Emilia Sánchez-Pantoja, Emilio Delgado y Marta Sánchiz Abraldes.

Emilia Sánchez-Pantoja, Emilio Delgado y Marta Sánchiz Abraldes. Diseño EE

Política MÁS MADRID

La sombra de Errejón alcanza al líder alternativo de Más Madrid: sus dos mujeres de confianza fueron el apoyo del exdiputado

El núcleo errejonista se reorganiza en torno a Emilio Delgado con apoyos de exdirigentes, cargos de Sumar y aliados en la Asamblea autonómica, en plena disputa interna por el liderazgo de Más Madrid.

Más información: Emilio Delgado, el verso suelto de Más Madrid que quiere disputarle el liderazgo a Mónica García para medirse con Ayuso.

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Las claves

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Emilio Delgado concentra el apoyo de figuras cercanas a Iñigo Errejón, reactivando viejas lealtades dentro de Más Madrid frente a la dirección de Mónica García.

Marta Sanchiz Abraldes y Emilia Sánchez-Pantoja, dos mujeres clave del entorno errejonista, impulsan la posible candidatura alternativa de Delgado.

Otros apoyos relevantes a Delgado incluyen al exdiputado Alberto Oliver, el comentarista Ramón Espinar y el diputado Jorge Moruno, aunque este último mantiene perfil bajo.

El movimiento crítico no ha formalizado candidatura, pero la reorganización interna evidencia la pugna entre sectores por el liderazgo de Más Madrid.

La crisis interna abierta en Más Madrid tras la posibilidad —aún no confirmada— de una candidatura alternativa a la de la actual dirección encabezada por la ministra de Sanidad Mónica García empieza a dibujar un mapa de apoyos con nombres propios y viejas lealtades que se reactivan.

En ese tablero, el diputado Emilio Delgado se ha convertido en el principal foco de una corriente que cuestiona tanto los procedimientos internos del partido como la orientación política de la dirección.

Aunque Delgado no ha confirmado oficialmente que vaya a dar el paso, en su entorno ya se han empezado a mover piezas con una lógica propia.

Ahí destacan dos figuras especialmente relevantes: dos mujeres con una gran cercanía política y orgánica con el exfundador de la formación Íñigo Errejón, que abandonó la política tras el supuesto caso de acoso sexual que estalló en noviembre de 2024. Ahora están dando impulso a Delgado.

Se trata de la exasesora de Sumar Marta Sanchiz Abraldes y la diputada en la Asamblea Emilia Sánchez-Pantoja. Ambas con vínculos directos con la estructura de confianza que creó Errejón dentro del ecosistema de Sumar y Más Madrid.

En el caso de Marta Sanchiz, su trayectoria en el entorno parlamentario se remonta a su labor como personal eventual del Congreso, a propuesta de Sumar, donde fue incorporada como asistente del grupo parlamentario y asignada al equipo de Errejón, con quien ya había trabajado en la legislatura anterior cuando este era diputado por Más País.

Sánchiz ejercía como directora de gabinete del portavoz parlamentario, dentro del grupo plurinacional, hasta que a finales de marzo del 2025.

La segunda figura clave, Emilia Sánchez-Pantoja, diputada de MM en la Asamblea de Madrid, es considerada una de las personas más cercanas a Errejón desde los inicios del proyecto político.

Su papel, según describen fuentes internas, ha sido constante en la articulación de espacios de coordinación política próximos al exlíder de Más País y posteriormente de Más Madrid.

De hecho, Sánchez-Pantoja fue desde 2020 asesora del grupo parlamentario Plural, en el que se encuentra Más País para luego dar el salto a la Asamblea de Madrid de la mano de Mónica García.

Ambas han sido vistas en los últimos días en distintos encuentros políticos y sociales acompañando a Emilio Delgado, incluida su presencia en la verbena en la que Mónica García anunció su candidatura.

También estuvieron en el debate con Gabriel Rufián organizado hace unos meses. En ambos espacios han mostrado apoyo explícito al diputado madrileño.

