Felipe González en un acto en recuerdo de Javier Lambán el pasado mes de noviembre.
Tres ministros enseñan la salida a Felipe y Page lidera la ofensiva contra Óscar López: las guerras intestinas desgarran al PSOE
Torres, Rodríguez y Redondo activan la ofensiva contra el expresidente socialista tras su anuncio de votar en blanco si Sánchez repite como candidato.
Más información: Felipe González anuncia que no votará a Sánchez, que lo hará en blanco y que no dejará el PSOE: "Que se vaya quien lo destroza"
El Gobierno ha tardado tres días en reaccionar al expresidente Felipe González, quien este martes anunció que votaría en blanco si Pedro Sánchez repetía como cabeza de cartel.
Durante este viernes, varios ministros salieron a liderar una ofensiva que durante toda la semana habían evitado.
El primero fue el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, quien invitó al líder de su formación entre 1974 y 1997 a abandonar la militancia.
"Cuando ves a tu líder de tu partido fajándose con un rival y quieres que pierda el líder de tu partido, piensa qué haces tú en ese partido", afirmó en una entrevista en Canarias Radio.
Lo llamativo es que Torres llegó a apoyarse en una frase del fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba, también fue muy crítico con los pactos de Sánchez y autor del calificativo "Gobierno Frankenstein".
González ha admitido en más de una ocasión que todavía no ha borrado el número de Rubalcaba de su móvil y que relee algunas de las conversaciones que mantuvieron por WhatsApp.
El ataque de Torres no fue aislado. Le siguió la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, que en una entrevista en TVE exhortó a González a reflexionar sobre su continuidad en el partido porque "no conoce bien la España de hoy, a la sociedad de hoy, a la política de hoy".
La encargada de rematar la ofensiva fue la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que recordó una de las frases de González, en la que afirmó que los jarrones asiáticos son muy bonitos pero nadie sabe bien dónde ponerlos.
Tras acabar un acto en Valladolid, Redondo comentó que "ahora hay jarrones chinos que lamentablemente ya no quedan bien en las estanterías".
Pese a que Isabel Rodríguez es secretaria de la Ejecutiva del PSOE y Ángel Víctor Torres es secretario general del PSOE en Canarias, en Ferraz afirmaban que las críticas a González y su invitación a irse eran "opiniones personales" y declinaban valorarlas.
Hasta ahora, los ministros habían evitado pronunciarse sobre González. Este martes, en el Consejo de Ministros, la ministra portavoz, Elma Saiz, restó importancia al asunto, señalando que "la voz" del expresidente es "una más".
Las afirmaciones de González no deberían haber cogido por sorpresa al expresidente, porque él mismo ya anticipó que no se iría del partido que ayudó a refundar desde Suresnes.
"Que se vaya quien lo destroza", afirmó en el acto celebrado este pasado martes en el Ateneo de Madrid.
Salvar al soldado López
Un silencio que se rompe ahora, con el que los exministros buscan amortiguar la ola de indignación generada por las palabras del ministro de Transformación Digital, Óscar López, contra el expresidente de Aragón Javier Lambán, fallecido en agosto de 2025.
En unas declaraciones a RNE, López culpaba a Lambán de la debacle del PSOE el pasado domingo porque "en lugar de hacer oposición al señor Azcón, se dedicó a hacer otra cosa, muchas veces con argumentos de la derecha".
López no es un dirigente cualquiera. Estuvo en la sala de máquinas de la campaña de Pilar Alegría para, según admitían en el entorno de la exministra, "transmitirnos su sabiduría".
Su andanada indignó al PSOE y revivió al sector lambanista. El presidente de la Diputación de Zaragoza, Juan Antonio Sánchez Quero, calificó sus palabras de "injustas, desafortunadas e impropias". Coincidieron con él el vicesecretario general del partido, Darío Villagrasa, la secretaria provincial Teresa Ladrero y la senadora Mayte Pérez.
Tras varias horas de silencio, Pilar Alegría respondió en X: "Señalar a unos u otros como responsables de los resultados no solo es un error, sino que no nos conduce en la buena dirección".
La polémica escaló de regional a nacional cuando este viernes el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, replicó de manera tajante a López: "No se puede ser mejor político a costa de ser peor persona".
El único barón con mayoría absoluta, y que nunca ha ocultado su amistad con Lambán, pidió más tarde que se deje en paz a los muertos y que las críticas se dirijan "a los que nos podemos defender".
Unas palabras que no parecían ofender a López, que le respondía: "A mi nadie me va a dar lecciones de respeto".
Las críticas cruzadas evidencian dos formas de entender el partido.
Hace apenas tres meses, González acudió a un acto en el Senado en memoria de Javier Lambán. Allí confesó que, junto con Rubalcaba, el otro teléfono que no había borrado era el del expresidente de Aragón.
Al homenaje no asistieron Pilar Alegría ni ningún ministro del Gobierno.
En cambio, estuvieron en primera fila Emiliano García-Page, junto con el exvicepresidente de González, Alfonso Guerra.
También asistió Javier Fernández, expresidente de Asturias, que estuvo al frente de la gestora que relevó a Sánchez al frente del PSOE en 2017.
Una guerra interna que se ha ido gestando durante años en el PSOE y que ahora empieza a salir a la luz.