Pedro Sánchez este domingo.

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Política

Sánchez ignora la corrupción y azuza a las JJSS ante la derecha "marrullera que quiere tumbar al Gobierno": "¡A por ellos!"

En su primera intervención ante las Juventudes Socialistas tras la entrada de la UCO en Ferraz, ha reivindicado a Zapatero por su 'No a la guerra de Irak'.

Más información: Las dos semanas trágicas de Sánchez que han terminado de mutar al PSOE: "Nos hemos vuelto un Gobierno antisistema"

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Las claves

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Pedro Sánchez intervino en el Congreso de las Juventudes Socialistas sin abordar directamente los casos de corrupción que afectan al Gobierno y al PSOE.

El presidente calificó los casos de corrupción como un "tropiezo" y arremetió contra la "oposición marrullera" de PP y Vox, acusándoles de querer tumbar al Gobierno.

Sánchez defendió la hoja de ruta socialista hasta 2027, reivindicó avances en derechos y políticas juveniles, y criticó la xenofobia de la ultraderecha.

El Partido Popular exigió a los socios del Gobierno que elijan entre seguir apoyando a Sánchez o priorizar la resolución de los problemas de los ciudadanos, enfatizando la preocupación por la corrupción.

Pedro Sánchez ha intervenido este sábado en el Congreso de las Juventudes Socialistas, en Madrid, pero ha eludido los últimos casos de corrupción que han puesto contra las cuerdas al Gobierno: la imputación del expresidente Zapatero y la entrada de agentes de la UCO en Ferraz.

Con una decena de causas judiciales abiertas a sus más directos colaboradores y familiares, Sánchez sólo ha mencionado a Zapatero para reivindicar su "No a la guerra" de Irak.

Y ha reducido los casos de corrupción del PSOE a un simple "tropiezo".

"El socialismo democrático puede tropezarse, ya que somos un proyecto humano. Pero nunca damos una batalla por perdida. Nos levantamos y avanzamos", ha dicho al aludir a los problemas "internos" que ha sufrido el PSOE.

Sánchez ha cargado contra la derecha y la ultraderecha por representar una "oposición marrullera" que busca "derribar al Gobierno progresista con sus malas artes".

En un momento en el que el Gobierno se ve más cercado que nunca por los escándalos, Sánchez ha desplegado su habitual lista de villanos.

Entre ellos, el expresidente José María Aznar. Su "quien pueda hacer que haga", ha dicho Sánchez, es "el do de pecho desafinado de un personaje que siempre se ha sobrestimado" y que "no tiene nada de lo que presumir".

Según ha dicho, la herencia política de Aznar se reduce a "la corrupción —acordaos de cómo acabó el milagro económico—, la gran mentira del 11M e incorporar a España a la guerra de Irak". Aunque España nunca participó militarmente en esa guerra.

También se ha referido a la "tecnocasta" que pone en peligro la democracia al inundar las redes sociales con "bulos, desinformación y odio".

Y a los "gobiernos reaccionarios a un lado y otro del Atlántico" que, en vez de desplegar una agenda diplomática para desarrollar la cultura de la paz, "exigen a los miembros de la Otan gastar el 5% de su PIB en Defensa".

Lo dicho sin mencionar, esta vez, al presidente norteamericano Donald Trump.

El presidente del Gobierno ha comenzado su intervención en la clausura del 27º Congreso de las Juventudes Socialistas apelando al feminismo, como una cuestión de "derechos humanos".

Y ha mandado un mensaje a las mujeres: "La mayoría de hombres estamos con vosotras".

"Oposición marrullera"

También ha esgrimido su No a la guerra. "Tenemos guerras ilegales en Ucrania y en Oriente Medio, a las cuales", ha dicho, "el Gobierno, con razones, con argumentos, con educación y con respeto, ha dicho que no, como hicimos hace más de 20 años también con José Luis Rodríguez Zapatero".

A la "oposición marrullera" del PP y Vox le ha recordado que "en España gobierna quien más votos suma, no quien busca atajos". Y ha asegurado que necesita más tiempo para que "germine" su tarea política que consolidar nuevos derechos.

"Vamos a mantener la hoja de ruta para seguir avanzando España hasta 2027 y más allá. Lo que quieran los españoles. Tiempo porque nuestra agenda no acaba en 2027", ha proclamado Sánchez.

El presidente del Gobierno ha destacado las políticas culturales y para jóvenes instauradas por el PSOE: "Nosotros estamos aquí para que España avance, de hecho, lleva ocho años avanzando".

Así, ha defendido la continuidad del proyecto socialista más allá de la actual legislatura y ha garantizado que agotará el mandato pese a las presiones de la oposición. "Mientras la oposición marrullera puede seguir maniobrando, nosotros seguimos gobernando hasta 2027".

En este sentido, ha cargado contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y contra el presidente de Vox, Santiago Abascal, a quienes ha acusado de representar una "oposición marrullera" que pretende "demoler" los avances logrados durante los últimos ocho años de Gobierno progresista.

"No negamos los problemas, pero tampoco lo que se puede hacer es negar la cuenta de resultados de este Gobierno de coalición progresista, porque España lleva ocho años avanzando, pese a las dificultades y los problemas. Esta oposición marrullera, representada por Feijóo y Abascal, lo que quiere es que España no avance e incluso retroceda y lo vamos a evitar", ha añadido.

Sánchez ha defendido la regularización: "Va a traer un aumento de 2.300 millones a la Seguridad Social" y ha criticado la "xenofobia de Vox". Ha dejado claro que "la prioridad nacional y el supremacismo blando no es sentido común, es xenofobia".

"La alternativa que tenemos enfrente es una ultraderecha xenófoba y una derecha que traga", ha manifestado.

Para concluir su intervención ha lanzado un enérgico: "Enhorabuena juventudes, enhorabuena Aránzazu, ¡a por ellos!".

Crítica del PP

Por su parte, el Partido Popular ha redoblado este domingo su ofensiva sobre los socios parlamentarios del Gobierno. Desde Parla, la vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, Alma Ezcurra, les exigió que elijan entre "sostener a un Gobierno envenenado por la corrupción o solucionar los problemas de la gente", al considerar que ha llegado el momento de que los aliados del Ejecutivo decidan si continúan respaldando a Sánchez.

Ezcurra insistió en que el principal foco de preocupación de los ciudadanos está en los casos de corrupción que afectan al entorno del Ejecutivo y en quienes lo sostienen.

"Son ellos los que tuvieron un papel activo en la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa; por tanto, son ellos quienes tienen que tomar un papel activo para decidir que Pedro Sánchez salga", afirmó en referencia a los socios parlamentarios del Gobierno, a los que responsabilizó de mantener la estabilidad de la legislatura pese a los escándalos que, según sostuvo, se suceden de manera constante.

La dirigente popular también cargó contra el ministro de Justicia, Félix Bolaños, al asegurar que "se ha creído que su ministerio es el Departamento de Comunicación del PSOE". Asimismo, respondió a las declaraciones del ministro Óscar Puente ironizando sobre lo que definió como "la segunda fase del duelo".

"Primero está la negación, luego está la ira y la última de todas va a ser la aceptación. Cuanto antes lo acepten, será mucho mejor para todos", señaló, antes de reivindicar que "todas las personas que cometan un delito deben pagar por él" y defender que "no hay que atacar a los jueces y tribunales de este país".