El diputado de Vox José María Figaredo, durante su entrevista en EL ESPAÑOL.

El diputado de Vox José María Figaredo, durante su entrevista en EL ESPAÑOL. Reportaje fotográfico: Sara Fernández / Vídeo: Mónica Mollá.

Política HABLANDO SOBRE ESPAÑA

Figaredo: "En Vox crecemos porque somos los únicos que decimos que la corrupción y la invasión migratoria matan"

"Los españoles sufren un sándwich: arriba los millonarios extranjeros con beneficios fiscales; abajo, los desheredados con ayudas sociales".

“Si el PP quiere aplicar políticas socialistas pintadas de azul pero robando menos, que llame al PSOE”.

“Tenemos más de 40 muertos por unas infraestructuras que han sido carcomidas por la corrupción socialista”.

"Un chaval que acaba un grado no puede comprar casa hasta que palmen sus padres".

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Las claves

José María Figaredo defiende que Vox crece porque es el único partido que denuncia abiertamente la corrupción y la "invasión migratoria".

Figaredo critica la política migratoria del Gobierno y defiende la eliminación de figuras como el arraigo y la reagrupación familiar.

Rechaza las políticas autonómicas que, según Vox, asfixian a la industria y el campo, y pide una auditoría y recorte de subvenciones públicas.

Acusa al Gobierno de desviar la atención con debates secundarios y considera que los problemas reales de España son la economía, la vivienda y la seguridad.

José María Figaredo (Gijón, 1988) recibe a EL ESPAÑOL en un despacho del Congreso, en uno de los edificios que alojaron el antiguo Banco Exterior de España. Afuera, varias calles están cortadas por la tractorada contra el acuerdo de Mercosur.

Es uno de los rostros jóvenes de Vox. En los debates económicos, su cara es la que más asoma en los últimos meses. Y tiene prisa, nos avisa su equipo: quiere salir a arropar a esos agricultores que protestan cerca de la puerta de los leones.

Figaredo tiene el argumentario del partido muy bien aprendido. Es normal, porque lleva 13 años de militancia. Entró cuando Vox era poco más que una idea, una fuerza extraparlamentaria que no llegaba ni siquiera al 1% de los votos en todo el país.

José María Figaredo: "El Gobierno tenía contratadas prostitutas en el Ministerio de Transportes"

Se sumó al proyecto con 25 años. Desde entonces ha ido ampliando dos plantillas a la vez: la familiar —tres hijos y otro en camino— y la orgánica: diputado por Asturias, secretario general del Grupo Parlamentario en el Congreso, portavoz de Economía y Energía, y vocal del Comité Ejecutivo Nacional.

Y a ese currículum Abascal le ha añadido un puesto de nuevo cuño, inspirado en la motosierra de Javier Milei: responsable de Desregulación. Es el encargado, como él mismo dice, de aplicar el "lanzallamas" contra el gasto público.

Figaredo habla sin filtros cuando juzga al Gobierno. El tono es duro, muy de Vox, que combina a veces con un lenguaje coloquial: "la peña", "puñetero", "palmar", "gilipollez"...

Donde se mueve con mayor comodidad es en asuntos como la inmigración y la vivienda. Ahí dibuja un "sándwich" en el que viven "emparedados" los españoles.

"Arriba" se ponen "alfombras rojas para que millonarios extranjeros compren casas a tocateja" y "abajo están los desheredados de la tierra que reciben ayudas sociales".

Esquiva, sin embargo, las preguntas sobre la política exterior de Trump o las salidas de los fundadores de Vox, asuntos que califica de "distracciones" y "cotilleos".

Se mide cada semana frente a María Jesús Montero en la sesión de control al Gobierno. Para él, la economía no va como un cohete: "Estamos peor que en Colombia o México", afirma.

Foto: Sara Fernández.

Foto: Sara Fernández.

En el Vox embrionario de hace diez años, Figaredo llegó a compartir papeleta con Javier Ortega Smith, Rocío Monasterio e Iván Espinosa de los Monteros. También con la socialité Carmen Lomana, uno de los fichajes más llamativos de aquella etapa.

De todos esos nombres, hoy sólo siguen él y Santiago Abascal. "Da igual si estoy yo, si está otro, somos prescindibles", dice.

¿Por qué crece Vox?

Somos el único partido que habla de las cosas del comer y del sentido común. El PP y el PSOE están en un idioma paralelo. La gente en España no llega a fin de mes, y les hablan de la descarbonización de la industria. La gente necesita más trabajo y menos paro. Y les hablan del Ingreso Mínimo Vital. El español no lo quiere, quiere currar.

