Alberto Núñez Feijóo saluda en el Senado a Zara y José Manuel, padres de Sandra Peña, la menor víctima del bullying en Sevilla.

Alberto Núñez Feijóo saluda en el Senado a Zara y José Manuel, padres de Sandra Peña, la menor víctima del bullying en Sevilla. PP

Política PARTIDO POPULAR

Feijóo quiere robarle votos a la izquierda con la política social: pone el foco en salud mental, bullying y redes sociales

"Los que no lleguen por la corrupción o por las cesiones al independentismo, nos elegirán por esto". En plena campaña andaluza, el líder del PP apuesta por asociar la marca de su partido "con los problemas cotidianos de los españoles".

Más información: El "coordinador de bienestar", la apuesta del Gobierno contra el 'bullying', naufraga tras 4 años de vigencia en los colegios.

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Las claves

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Feijóo sitúa la política social en el centro de la estrategia del PP, enfocándose en salud mental, acoso escolar y protección de menores en redes sociales.

El líder popular propone un plan nacional de bienestar emocional con inteligencia artificial para detectar conflictos en las aulas y medidas contra el acoso escolar.

El PP apuesta por reforzar la salud mental con más plazas PIR y MIR, reconocimiento de especialidades y medidas para limitar el acceso de menores a redes sociales.

La nueva agenda social del PP busca captar votantes preocupados por temas cotidianos, alejándose de debates geopolíticos y enfrentamientos directos con Pedro Sánchez.

Alberto Núñez Feijóo ha decidido que, esta semana, la política social sea el hilo conductor del PP, a pesar de afrontar los días más calientes de la campaña andaluza. Este lunes, el líder del PP recibirá a la Fundación Control Z en su despacho de Génova. El miércoles, su agenda subraya un evento sobre salud mental.

Es una estrategia deliberada para asociar la marca del Partido Popular con los problemas del día a día de los españoles, "es otra manera de hacer la guerra cultural" arrebatándole "supuestas banderas" a la izquierda, y alejándose de las polémicas geopolíticas sobre Trump, Irán o la posición europea ante Gaza.

El mensaje para captar "ese voto" es tan claro que fuentes del entorno de Feijóo no se molestan en disimularlo: "Los que no hayan venido por la corrupción o por las cesiones al independentismo y la amnistía, que nos elijan por esto".

Después de presidir el pasado martes, en el Senado, un acto por el Día Internacional contra el Acoso Escolar, Feijóo ha querido reunirse con la Fundación Control Z, una plataforma especializada en la protección de menores frente al acoso en redes sociales.

El encuentro, admiten en Génova, no es un acto de relumbrón: sino reunión de trabajo que harán constar en la agenda pública para "darles el foco", mayor o menor, del partido alternativa de Gobierno, "que quiere escuchar a la sociedad civil que lucha cada día contra problemas que los ministerios de Pedro Sánchez apenas atienden".

El miércoles, el foco se desplazará a la salud mental. El PP organizará un acto para dar visibilidad a organizaciones y pacientes que, según el propio partido, tienen "poca actualidad informativa" pero representan una crisis silenciosa de primera magnitud.

Acoso escolar

La elección del momento no es inocente. La semana final antes de las elecciones andaluzas del 17-M es el instante en que los líderes nacionales vuelcan su capital mediático en apoyar a sus candidatos. Feijóo ha elegido que ese capital se invierta aquí, en estos asuntos, y no en contestar a Sánchez.

En el acto del Senado, Feijóo ya reclamó "colectivizar" las responsabilidades del acoso escolar porque. "No es una travesura, es una forma de violencia que deja heridas a veces irreversibles".

Propuso pasar de una "gestión de parches" a una "verdadera estructura de Estado" y planteó una alianza entre Educación, Sanidad y Políticas Sociales para implementar un Plan de Bienestar Emocional que incluya bloqueos nocturnos automáticos y tiempos máximos de uso de dispositivos.

El líder popular también planteó reformas penales: alejamiento digital entre agresor y víctima, sanciones con "fin restaurador" y más recursos para la Justicia de menores. Y reivindicó su propio historial: en 2013, como presidente de la Xunta, impulsó el primer protocolo autonómico contra el acoso escolar en España.

Las propuestas que el PP anunciará en los próximos días —trabajadas desde la Vicesecretaría de Educación e Igualdad que dirige Jaime de los Santos— se articulan en tres ejes.

El primero, el citado Sistema Nacional Integrado de Educación y Salud, que usará herramientas de inteligencia artificial, como screenings de bienestar y sociogramas de convivencia en el aula, para detectar situaciones de conflicto antes de que escalen.

El segundo es una respuesta educativa y sancionadora eficaz, que rechaza las expulsiones "vacías de contenido" que, según el PP, son "un premio" para el acosador. El tercero es un compromiso de toda la sociedad: el sistema educativo como eje, pero con implicación de las familias, los servicios sociales y los cuerpos de seguridad.

Salud mental

En materia de salud mental, el PP impulsó en 2024 la Subcomisión parlamentaria de Salud Mental del Congreso, cuyo informe final fue aprobado en septiembre de 2025 con 313 votos a favor.

Entre sus propuestas: más plazas PIR y MIR en salud mental, reconocimiento de la especialidad de Psicología Clínica de la Infancia y la Adolescencia, y la integración de la salud mental en las políticas de vivienda y empleo.

El partido también registró en diciembre de 2025 más de 50 enmiendas a la ley de protección de menores en entornos digitales, con una propuesta que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 16 años y establece un "horario de descanso digital" nocturno de las 22:00 a las 8:00 horas.

'Efecto Sémper'

Las fuentes del partido admiten sin rodeos la dimensión electoral de todo esto, pero la enmarcan en algo más profundo. "Queremos aterrizar la agenda del PP en las preocupaciones de la gente, con problemas concretos", explican.

Y añaden: "Feijóo quiere poner su capacidad mediática al servicio de estos asuntos. Desde la oposición, cada día tienes una oportunidad de salir en los medios. Si salimos por estos temas, al menos habremos hecho lo que consideramos más correcto".

Hay un nombre propio que orbita en torno a este cálculo: Borja Sémper. El regreso del dirigente vasco, tras superar un cáncer, coincide con esta ofensiva social y no es un dato menor.

"Él representa la manera de hacer política en la que creemos. La personifica, y eso ayudará también a Juanma Moreno, que tiene un talante muy parecido", señalan en el partido. Hablan de un posible efecto Sémper que dote de mayor solidez y credibilidad a la apuesta social popular.

Esta estrategia viene de lejos, pero se recupera ahora.

Feijóo la inauguró en el otoño de 2024, cuando arrancó el curso político con una ofensiva en conciliación familiar, políticas de apoyo a las familias y vivienda.

El PP registró en octubre de aquel año su Proposición de Ley de Conciliación y Corresponsabilidad, bloqueada en el Congreso desde entonces, que amplía los permisos de maternidad y paternidad a veinte semanas, garantiza educación infantil gratuita de cero a tres años y crea un banco de horas para los trabajadores.

Le siguieron la Ley del Suelo en el Senado, el Plan Integral de Vivienda con IVA reducido al cuatro por ciento para primera vivienda y una proposición de ley de medidas tributarias para las familias en ausencia de Presupuestos. Estos años de agenda social sistemática los quiere convertir ahora el PP en un argumento electoral indirecto.

No contra Sánchez, sino, como dicen ellos mismos, "olvidándonos de él".