El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Jesús Hellín Europa Press

Política

Nuevo récord de Sánchez: sus Presupuestos superan hoy a los de Montoro y ya son los más prorrogados en Democracia

Por primera vez, unos Presupuestos se extienden durante tres años y, más llamativo aún, los elaborados en otra legislatura le sirven al Gobierno para superar el ecuador de la siguiente.

Más información: El 'no' categórico de Junts a los Presupuestos de Sánchez convertirá su presentación en un mero acto electoral

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Las claves

Los Presupuestos Generales del Estado de Pedro Sánchez se han convertido en los más prorrogados de la democracia española, superando el récord anterior de Cristóbal Montoro.

Las cuentas públicas de 2023 han estado prorrogadas durante tres años consecutivos, pese a cambios en el Gobierno y en el Parlamento.

El Gobierno no ha presentado nuevos presupuestos en plazo desde 2022, incumpliendo la obligación constitucional de hacerlo antes del 30 de septiembre.

La falta de apoyos parlamentarios, especialmente tras la negativa de Junts, bloquea la aprobación de nuevos presupuestos y mantiene el Congreso en una situación de parálisis legislativa.

Desde este 2 de enero de 2026, los Presupuestos Generales del Estado de Pedro Sánchez marcan un hito inédito en la democracia española.

Si tiene en cuenta el periodo en el que las cuentas han estado formalmente prorrogadas —desde el inicio de la primera prórroga—, las de 2023 superan a las de Cristóbal Montoro durante el Gobierno de Mariano Rajoy.

Las de Sánchez se convierten así oficialmente en las más longevas de la democracia.

Hasta este 1 de enero, existía un empate técnico: 731 días de prórroga en ambos casos. Las cuentas de Montoro, de 2018, estuvieron prorrogadas durante los ejercicios de 2019 y 2020; las de Sánchez (de 2023), durante 2024 y 2025.

Al arrancar un tercer año sin nuevos Presupuestos, las de Sánchez alcanzan el día 732 y rompen ese empate.

Esas cuentas, todavía hoy vigentes, se presentaron el 6 de octubre de 2022 para el ejercicio de 2023. Se aprobaron en el Congreso un mes después, el 24 de noviembre.

Desde aquella fecha, las cuentas han sido prorrogadas una y otra vez, pese a haber habido nuevas elecciones y haber cambiado la composición del Gobierno y de las Cámaras.

Así, Sánchez lleva camino de completar una legislatura entera sin cuentas.

Hay que remontarse a aquel Ejecutivo entre PSOE y Unidas Podemos de hace más de tres años -Sumar ni siquiera existía- para encontrar la última vez que se elaboraron unos Presupuestos y se aprobaron en el Parlamento.

Al año siguiente, en 2023, Moncloa declinó presentarlos argumentando que el adelanto electoral en Cataluña "alteraba el tablero" y hacía muy difícil reunir una mayoría parlamentaria, por lo que "lo sensato" era trabajar ya en los Presupuestos del siguiente año.

Llegó 2024 y los Presupuestos de 2025 no se presentaron. La justificación cambió: Pilar Alegría aseguró que presentar unos Presupuestos sin tener atados los apoyos sería "hacer perder el tiempo al Congreso y, por tanto, a los ciudadanos".

Y, en estas, el Gobierno prometió que, esta vez sí, presentaría los de 2026, pero 2025 se ha acabado sin que se sepa nada de esas cuentas.

El artículo 134 de la Constitución es claro y obliga al Gobierno a presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado "al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior". Es decir, antes del 30 de septiembre.

Lo cierto es que Sánchez nunca ha cumplido con esta obligación constitucional. Los últimos Presupuestos en vigor, los de 2023, se registraron el 6 de octubre de 2022.

El Gobierno no ha cumplido tampoco este año. Ni en tiempo, ni en forma. De hecho, hubo que esperar al Consejo de Ministros del pasado 17 de noviembre para ver al Gobierno aprobando el techo de gasto de 2026 que, una semana más tarde, tumbó el Congreso.

El escenario ha cambiado. Junts ha advertido al Gobierno que no tendrá ni un solo voto de su grupo para aprobar las cuentas públicas de 2026.

Desde la ruptura de las negociaciones, el no de la formación de Carles Puigdemont se traduce en enmiendas a la totalidad y rechazo automático a cualquier iniciativa legislativa o decreto. Así que una hipotética presentación de Presupuestos se convertía en un mero ejercicio de marketing político.

En el Gobierno siguen alimentando la hipótesis de unos posibles Presupuestos aunque sin especificar cuándo. Incluso deslizan que los canales con Junts no están tan rotos como hace creer el entorno de Puigdemont.

"Respetamos lo que dice la gente de Junts. Si dicen que no hablamos, pues no se habla", aseguran de forma enigmática en la Moncloa.

Algunos de los socios arquean las cejas y sospechan que Sánchez puede estar preparando el terreno para unas elecciones en primavera.

La estrategia no es nueva. En 2019, Sánchez ya disolvió las Cámaras tras ver cómo ERC y PDeCAT no retiraban las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos. Unas cuentas que Sánchez definía entonces como "históricas" y "sociales".

En el Gobierno creen que hay una posibilidad y es que se resuelva el contencioso sobre Puigdemont.

A su favor está que el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), el luxemburgués Dean Spielmann, ha dictaminado que la Ley de Amnistía no contraviene en lo esencial normas de la UE, lo que abre la puerta a que pueda ser aplicada a Carles Puigdemont.

Presupuestos derrotados

Fuentes cercanas a Junts admiten que Puigdemont no puede arriesgarse a forzar una caída de la legislatura antes de que el Tribunal Constitucional resuelva sobre su recurso de amparo en relación a la Ley de Amnistía.

Pero también es seguro que Junts no se puede permitir que las municipales -previstas para la primavera de 2027- sean antes que las generales: Aliança Catalana le está haciendo mucho daño a nivel local.

De ahí que, aunque también los prometió en los dos últimos años y finalmente ni siquiera los presentó, Sánchez se apreste quizá a presentar este 2026 unos Presupuestos con mucho gasto social.

Le servirían esas cuentas de argumento electoral una vez que sean rechazados con los votos del PP, Vox y Junts, con enmiendas a la totalidad que triunfarían sin remisión.

Así, mientras el presidente sigue adelante aparentando calma y prepara unos Presupuestos derrotados de antemano, el Congreso vive la legislatura más bloqueada y sin apoyos de la Democracia.

De momento, este 1 de enero se prorrogarán de forma automática los de 2023.

Por primera vez, unas cuentas se extienden durante tres años y, más llamativo aún, unos Presupuestos elaborados otra legislatura le sirven al Gobierno para superar el ecuador de la siguiente.

No parece que los de 2026 los vaya a aprobar y, si llega a 2027, el Gobierno asediado con casos de corrupción y escándalos es difícil que consiga aunar a los socios en un año pre-electoral.

De hecho, en 2018 Sánchez le espetó a Mariano Rajoy ante una prórroga: "Presente ya los Presupuestos y, si no puede contar con una mayoría parlamentaria para aprobarlos, convoque a los españoles a las urnas".

Algo que ahora declina hacer.