Fernando Clavijo, presidente de Canarias, durante una reunión negociadora, este martes en Bruselas.

Fernando Clavijo, presidente de Canarias, durante una reunión negociadora, este martes en Bruselas. Efe

Política CRISIS SANITARIA

Moncloa negoció con la OMS llevar el barco con el brote de hantavirus a Canarias tras acordar con Clavijo no hacerlo

España aceptó acoger al 'Hondius' en las islas mientras el Gobierno canario mantenía que "nadie" se lo había comunicado. Tras pactar que el buque no iría a Canarias, Sanidad prometió a la OMS un desembarco "lo antes posible".

A las 23:57 horas, la ministra Mónica García comunicó a Fernando Clavijo por escrito una decisión que ya había sido confirmada a los medios, y cuando el avión medicalizado con el doctor enfermo "muy grave" ya volaba a Tenerife.

Más información: A bordo del MV Hondius: pelea entre pasajeros, 4 contagiados incluido el médico del barco, 141 confinados con 'recreos' y langosta cada día en la cena

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Las claves

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El Gobierno de España acordó con la OMS acoger en Canarias al crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus, tras pactar previamente con el Gobierno canario que no lo haría.

El cambio de postura del Ejecutivo central se produjo por presión internacional y dejó al Gobierno de Canarias fuera de la decisión, imponiéndole la gestión del dispositivo sanitario.

El brote en el crucero Hondius causó al menos dos fallecidos y afecta a 147 personas de 23 nacionalidades; los casos confirmados y sospechosos serán evacuados a Países Bajos y Alemania.

La OMS justificó la petición a España por la incapacidad de Cabo Verde para gestionar la emergencia y pidió evitar restricciones innecesarias para desembarcar y atender a los afectados.

El Gobierno de España se comprometió con la Organización Mundial de la Salud (OMS) a que España acoja en Canarias al crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus en el Atlántico, después de haber pactado con el Gobierno regional que el barco no atracaría en las islas.

La secuencia de comunicaciones oficiales y mensajes cruzados a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL revela un giro de 180 grados en apenas unas horas, impulsado por la presión de la OMS y en abierto conflicto con Fernando Clavijo, presidente autonómico.

En una reunión técnica celebrada a primera hora de la tarde entre el Ejecutivo de las islas y la Delegación del Gobierno, ambas partes acordaron que "ni el barco ni ninguno de sus pasajeros serán trasladados a las islas", según fuentes directas de ese encuentro.

¿Qué ocurre entre Canarias y Moncloa con el crucero Hondius y el brote de hantavirus?

Ese compromiso cristalizaba la posición previa de Clavijo, que exigía que los enfermos fueran atendidos en Cabo Verde o, en su defecto, trasladados por vía aérea a Países Bajos, país de la naviera.

Sin embargo, mientras Canarias creía haber convencido a Moncloa de cerrar la puerta al buque, el Ministerio de Sanidad se ofrecía ya como "puerto seguro" ante Ginebra. La ministra Mónica García no atendía las llamadas de Clavijo y, finalmente, le comunicó "sólo de palabra" la decisión de acoger el barco y al doctor de a bordo, en estado "muy grave".

La ministra de Sanidad, Mónica García, junto al conseller de Sanidad valenciano, Marciano Gómez, este martes en el Hospital Clínic de Valencia.

La ministra de Sanidad, Mónica García, junto al conseller de Sanidad valenciano, Marciano Gómez, este martes en el Hospital Clínic de Valencia. EP

Y pocas horas después, el Gobierno de Pedro Sánchez comunicaba que España acogería al Hondius y al médico del barco, "que está muy grave", pese a que el Ejecutivo autonómico seguía sin noticias oficiales de ese cambio.

Ante los hechos consumados, el presidente autonómico exigió a la titular de Sanidad "una solicitud por escrito" para la activación del sistema de aislamiento de alto nivel del Hospital de la Candelaria, en Tenerife. Esa comunicación llegó a las 23:57 horas, hora peninsular, cuando el vuelo medicalizado con el médico inglés del crucero ya volaba hacia las islas.

Comunicado 'de nadie'

El movimiento se había consumado una hora antes, cuando Moncloa remitió a los medios, sobre las 22:50 h, una nota explicativa sin firma ni membrete ministerial en la que explicaba que la OMS y la Unión Europea "acaban de solicitar al Gobierno de España que acoja a la embarcación MV Hondius en las Islas Canarias en cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario".

El documento exhibe una contradicción principal. Por un lado, asegura que "el proceso será articulado mediante un protocolo común de manejo de casos y contactos elaborado por la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), y contará con todas las garantías de seguridad necesarias”.

Pero por otro lado, reconoce pocas líneas más abajo que "el Gobierno dará a conocer los detalles de este protocolo tan pronto como sean definidos por OMS y el ECDC". Moncloa prometía así un escudo sanitario que, en el momento de comprometerse con Ginebra, todavía no existía en detalle.

Según ha podido saber este diario, de momento el dispositivo no tiene más detalles que agentes de Protección Civil se harán cargo de los desembarcados, que serán posteriormente montados en aviones "llegados desde Europa", cada uno a su destino.

Hasta ese momento, el Ejecutivo central había evitado pronunciarse, mientras Sumar, socio minoritario de coalición, se adelantaba a reclamar la acogida del barco. "España está preparada y debería acoger al barco con garantías", defendió la diputada Aina Vidal, frente a la resistencia de Clavijo a que el buque recalase en el archipiélago.

