de los cuales no tiene constancia hasta que regresa a Madrid", explicó.

"Por tanto, esto es llegar a la capital X o la capital Y, que te den un regalo y tú sepas exactamente qué es lo que te están regalando", indicó Sánchez, "eso no funciona así".

Aunque ninguna de estas reflexiones justifica que Zapatero decidiera meter las joyas en su caja fuerte, sin declararlas a Hacienda, en lugar de entregarlas al Patrimonio nacional, como establecía el "código de buen gobierno" que él mismo había aprobado.

Y lanzó otra consideración, mucho menos favorable para Zapatero: estos regalos, convino, "son símbolo de respeto hacia las instituciones y símbolo de la hermandad de esos países".

Por tanto, no son regalos dirigidos a la persona, sino a la institución y al país que representa.

El presidente del Ateneo de Madrid, Luis Arroyo, sigue compareciendo ante los medios como "portavoz" de Zapatero, pese a que ya ha quedado acreditado que ha mentido cuatro veces al ofrecer versiones distintas y contradictorias sobre el origen de sus joyas.

Primero dijo en TVE que son "las joyas de la abuela", fruto de una herencia de Sonsoles Espinosa.

A continuación aseguró que valían "entre 30.000 y 50.000 euros", según la tasación que había realizado "un experto".

Cuando la tasación encargada por el juez determinó que valen 1,3 millones de euros, Arroyo pidió en un tuit "perdón a título personal por haber inducido a error" con sus afirmaciones falsas.

En declaraciones a La Sexta, negó categóricamente que procedan de un país árabe: "Se lo he consultado a José Luis y me dice que de Arabia Saudí no hay nada" (en contra de la versión que ahora difunde el "entorno" de Zapatero".

Hace una semana, aseguró en TVE (y también en declaraciones a EL ESPAÑOL) que Zapatero ofrecería el miércoles todas las explicaciones necesarias sobre el origen de las joyas, durante su comparecencia ante el juez.

Tampoco era cierto: Sánchez se negó a contestar ante el juez cualquier pregunta sobre las joyas, y le pidió más tiempo "una semana o 10 días, como máximo", recalcó) para aclarar su origen.

TVE lanzó el lunes la quinta versión (esta vez, sin mencionar a Arroyo como fuente), según la cual se trata de un regalo efectuado por el rey Abdalá bin Abdulaziz, durante su visita a España en 2007.