Feijóo dice que Vox recoge sobre todo el voto de "cabreo y enfado".

Cada cual que tenga la estrategia que considere. Vox está aquí para cambiar las cosas. Lo que no tiene sentido en España es que estén maquillando las cifras para falsear la realidad. Que en España estamos en récord de pluriempleado.

Es una puñetera locura que haya peña que no llega a fin de mes aun teniendo trabajo. No sobrevives. No sé si eso es cabreo. Hay que cambiar todas las circunstancias que nos han llevado hasta esa situación, tiene que volver a crecer la industria y las empresas tienen que volver a prosperar.

"Hay que meter la tijera y el lanzallamas a 180.000 millones de euros que reciben cada año las CCAA"

En España ya hay más funcionarios que autónomos, es un desastre. Y todavía salen las comentaristas de izquierdas diciendo que eso es una buena noticia. Un chaval que acaba de terminar un grado hoy tiene imposible comprarse una casa hasta que no palmen sus padres.

En otros países, partidos homólogos a Vox superan en votos a la derecha tradicional. ¿Por qué en España el PP sigue doblando a Vox?

Llevan declarando la muerte de Vox desde el año 2014. Habrán salido siete artículos cada año en los que se justificaba y se explicaba que Vox ha desaparecido.

¿Quién lo daba por muerto, la prensa?

Todos. La prensa, los partidos, a veces EL ESPAÑOL, El Mundo, ABC, El País... Todos. Vox está muerto siempre. Mira, cada vez que Santiago Abascal sale por la calle, los españoles le dicen que la única alternativa es Vox. Nosotros estamos para cambiar las cosas y vamos a seguir peleando con ahínco y con fuerza, con 24, 33, 110 o con un diputado. Vox tiene un discurso claro y no vamos a ir modulándolo.

Foto: Sara Fernández.

Foto: Sara Fernández.

Los números sugieren ahora que PP y Vox están condenados a pactar en Extremadura y Aragón, a menos que estén dispuestos a obligar a los ciudadanos a ir a nuevas elecciones. ¿Cómo se van a entender?

Nuestro objetivo es llevar a los gobiernos políticas diferentes a las que llevan 30 años haciéndose. Hay que acabar con la invasión migratoria que promueve el Gobierno, ahora con la regularización masiva. Hay que acabar con el fanatismo climático que hace que la industria y el campo desaparezcan.

Si el PP está dispuesto a cambiar las cosas y a renovar la política, nos tiene totalmente dispuestos. Si lo que quiere es una política continuista, si quiere aplicar políticas socialistas pintadas de azul pero robando menos y yendo más aseados, para eso nosotros no estamos aquí.

¿Por qué en Valencia es posible pactar pero parece que en Extremadura y Aragón no?

Habrá que preguntárselo al PP, porque las promesas que nosotros ponemos encima de la mesa son las mismas. Es más, Valencia y Extremadura tienen muchas similitudes. En Valencia también había una impuesto autonómico a las nucleares. Al igual que en Extremadura, una de las peticiones de Vox era eliminarlo. Habrá que preguntarle a los señores del PP de Extremadura, ¿por qué en un sitio sí y en otro no?

"Si el PP quiere cambiar las cosas, tiene a Vox. Si quiere un socialismo azul pero robando menos y yendo más aseados, que llamen al PSOE"

Vox está planteando ahora volver a esos gobiernos. ¿Van a exigir vicepresidencias en todas las comunidades en las que apoyen al PP?

No vamos a exigir ni una vicepresidencia, ni una consejería, ni tres, ni cinco, ni dos, ni una. No nos importan. Queremos bajar los impuestos y acabar con las políticas autonómicas que asfixian al campo y a la industria e imponen una burocracia excesiva en los sectores productivos.

Pero entrar puede ser una garantía de que eso se cumpla.

Queremos eso, no hay más requisitos. Si para conseguirlo hay que entrar, entraremos. Si se puede conseguir eso sin entrar, no entraremos. Si hay que tener una vicepresidencia, la tendremos. Pero lo fundamental es cambiar las cosas con un programa de gobierno y una agenda clara de giro.

Aquel gobierno que quiera contar con el apoyo de Vox tiene que dar un giro de 180 grados.

Vox creció mucho en las encuestas tras salir de los gobiernos y así se ha comprobado ahora en las urnas. ¿Cree que volver a gestionar podría penalizarles electoralmente?