Esa nota añade que la situación del médico del crucero es "grave". Por eso, "como parte del operativo, el Gobierno también ha aceptado una petición formal del Gobierno de Países Bajos para acoger al médico del MV Hondius, que se encuentra en situación grave, y que será transportado a Canarias en un avión hospitalizado en el día de hoy", por este martes.

El caso del facultativo crítico se convertía en un argumento humanitario principal para Moncloa, a pesar de que no aparece en una carta oficial remitida por la OMS a Sánchez, que también hizo pública Moncloa.

Cabo Verde, incapaz

El otro documento era, precisamente, esa misiva firmada por el director general de la OMS, Tedros Adhanom, y dirigida este mismo 5 de mayo al presidente del Gobierno.

En la carta, el jefe de la organización de Naciones Unidas agradece "la colaboración constante e inquebrantable" de España y, en relación con el brote de hantavirus asociado al crucero Hondius, pide "urgentemente la continuada colaboración y apoyo" del Ejecutivo para "facilitar" su llegada a España, "permitir el desembarco de pasajeros y la aplicación de medidas de salud pública con control de riesgos".

El nombre de Canarias no aparece en todo el texto, pero se da por hecho en el resto de la documentación, al ser "el puerto más cercano" preparado para la operación.

Tedros admite abiertamente que el Gobierno de Cabo Verde "no tiene la capacidad" para realizar la evaluación sanitaria, las investigaciones epidemiológicas y ambientales ni la respuesta completa que requiere el brote.

Por eso, invoca los artículos 27 y 28 del Reglamento Sanitario Internacional de 2005 para permitir que el país africano autorice al buque a "proceder bajo su propio riesgo al puerto más cercano con capacidades adecuadas", informando a las autoridades sanitarias de ese Estado, en este caso España.

Y recuerda, en virtud del artículo 44, que los Estados parte "deben colaborar entre sí" en la respuesta a este tipo de emergencias.

La OMS enmarca su demanda en un "imperativo humanitario" y advierte contra "restricciones innecesarias que no tengan justificación de salud pública", en especial en relación con el movimiento de personas.

"Los pasajeros y tripulación del MV Hondius deben ser autorizados a desembarcar tan pronto como sea posible", subraya Tedros, con el fin de reducir "el riesgo de contagios adicionales a bordo", además del "impacto psicológico", y para garantizar la atención de "problemas médicos no relacionados con el hantavirus" en un pasaje mayoritariamente de edad avanzada.

"No nos han dicho nada"

Mientras Moncloa cerraba ese compromiso, sobre el terreno la posición era otra. A las 15:00 hora peninsular, el Ejecutivo de Canarias y la Delegación del Gobierno habían acordado en una reunión técnica el rechazo a recibir el barco y que pusiera rumbo a Países Bajos, "salvo que en su trayecto" se produjera alguna nueva emergencia sanitaria.

Pero a las 20:00 h, la naviera Oceanwide Expeditions insistió, en un comunicado, en que su intención seguía siendo que el Hondius "viaje hasta las Islas Canarias, ya sea Gran Canaria o Tenerife, lo que llevará unos tres días de navegación".

Pasadas las 22.00 h, Sanidad comunicaba su cambio de postura, admitiendo que cedía a que España "acogerá al barco" y al médico "que está muy grave", sin que el Ejecutivo regional hubiera sido informado de ese giro.

"A nosotros, no nos han dicho nada", replicaron desde el Gobierno de Canarias cuando EL ESPAÑOL les trasladó la versión de Moncloa. Desde Presidencia del Gobierno, la respuesta fue: "Estamos en contacto con el presidente Clavijo".

Pero la realidad es que la ministra no había convencido al jefe del Ejecutivo canario, sino que le había impuesto la decisión. Y ese cambio de criterio se había negociado directamente con la OMS y con las autoridades holandesas, dejando al margen al Gobierno de las islas, cuyo sistema sociosanitario deberá gestionar el dispositivo.

Crisis a bordo

Al mismo tiempo que se desarrollaba esa pugna política, la dimensión de salud pública del caso se hacía cada vez más crítica.

Una fuente del entorno de Clavijo se pregunta: "Si no hay riesgo para el puerto de acogida, ¿por qué no los desembarcan en Praia?", el puerto de Cabo Verde frente al que el navío lleva días fondeado. "Y si aún hay peligro de contagio, ¿por qué los van a desembarcar, no será más lógico atenderlos en aislamiento?".

A bordo del Hondius viajan 147 personas entre pasajeros y tripulación de 23 nacionalidades, incluidos 14 españoles. El brote de hantavirus, que había comenzado semanas antes con un primer muerto tras una rápida evolución respiratoria, dejó finalmente dos casos confirmados por laboratorio y un tercero sospechoso considerado de alto riesgo.

Los cuerpos de los fallecidos permanecen en cámaras a bordo, a la espera de instrucciones de las autoridades judiciales y sanitarias de los países implicados.

Los dos pasajeros con infección confirmada serán evacuados a Países Bajos en avión medicalizado desde Cabo Verde, mientras que el tercer caso sospechoso viajará a Alemania para su seguimiento. El médico del barco, que cayó de gravedad este mismo martes, será atendido en Tenerife. Y el barco pondrá rumbo a Canarias, a pesar del rechazo expreso del Ejecutivo insular.

Allí, en teoría será sometido a una desinfección y desratización completas.