José Domingo, presidente de la Fundación Impulso y Cooperación.

José Domingo, presidente de la Fundación Impulso y Cooperación.

Política

Nace una fundación centrista con exreferentes de Cs y UPyD contra el "debilitamiento del Estado y de la democracia"

Impulso y Cooperación, que preside José Domingo, presentará este miércoles en el Congreso su proyecto como respuesta a la "crisis institucional".

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Las claves

Se presenta en el Congreso la Fundación Impulso y Cooperación, impulsada por exreferentes de Ciudadanos y UPyD, con perfil centrista.

La fundación busca reforzar la buena gobernanza y combatir lo que consideran un debilitamiento del Estado y de la democracia en España.

Entre sus objetivos destacan la defensa de los valores constitucionales, la mejora de la calidad democrática y la protección del pluralismo lingüístico.

La organización denuncia la falta de independencia judicial, el mal funcionamiento de las administraciones y apuesta por la denuncia pública y la pedagogía cívica.

En un contexto marcado por la política de las "barreras" y la "polarización", este miércoles se presentará en el Congreso la Fundación Impulso y Cooperación.

Es una iniciativa que aspira a reforzar la buena gobernanza y combatir el "debilitamiento del Estado y de la democracia".

La fundación irrumpe con un marcado perfil centrista y un patronato integrado por exreferentes de Ciudadanos y de UPyD, como José Domingo, Fernando Savater, Maite Pagazaurtundúa o Santiago Saura, entre otros.

La organización presentará mañana miércoles en la Cámara Baja su proyecto para acabar con el "mal funcionamiento de las Administraciones públicas" y el protagonismo de los nacionalismos.

Así lo explica José Domingo, veterano activista cívico, presidente de Impulso y Cooperación y exdiputado de Ciudadanos en el Parlamento de Cataluña, que defiende la iniciativa como una respuesta directa a la "crisis institucional" que, a su juicio, atraviesa España.

"Se está produciendo un desmantelamiento de la Administración General del Estado y una deslealtad constitucional, y esto lleva a estar en un momento de colisión permanente".

Según explica Domingo, la organización pretende defender los valores constitucionales de la sociedad civil, del pluralismo lingüístico en España, el respeto de los símbolos oficiales y la mejora de la calidad del régimen democrático.

"Pretendemos que se garanticen los derechos que están reconocidos a los ciudadanos que, por desgracia, por la situación actual del Estado no tenemos", afirma.

La Fundación ha surgido del interés que tienen otras asociaciones como Impulso Ciudadano y La Asamblea por una Escuela Bilingüe de contar con un instrumento que permita garantizar su actividad.

A juicio de Domingo, además, la coexistencia de lenguas cooficiales debe ser compatible con la defensa del castellano como lengua vehicular de enseñanza y de las instituciones.

"Es terrible y anormal que no se permita que los niños se escolaricen en la lengua materna y común para todos. Hay padres que tienen que pelear por lo obvio", explica.

Calidad democrática

El diagnóstico que traza el presidente de la Fundación es severo. A su juicio, el Estado atraviesa una fase de debilidad estructural, condicionada por el peso de nacionalismos y populismos, que "marcan la agenda política" y dificultan una acción de gobierno orientada al interés general.

"No se gobierna para todos, sino para quienes más gritan o más condicionan", afirma.

Esta situación, añade, se traduce en un deterioro del funcionamiento de la Administración General del Estado, visible en crisis como la actual situación ferroviaria o la falta de coordinación entre administraciones.

Uno de los ámbitos que más preocupa a la fundación es el de la Justicia. Domingo advierte de que la falta de independencia judicial y la escasez de medios son síntomas de una pérdida de calidad democrática.

"No se trata solo de quién gobierna la cúpula judicial, sino de que los jueces de base dispongan de recursos suficientes para trabajar con eficacia", sostiene.

De lo contrario, añade, se traslada a la ciudadanía una imagen "perversa" del sistema judicial y se cronifica un problema que considera endémico.

Frente a este escenario, la fundación apuesta por la denuncia pública y la elaboración de informes de evaluación de riesgos institucionales y el recurso a la vía judicial.

"La peor solución es no hacer nada", insiste Domingo, que defiende la perseverancia como herramienta de cambio.

"Parece que no sirve, pero llega un momento en que una sola piedra provoca el alud que desmorona el sistema que parecía consolidado".

La política del 'y tú más'

La pedagogía cívica es otro de los pilares del proyecto. Desde Impulso y Cooperación reivindican el espíritu de consenso de la Transición como modelo a recuperar frente a la actual dinámica de confrontación.

"La política del y tú más ha levantado muros que impiden el diálogo entre ciudadanos", lamenta el exdiputado, que alerta de un empeoramiento de la convivencia en España.

Experiencias como el procés en Cataluña o el terrorismo en el País Vasco son, a su juicio, ejemplos de las consecuencias de convertir al discrepante en enemigo.

En este contexto, Domingo critica el uso del decreto ley como herramienta habitual de gobierno y denuncia la falta de debate parlamentario.

Pone como ejemplo la regularización extraordinaria de inmigrantes, una medida que considera necesaria en abstracto, pero mal planteada en la forma.

Arbitrariedades del poder

"No se puede hacer con criterios electorales ni sin consenso; así se generan disfunciones que acaban pagando los municipios y los barrios", advierte.

"Ahora impera una presunción de bondad que no es habitual en las administraciones públicas y que, realmente, se utiliza como baza electoral", añade.

En este sentido, asegura que el único refugio que le queda al ciudadano, "ante las arbitrariedades del poder", es recurrir a la Justicia.

Denuncia, además, que "hay determinados políticos que de una manera desleal deciden incumplir la ley, y cuando les recuerdas que su función es cumplirla, encima te acusan de querer alterar la convivencia".

La presentación del proyecto en el Congreso no es casual. "Confiamos en las instituciones, pese a todo", afirma Domingo, que reconoce no haber contado nunca con apoyo institucional. "La democracia española es mejorable, pero es la que tenemos", dice.

Con más de tres décadas de activismo a sus espaldas, el presidente de la nueva fundación lanza un mensaje dirigido especialmente a los jóvenes: implicarse en la vida cívica no es una pérdida de tiempo: "Si algo te preocupa, hay que trabajar para cambiarlo. Esto también es vuestro futuro".