La candidata del PP, María Guardiola, este martes en la Asamblea de Extremadura.

La candidata del PP, María Guardiola, este martes en la Asamblea de Extremadura. Efe

Política

Guardiola defiende su pacto con Vox: "Sé que ha creado ruido pero lean el acuerdo palabra por palabra"

La candidata del PP promete en su investidura un "Gobierno duradero y fiable" con el partido de Abascal que "consolide el cambio" y "deje huella".

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Las claves

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María Guardiola defiende el pacto de gobierno entre PP y Vox en Extremadura y asegura que el acuerdo es transparente y se cumplirá la legalidad.

El acuerdo incluye endurecer la política migratoria, reducir subvenciones a cooperación y ONG, y priorizar a nacionales en ayudas y servicios sociales.

La izquierda y ONG se han manifestado frente a la Asamblea en protesta por el pacto, argumentando que fomenta racismo y xenofobia.

El acuerdo ha generado críticas tanto desde la oposición como dentro del PP, especialmente por la legalidad de la "prioridad nacional".

María Guardiola ha defendido este martes su pacto de gobierno con Vox en Extremadura y ha asegurado que el acuerdo "no tiene nada que esconder".

Aunque ha generado "ruido", ha admitido, y "muchas interpretaciones interesadas", ha dejado claro que "lo que está firmado es lo que se llevará a cabo" y que en ningún caso la Junta "va a incumplir la ley".

"Lean el acuerdo palabra por palabra, profundicen".

Así lo ha dicho en el discurso de investidura con el que ha abierto en la Asamblea, una sesión que continuará este miércoles con la intervención de los grupos.

La votación se celebrará el día 24 y, con los 40 escaños que suman PP y Vox, salvo sorpresa, saldrá adelante su elección como presidenta de la Junta.

La candidata popular ha enmarcado el pacto como la vía para "pasar del bloqueo a la acción" y garantizar "estabilidad" con una hoja de ruta "duradera, fiable, de mirada larga" y con presupuestos durante los próximos cuatro años.

El objetivo, ha dicho, es "consolidar un modelo para todos" y abrir una "etapa seria" que "perdure y deje huella" en Extremadura.

Eso sí, ha dejado claro que PP y Vox no son "el mismo partido, cada uno conserva su identidad y su manera de mirar las cosas".

Se trata de un gobierno de PP y Vox "logrado desde el diálogo, entre formaciones distintas, desde las diferencias, incluso desde las discrepancias".

Pero con el objetivo compartido entre ambas formaciones de que "Extremadura se ponga a funcionar a pleno rendimiento y deje atrás una etapa de bloqueo", ha añadido.

Fuera del hemiciclo, la izquierda social se ha concentrado a las puertas de la Asamblea contra el acuerdo, a su juicio, Guardiola abre la puerta a más "racismo y xenofobia".

La convocatoria partía de la Coordinadora Extremeña de ONG de Desarrollo (Congdex), que agrupa a buena parte de las ONG de cooperación y derechos humanos que operan en Extremadura.

La manifestación ha recordado inevitablemente, aunque en menor medida, a los Rodea el Congreso de 2012 contra los recortes de Mariano Rajoy y a la réplica de octubre de 2016, cuando tras la repetición de las elecciones generales, la izquierda volvió a rodear la Cámara Baja.

Pacto PP-Vox

El acuerdo que hará presidenta a Guardiola incluye endurecer la política migratoria, reducir al mínimo legal las subvenciones a cooperación al desarrollo, recortar a la mitad las ayudas a sindicatos, patronal y entidades privadas y eliminar las subvenciones a ONG que "favorezcan la inmigración ilegal".

El documento contempla también el rechazo al reparto de "inmigrantes ilegales" por parte del Gobierno central y recoge la implantación de medidas como la "prioridad nacional" para los españoles en el acceso a ayudas y servicios sociales, una de las banderas de Vox.

La formación de Santiago Abascal presume de que buena parte de su programa migratorio ha quedado incorporado al acuerdo de gobierno en Extremadura.

El PSOE votará en contra de Guardiola, a quien acusan de haber entregado la agenda social a la "ultraderecha" para asegurarse la presidencia.

La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha tachado el acuerdo de "infame" y ha advertido de que parte de las medidas son "ilegales" o "imposibles de ejecutar" por falta de competencias autonómicas.

Las críticas al pacto con Vox no se limitan a la oposición. El acuerdo también ha generado incomodidad en algunas de las principales baronías del PP, precisamente las que disfrutan de mayorías absolutas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha cuestionado el fondo porque la "prioridad nacional" en el acceso a subvenciones "no es legal" si se aplica como figura en el texto firmado en Extremadura.

En Andalucía, Juanma Moreno ha respaldado el entendimiento en Mérida, pero ha marcado distancias con la fórmula: él prefiere evitar una coalición con Vox y "gobernar en solitario".