No creo que nos penalice o nos beneficie entrar o salir de los gobiernos. Te beneficia ser coherente. Si tú te metes en un gobierno y ese gobierno empieza a hacer todo lo contrario y sigues dándote abrazos con los que están ahogando a los españoles, los españoles lo verán y dirán que este tío es un farsante.

Foto: Sara Fernández.

Foto: Sara Fernández.

No estamos ahí para eso. Nosotros llegamos a un gobierno y teníamos unos pactos que sistemáticamente se empezaban a incumplir. Llegó un punto en el que no podíamos seguir ahí.

Quienes aspiran a reeditar la Presidencia, tanto en Aragón como en Extremadura, son las mismas personas que en 2023, Azcón y Guardiola. ¿Qué garantías hay para que cambien o cedan en lo que ustedes plantean?

Tendrán que ser capaces de dar esas garantías. Esto no es un contrato mercantil en el que puedes presentar un aval a primer requerimiento. No sé cuáles serán las garantías, no hay una caución posible.

Tendrán que dar la palabra y garantizar una hoja de ruta aprobando determinadas leyes. En los primeros equis meses de gobierno tendrán que demostrar determinados cambios. Cada uno tendrá que negociar las garantías de una u otra forma.

Pero repito, si estás dispuesto a romper de forma brutal con las políticas del PSOE, cuenta con nosotros. Si quieres una política camuflada, un socialismo azul, entonces que llamen al PSOE.

Pepa Millán, su portavoz en el Congreso, dijo que había que "desterrar" a los socialistas de la vida pública, pero Feijóo dice que él no quiere levantar ningún muro en España.

Donde hay que levantar el muro es en las fronteras de España, en Ceuta y Melilla, en Canarias, y que sólo entre aquel que la legislación permita.

No podemos tolerar que la gente siga asaltando y violentando nuestras fronteras. Y cuando llegan, muchas veces después de agredir con ganchos o lanzando cal viva a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, se les legalice, se les ponga un hotel de lujo y se les den ayudas que pagan los españoles con sus impuestos. Los muros altos hacen buenas vecindades.

Hay que desterrar de la política a todos los que están hundiendo a España. Y si eres un traidor a los españoles, si has aprovechado el poder que has tenido para hundirlos, tiene que ser motivo de desprecio público.

Lo que no puede ser es que tipos que estaban metidos en el PSOE ahora tengan consultoras y sean multimillonarios y todavía se atrevan a pasearse por las televisiones públicas o por los periódicos. Habría que decirles que son unos ladrones.

¿A quién se refiere?

Estoy pensando en varias consultoras de asuntos públicos que están formadas por exministros de un lado y del otro y que tienen sus lobbies. Están todo el día en los vídeos asesorando a los gobiernos de Marruecos o República Dominicana, con sucesivos viajes allí [no quiere dar su nombre pero se refiere a Pepe Blanco y Alfonso Alonso].

Usted es portavoz de Economía y de "Desregulación", como le bautizó Santiago Abascal. Se le reprocha mucho haber pasado de un discurso más liberal a otro... llamémoslo más intervencionista. ¿Qué tiene que decir al respecto?

Que quien diga eso no se ha leído el programa.

Propusieron una iniciativa que decía que "el valor económico de la vivienda debe estar subordinado al valor moral de su uso" y que es "un mandato imperativo de los poderes públicos poner límites a la financiarización del parque residencial, blindando la participación del inquilino en la transmisión de su vivienda y garantizando la función social de la propiedad".

Claro, pero eso es lo que dice la Constitución. Y lo lleva diciendo Vox desde el principio. Hay que garantizar la vivienda para los españoles. ¿Cómo puede ser que se permita la construcción de vivienda pública que acto seguido es vendida con un sobreprecio?

"Están viniendo millonarios de fuera a los que les abren las puertas de par en par para comprar vivienda a tocateja que los españoles no pueden permitirse"

Pienso en el caso de un señor muy socialista, muy izquierdista, al que tengo como ejemplo clarísimo de hacer esto [de nuevo, no da su nombre, pero se refiere al Gran Wyoming].

Tampoco podemos permitir que se pongan visados especiales y alfombras rojas para los millonarios de medio mundo que vienen a España con beneficios fiscales que ningún español podría tener.

Se les da básicamente un permiso de residencia sólo por adquirir una vivienda por unos precios que ningún español se podría permitir pagar. Esto lo lleva diciendo Vox desde el principio.