En el caso de la diputada de Más Madrid, se implicó directamente —según distintas fuentes consultadas por este diario— en la organización del acto conjunto entre Delgado y Rufián. Un encuentro en el que el diputado de Más Madrid planteó líneas políticas diferenciadas de las sostenidas por la dirección de su partido.

Ese acto se ha interpretado como uno de los primeros gestos visibles de una posible corriente alternativa, todavía sin estructura formal, pero con capacidad de articular espacios de crítica interna.

En paralelo, en los últimos días se han hecho visibles, aunque ya eran públicos en círculos internos, otros apoyos relevantes dentro del entorno de Delgado.

Entre ellos destaca el del exparlamentario en la Asamblea de Madrid Alberto Oliver, un dirigente identificado con el sector errejonista y que ya formó parte de las listas de 2019 en el marco de los acuerdos entre Íñigo Errejón y Ramón Espinar.

Oliver ha sido uno de los primeros en explicar la visión del proceso de primarias que defienden los aliados de Emilio Delgado.

Junto a él también está el ahora comentarista político, Ramón Espinar, quien fue de los primeros en difundir la idea de que "hacen falta más Emilios Delgado" en las instituciones, incluso antes de que el diputado confirmara cualquier intención de competir por el liderazgo el pasado mes de septiembre.

Otro de los nombres que aparece vinculado al entorno de Delgado dentro del propio grupo parlamentario es el del diputado Jorge Moruno.

A diferencia de otros apoyos más explícitos, Moruno mantiene una posición de bajo perfil en el conflicto interno. En la Asamblea de Madrid se le ve como uno de los principales acompañantes de Delgado en el trabajo diario, aunque sin trasladar ese alineamiento al terreno orgánico o público en redes sociales, donde no ha tomado posición en la disputa interna.

Su papel se describe, por ahora, como el de un perfil centrado en la actividad legislativa, alejado de la confrontación interna que empieza a emerger en el partido.

Tensiones soterradas

En este reagrupamiento también aparece, aunque de forma mucho más periférica, el apoyo de un ex portavoz de Más Madrid en Parla, recientemente expulsado del partido tras una investigación interna por un supuesto caso de acoso a una compañera, según la información publicada por EL ESPAÑOL.

Su caso ha añadido ruido al debate interno, aunque tanto la línea más continuista como los que apoyan a Delgado han optado por separar la polémica de este caso concreto.

Algo que no ha hecho el propio exportavoz de Más Madrid en Parla, que ha asegurado "no ser el único" que está sufriendo el "maltrato" y "la persecución" por parte de su partido.

Mientras, los más cercanos a Delgado insisten en que los apoyos que está recibiendo responden exclusivamente a discrepancias políticas y organizativas con la dirección de Mónica García, especialmente en lo relativo a los procedimientos internos y la gestión de las primarias.

Sin disputa formal

Pese a la creciente visibilidad de este bloque crítico, Emilio Delgado no ha dado aún el paso de confirmar una candidatura ni ha formalizado una estructura alternativa dentro del partido.

Sin embargo, el movimiento de apoyos, el reagrupamiento de antiguos cuadros vinculados a Errejón y la activación de redes previas sugieren que la disputa interna en Más Madrid ya ha entrado en una fase de reorganización silenciosa en la que los errejonistas intentan recuperar el liderazgo del partido.

Hay que recordar que tras la salida de Iñigo Errejón de la Asamblea de Madrid para liderar Más País en las elecciones generales, el poder interno de la agrupación regionalista recayó en Mónica García y los suyos. Una situación que no gustó a los errejonistas y que se fue cobrando salidas paulatinamente, como la de Pablo Gómez Perpinyá.

La incógnita ahora es si este núcleo logrará traducir estas afinidades dispersas en una alternativa real a la dirección actual o si, como en otras ocasiones en la historia reciente del espacio político, el movimiento quedará como una tensión interna sin traducción orgánica.