El TSJM anula Madrid Central por defectos formales tras los recursos de Comunidad y el PP

El TSJM anula Madrid Central por defectos formales tras los recursos de Comunidad y el PP

Política AYUNTAMIENTO DE MADRID

Adiós a Madrid Central: los díscolos de Errejón votan 'sí' a la nueva ordenanza de movilidad de Almeida

El pleno del Ayuntamiento aprueba la normativa con los votos de PP, Cs y los ex de Manuela Carmena frente al 'no' de Más Madrid, PSOE y Vox.

13 septiembre, 2021 20:00

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Adiós al Madrid Central de Manuela Carmena. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha aprobado este lunes la nueva ordenanza de movilidad con los votos favorables de Ciudadanos y de los cuatro ediles de Recupera Madrid, escisión de Más Madrid, que ha votado en contra de la normativa junto a PSOE y Vox.

El pacto inédito entre el centro-derecha y los díscolos que han abandonado a Rita Maestre ha permitido al consistorio madrileño zanjar el embrollo judicial en torno a Madrid Central a menos de una semana de que expire el plazo dado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) para ejecutar la sentencia que anula la ordenanza de la anterior alcaldesa, que hasta ahora seguía en vigor.

No menos contra natura, eso sí, ha sido la alianza entre la izquierda y Vox para oponerse al marco que sucede a Madrid Central: Más Madrid quería mantener la anterior ordenanza, PSOE pedía a Almeida "ceder" ante algunas de sus líneas rojas y la formación más a la derecha del consistorio directamente abogaba por retirar la zona de bajas emisiones para "ayudar a los madrileños a recuperar la libertad".

Con unas posiciones tan enconadas el pleno ha sido, como cabía esperar, bronco. Amén de largo. Y así hemos visto a Vox acusando al alcalde de asociarse con "progres, socialistas y podemitas", mientras que la izquierda le ha afeado que apruebe "medidas que van a traer más muertes por contaminación".

Pleno bronco

El delegado del Área de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha defendido la pertinencia de una norma que viene "a subsanar todos los errores y defectos de la actual ordenanza": "Es la mejor posible". También ha criticado que la izquierda les acuse de eliminar Madrid Central y Vox de "blindarla": "O una cosa o la otra".

"Unos quieren cargarse las zonas de bajas emisiones y otros quieren que haya más, pero aliándose con Vox", se ha extrañado también Santiago Saura, de Ciudadanos, que ha explicado que "Madrid Central se mantiene en lo fundamental". Y por eso ha pedido a la izquierda que se deje de "hipérboles y exageraciones" cuando dice que Madrid Central "desaparece".

José Manuel Calvo, el edil de Recupera Madrid que ahora compone el grupo mixto, ha comenzado su alocución citando a Javier Ortega Smith (Vox) cuando dijo que "al pleno de Cibeles vuelven las políticas de Carmena". "En efecto, han vuelto para quedarse", ha celebrado el exconcejal de Más Madrid, que ha marcado distancias con el actual Ejecutivo asegurando que "el mismo alcalde que trae al plano este texto prometía cargarse Madrid Central" y ha señalado que Vox sigue siendo "su socio prioritario".

Cualquiera lo diría escuchando a su portavoz este lunes, Fernando Martínez Vidal, que ha criticado la nueva ordenanza de movilidad por "continuista" con la "norma expropiatoria" de Manuela Carmena. "Se está actuando por inercia, sin ser conscientes de las consecuencias económicas y sin contemplar alternativas, que las hay", ha criticado el edil de Vox, que ha lamentado que PP y Cs se sumen a la "religión climática" de los "ricos progres, socialistas y podemitas".

"Comunismo o libertad, ¿se acuerda, alcalde? Quédense con los comunistas, que Vox ha venido a defender a los madrileños y la libertad", ha zanjado Martínez Vidal.

"Hazmerreír de Europa"

Por parte del Grupo Socialista ha intervenido Ignacio Benito Pérez, que ha sostenido que el pleno se ha celebrado por la tarde (y no por la mañana, como suele suceder con los extraordinarios) porque PP y Cs "tienen poco que vender y demasiado que esconder". También ha asegurado que el alcalde Almeida tiene como máxima aspiración "volver al pasado" y le ha pedido que deje de "enfrentarse a las instituciones y engañar a la ciudadanía".

Igualmente dura ha sido Rita Maestre, portavoz de Más Madrid, que ha aseverado que la ordenanza es "un retroceso" que va "en la dirección contraria al resto de Europa" e implica "más tubos de escape, más humo, más contaminación y menos salud": "Lo vamos a pagar todos los madrileños".

Maestre también se ha referido al "bochornoso sainete" con el que el Partido Popular ha devuelto al pleno "las peores práticas de la política, antidemocráticas" por permitir la creación de un Grupo Mixto, pese a que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº13 de Madrid ha desestimado el recurso del partido ecologista al respecto.

"Con el Gobierno de Almeida, Madrid va hacia atrás", ha sostenido la portavoz de Más Madrid antes de proceder a la votación del pleno, que ha aprobado la nueva ordenanza de movilidad. Una ordenanza que, en palabras de Más Madrid, convertirá a la capital en "el hazmerreír de Europa".

La nueva ordenanza

El Tribunal Supremo ratificó el pasado mes de mayo la sentencia previa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que tumbaba la zona de bajas emisiones de Madrid Central diseñada por la exalcaldesa Manuela Carmena. Desde entonces, el Ejecutivo actual ha estado trabajando en una nueva ordenanza de movilidad, aunque las cámaras han seguido encendidas y se ha seguido registrando a los infractores.

La norma aprobada este lunes es bastante continuista con respecto a Madrid Central, pero sí introduce la figura de la Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección (ZBEDEP) y varias novedades como equiparar a los 15.000 comerciantes de la zona con los residentes o permitir la circulación de motos hasta las 23:00 horas, una hora más que hasta ahora.

También se retrasará al 31 de diciembre de 2022 la limitación de acceso a los vehículos de mercancías con distintivo ambiental B y de más de 3.500 kilos de peso, dando un año más de margen de lo inicialmente previsto para la renovación de las flotas.

El objetivo a largo plazo, eso sí, sigue siendo la restricción de los vehículos más contaminantes. Esto es, aquellos sin distintivo medioambiental: los vehículos matriculados antes de 2000 y los diésel de antes de 2006 se prohibirán a partir de 2025.