[Por tercera vez, no quiere dar nombres, pero habla de Isabel Díaz Ayuso, que ofrece deducciones del 20% en el IRPF para grandes inversores extranjeros].

Entonces, no ha habido ningún cambio.

Tenemos que meter la prioridad nacional en todos los aspectos de la política española.

La vivienda pública que se construye se adjudica directamente a los desheredados de toda la tierra que están viniendo a España con una regularización exprés que está concediendo el Gobierno, de tal forma que el español se ve presionado arriba y abajo, llegando a un sándwich en el que está emparedado.

Los de arriba tienen unas ayudas fiscales a las que los españoles no pueden acceder, y los de abajo tienen unas ayudas económicas concedidas con cargo al presupuesto español que los españoles tampoco tienen. Esto hay que pararlo. Y esto lo lleva diciendo Vox desde el principio.

Algunos fundadores de Vox dicen que ese discurso recuerda a Podemos.

Quien se lea el programa verá que está prevista la prioridad nacional, especialmente en materia de vivienda. Desde el principio. Y las medidas del programa económico que hemos presentado hace un año añaden el análisis y el coste de la aplicación de esas medidas.

En comercio exterior ustedes defendían la creación de "un área atlántica de libre comercio y cooperación" que incluía tanto el Atlántico Norte como el Sur, "eliminando las trabas a los intercambios de todo tipo". ¿Siguen defendiendo esta postura?

Estamos encantados con el libre comercio, pero siempre en igualdad de normas. Lo que no se puede permitir es que alguien produzca a unos precios inalcanzables en España. El caso más evidente es China, que tiene sistemas de participación en las empresas públicas y normas climáticas que no se permitirían en Europa.

Eso supone que la producción tenga un coste mucho más bajo que el de Europa. Eso no es libre comercio.

Foto: Sara Fernández.

Foto: Sara Fernández.

Lo mismo sucede con los productos agrícolas. Si vienen desde Marruecos, Sudáfrica o América sin las exigencias y sin los costes que se les imponen a los productos españoles, eso no es libre comercio. Es una sentencia de muerte.

Vox dice que sobra gasto político. ¿Qué instituciones habría que eliminar?

Cada año en España, con datos de 2024, se han gastado en subvenciones directas 42.000 millones de euros. El Ministerio de Industria tiene entre 10.000 y 15.000 millones de presupuesto. Y en 2025, aunque no tenemos las cuentas todavía cerradas, fueron 54.000 millones en subvenciones directas.

¿Pero habría que eliminarlas todas?

Hay que empezar a cargárselas a un ritmo muy bueno. Hay instituciones que sí merecen un apoyo público, como el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, aunque hemos visto que ha habido situaciones de corrupción, lo que justificaría que se suspendiera la subvención.

Sin entrar en tanto detalle, habrá instituciones que sí merezcan un apoyo, pero el 90% de esas subvenciones han de eliminarse.

Incluidas las de los partidos políticos.

Por supuesto, partidos políticos, sindicatos, patronales... Pero eso lo tenemos en el programa económico. Eso no es nuevo tampoco.

Le pregunto para recordarlo.

Las comunidades autónomas reciben cada año 360.000 millones de euros de financiación nacional. Solo la mitad se dedica a sanidad, justicia, educación, dependencia y seguridad, que podemos concluir que son las cuestiones esenciales.

La otra mitad, 180.000 millones, vamos a empezar a auditarlo para empezar a meter la tijera y el lanzallamas.

¿Y RTVE? Hablando del lanzallamas...

Por supuesto. RTVE se vende y se cuenta desde el Gobierno. La televisión de todos. Bueno, de todos, no, más de unos que de otros, porque la mayor parte del presupuesto que tiene RTVE a día de hoy se dedica a la producción de programas por productoras externas. Y casualmente esas productoras están siempre ligadas a nexos ideológicos con el Gobierno.

Jesús Cintora, o el propio Broncano, que hemos visto que se le ha renovado el contrato hace relativamente poco, en una proporción altísima.

"Existe un plan organizado de reemplazo, con actores conscientes y otros que han colaborado, como el PP al crear el arraigo"

¿Limitarían la producción externa?

No, limitar no, eliminarla del todo. Hay que entrar ahí con lanzallamas, porque el dinero de RTVE se va directamente a la empresa de un tercero ideológicamente conectado con el Gobierno.

¿Existe un plan en España para reemplazar a la población?

Eso lo han dicho los señores del Gobierno, o sus aliadas. No lo he dicho yo. Existe y la prueba es que están en unos procesos de regularización masiva a pasos agigantados. Hace tres años se inició la tramitación de otra regularización masiva de más de 500.000 personas con el voto favorable del PSOE, Sumar, Podemos y el PP.

Por cierto, la institución del arraigo se crea en el año 2000, y se la inventa el PP. El arraigo permite que por el paso del tiempo una situación que era de entrada ilegal se convierta en legal. El PP también se inventa la reagrupación familiar: en el momento en el que entra una persona del núcleo familiar y regulariza su situación, de forma automática pueden venir todas las demás personas del núcleo familiar.

Sí, existe un plan organizado de sustitución y reemplazo poblacional, en el que ha habido una serie de actores conscientes y otra serie de actores que de forma inconsciente han colaborado con ello.

Eliminarían la figura del arraigo.

Por supuesto, hay que acabar con todas las instituciones que están colaborando con la invasión migratoria.

¿Vox es un partido monárquico?

Aquí nos estamos metiendo en una discusión que busca el enfrentamiento artificial entre españoles. Entiendo que hay un interés en etiquetar: usted es monárquico, usted es republicano... Oiga, que por la corrupción socialista en el ferrocarril tenemos más de 40 muertos encima de la mesa y más de 200 muertos en Valencia, porque no construyeron las infraestructuras que sabían que eran necesarias.

Y lo que está haciendo el Gobierno socialista es esconderse detrás de la figura del Rey para evitar su responsabilidad, porque cada vez que hay una catástrofe de estas, lo que hace el Gobierno es poner al Rey delante.

"Si la abuela de muchos españoles ya no puede salir a la calle porque la atracan en su portal, es culpa de este Gobierno"

Hay que evitar discusiones absurdas y centrarse en atacar al Gobierno, el más corrupto de la historia de España. Todo lo demás son distracciones, que al único al que benefician es precisamente al Gobierno.

Esta semana Vox ha recordado un poco al PSOE. La actual dirección socialista está abominando de algunos de sus referentes. Lo hemos visto con Felipe González. Ustedes también están apartando a alguno de los fundadores, como es el caso de Javier Ortega Smith, su padrino político. ¿Qué opinión le merece?

No me merece ninguna opinión. En la línea de lo anterior, es una distracción. Nos gusta hablar del ¡Hola!, de los cotilleos, que si está de buenas o de malas, que si con el Rey o contra él... Oiga, que los españoles no llegan a fin de mes. Entiendo un poco el interés por el cotilleo, pero no es en lo que tenemos que estar. Y en ese cotilleo, lo cierto es que a Vox se le mira con lupa.

Pasa en todos los partidos.

No, no. No pasa en todos los partidos.

Con Felipe González, ahora mismo.

Felipe González me lo saca usted como anécdota, pero el PP cambia a un 80% de los titulares en sus listas o el Gobierno de Ayuso quita a todos los responsables del Gobierno anterior y, sin embargo, nadie pregunta. Ahí no hay noticia. Ahí el cotilleo no interesa.

El cotilleo nos distrae de lo importante. En la OCDE, los españoles son los ciudadanos más empobrecidos en los últimos 30 años. Estamos peor que en Colombia o México.

Ustedes son los aliados más leales de Donald Trump. Con Groenlandia, por ejemplo, amigos suyos como Meloni o Le Pen han sido más críticos con Trump.

Tenemos una política de relaciones internacionales en la que buscamos estrechar lazos con partidos con los que tenemos mayores puntos de encuentro. Siempre hay diferencias, pero en la lucha contra el socialismo tenemos que centrarnos en las similitudes.

Foto: Sara Fernández.

Foto: Sara Fernández.

Si gobierna el socialismo, hunde Occidente. Vox ha conseguido unir a partidos de ambos lados del Atlántico promoviendo la Carta de Madrid, en la que partidos contrarios al socialismo se enfrentan al grupo de Puebla y de Sao Paulo, que son una especie de Internacional Socialista que promueven candidatos como Pablo Iglesias o Adriana Lastra.

Ahora, si ustedes quieren que Vox empiece a hablar de que si Groenlandia sí o Groenlandia no, que si le cae mejor no sé quién...

Pero...

Esto es de nuevo un poco el ¡Hola! A Sánchez le interesa más que se hable de Groenlandia que de los trenes, cuando Groenlandia es una cosa que está muy lejos.

Ha sido Trump.

Sí, pero Trump está en Estados Unidos, que es que a nosotros lo que nos importan son los españoles, que es que nosotros por lo que tenemos que luchar es por los españoles. No estamos aquí en meternos en si Sánchez se quiere erigir en una especie de líder internacional como si fuese él el presidente de la ONU.

"Hablar de Ortega Smith es una distracción, el cotilleo nos distrae de lo importante, que los españoles no llegan a fin de mes"

Estamos en la política española y tenemos más de 40 muertos por unas infraestructuras que han sido carcomidas por la corrupción socialista.

Pero se puede denunciar eso y al mismo tiempo tener una posición internacional sobre Groenlandia.

Pero esa posición internacional es una cuestión accidental, lo esencial es lo que está sucediendo en España, y no queremos que el foco se descentre de lo estrictamente relevante para los españoles.

Si hablamos de cuestiones terceras a quien le hacemos un favor es a Sánchez, que lo único que quiere es que los españoles miren a otro lugar. Como el típico truco del carterista, con un tipo al lado que te empieza a hacer chascarrillos. Tú miras a ese tipo y cuando te das cuenta te han metido la mano en la cartera y te han robado.

Hay que centrar la atención en el carterista, en el ladrón, en el corrupto. Y ese es Pedro Sánchez.

Entiendo que Vox también enmarca en esa estrategia de Sánchez de hablar de otras cosas el anuncio que hizo de prohibir las redes sociales a los menores.

Evidentemente. Los menores le importan un pito a este tipo, nada en absoluto. De hecho, este Gobierno ha sacado a pederastas a la calle con una ley que les concedió beneficios penitenciarios. Si al Gobierno le importase algo la infancia, no estarían en estas gilipolleces.

Foto: Sara Fernández.

Foto: Sara Fernández.

El PP dice que también apoyaría esa prohibición.

Bueno, el PP ha dicho que fue su idea. A este Gobierno totalitario no le interesa todo lo que sea información alternativa.

¿Qué es información alternativa?

Todo aquello que sirva para obtener información fuera de los medios regulados. El Gobierno puede controlar la información que se da en El País y La SER, pero no las redes sociales. Y ese es su problema.

La cuestión de las redes es el síntoma. La enfermedad real es que este Gobierno es el más ladrón de la historia, corrupto hasta el tuétano. Con prostitutas contratadas en el Ministerio de Transportes, con un exministro y un exconsejero de Renfe en la cárcel, una expresidenta de Adif imputada... Los muertos de Adamuz son consecuencia necesaria de esa corrupción.

Y como el Gobierno quiere evitar que los españoles puedan escuchar este discurso, la única forma que tienen es evitar los conductos alternativos.

Otro síntoma es que Pedro Sánchez, en cuanto sale a la calle le insultan. Vemos vídeos de Sánchez abrazándose con unos señores en un pueblo, luego en otro, luego otro... De repente, vemos que las personas son las mismas. Y eso lo vemos en las redes, no lo dicen los medios que el Gobierno puede controlar.

En Vox siempre se dice que lo importante es la marca y no tanto los nombres. Pero, ¿a día de hoy existiría un Vox sin Santiago Abascal? Lo digo porque parece el único candidato.

El objetivo de Vox es cambiar las cosas. Da igual si estoy yo, si está otro, si está Pepito, si está Fernando...

O si está Santiago.

O si está Santiago. Somos prescindibles. Lo que hay que hacer es cambiar el rumbo político del país. Vox crece porque Vox habla de las cosas del comer, mira a los autónomos y pequeños empresarios a la cara y les dice que no tiene justificación que estén asfixiados con la normativa que está aprobando Yolanda Díaz.

Vox crece porque dice que la corrupción de este Gobierno o la invasión migratoria, con la que ha colaborado el PP durante muchos años, matan. Si la abuela de muchos españoles ya no puede salir a la calle porque la atracan en su portal, es culpa de este Gobierno.

Los chavales que antes tenían posibilidades de acceder a una vivienda ven cómo las ocupan cinco o seis familias que llegaron antes de ayer y que son capaces de pagar entre todos más de lo que pagaría una sola familia española. Eso mata.

Y Vox es el único que dice que no tiene ningún sentido que estén llegando millonarios extranjeros a comprar a tocateja viviendas en España que los españoles no se pueden permitir. El año pasado seis de cada diez compraventas de vivienda se hicieron sin hipoteca. Viene la gente de fuera a la que abren las puertas de par en par a comprar la vivienda que los españoles no pueden comprar.