Ana Iribar, mujer de Gregorio Ordóñez.

Ana Iribar, mujer de Gregorio Ordóñez. EFE

Política HABLANDO SOBRE ESPAÑA

Ana Iríbar: "Los partidos que rescatan la víscera de este país le hacen un flaco favor a la democracia"

"Otegi no es un demócrata, es un terrorista ejerciendo de político" / "Algo ha hecho mal el PP para llegar a la situación donde está en el País Vasco"/ "Cualquier acuerdo con la gente de Bildu para mí es una aberración".

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Ana Iríbar es la viuda de Gregorio Ordóñez, concejal del PP asesinado por ETA en 1995. Este jueves se recordaron los 25 años de su asesinato y, vista la repercusión, queda claro que su memoria sigue viva. No es casualidad. Desde la Fundación Gregorio Ordóñez, Iríbar trabaja para preservar su recuerdo y por la dignidad de todas las víctimas del terrorismo. 

Un cuarto de siglo después, Iríbar ha reunido el valor para volver a pasear por la parte vieja de San Sebastián. Allí se ha instalado una placa en su memoria. Ha tenido que pasar todo este tiempo, también, para que el Ayuntamiento del que Ordóñez fue concejal reivindicara su nombre. "Que las nuevas generaciones no olviden", subraya su viuda.   

La memoria de Gregorio Ordóñez sigue muy viva. ¿Le sorprende?

Sí. Pero sé muy bien por qué. Gregorio, en vida, tuvo un vínculo muy estrecho con cada persona que conocía y dejó poso en todos y cada uno de nosotros. El jueves, por ejemplo, muchos periodistas se me acercaban y me contaban su anécdota con él.

Gregorio tuvo un trato muy estrecho con sus conciudadanos y muy especialmente con los medios de comunicación. La repercusión que ha tenido su aniversario tanto a nivel social como mediático tiene mucho que ver con su estilo y forma de vivir.

Al acto conmemorativo han asistido muchas figuras del PP y también el lehendakari. ¿Ha recibido más apoyo de los partidos o de la sociedad civil?

Siempre de la sociedad civil. Los partidos, el lehendakari, el alcalde… Todos han estado aquí porque el proyecto es suyo. Es el de todos los vascos, y ellos han contribuido con la financiación de este proyecto. Cuando les hablé de la idea, inmediatamente aceptaron colaborar. Estaban también el presidente del PP y José María Aznar, que es, además, patrono de la fundación. Estaban los partidos, pero también todo tipo de gente de la sociedad civil.

¿Hay todavía miedo entre los ciudadanos de a pie de mostrarle apoyo?

Se lo tendría que preguntar a ellos. Solo sé que la exposición en memoria de Gregorio se abrió a las 10 de la mañana y ya había un señor esperando para entrar. Está continuamente viniendo gente. Está lleno. Hay gente que viene y los medios les preguntan. Hay quien se niega a contestar pero, en general, la mayoría responde.

Es verdad que todavía es difícil para la gente ponerse delante de una cámara cuando le preguntan por ETA o las víctimas, pero Gregorio es capaz de extender un manto sobre este miedo porque es lo que hizo en vida. Animó a sus ciudadanos a hablar. Ojalá esta exposición sirva para que el ciudadano haga esa autocrítica que falta por hacer en el País Vasco. 

Ojalá esta exposición sirva para que el ciudadano haga esa autocrítica que falta por hacer en el País Vasco

Se preguntaba este jueves qué “hemos hecho mal” para que el discurso de Ordóñez siga siendo “válido”. ¿Cree que el actual contexto político, con un Bildu legitimizado como actor político por el Gobierno, ha contribuido a que se recuerde con más firmeza a las víctimas de ETA?

El discurso de Gregorio se escucha y sigue siendo efectivo 25 años después de su asesinato. Escucharle decir que hay que aislar social y políticamente a HB [ahora Bildu] se adapta a la situación de hoy, ya que siguen en las instituciones.

Una persona me decía que, a día de hoy, HB es un partido legal, pero para mí esto no significa que sea ético que ocupen un lugar. Y efectivamente no se les debería haber dejado llegar a donde están. No es un partido igual que los demás. Que la Justicia española ha decidido que estén en las instituciones significa que tampoco la Justicia funciona como debería. Arnaldo Otegi no es un demócrata, es un terrorista ejerciendo de político.

Quizás el problema no sea tanto su legalización como el hecho de que sea un interlocutor válido para fuerzas constitucionalistas.

Todavía hay un sector en la sociedad que les sigue apoyando. Para Gregorio lo más importante no era que ganara su partido, sino que perdiera HB. Y eso es algo que también se tienen que plantear los partidos.

¿Por qué sigue teniendo adeptos la causa independentista? Hay un problema de educación, de cultura política, de democracia, de respeto a las instituciones. A ningún partido le importa lo suficiente.

Al recordar los 25 años del asesinato de su marido, ha vuelto a escucharse en los medios la llamada de amenaza que ETA le hizo en casa. ¿Cree que Ordóñez incomodaba por su carisma y su porvenir político o le tocó a él ser la primera víctima de lo se llamó la “socialización del dolor”?

ETA sabía muy bien a quién tenía que asesinar. Fue un crimen electoral. Eliminó a su principal adversario. Cuando en el 1994 hay las elecciones europeas, en San Sebastián el partido más votado es el PP. Y la fuerza más votada en Guipúzcoa es Herri Batasuna.

Ellos sabían perfectamente que Gregorio les estaba conquistando un terreno que ETA no podía tolerar. No fue un político elegido al azar, fue un político que querían quitarse de en medio porque veían que tenía una fuerza y un carisma que les haría mucho daño desde el punto de vista electoral.

El PP ha ido perdiendo apoyos progresivamente hasta ser ahora prácticamente inexistente. ¿Qué cree que ha hecho mal?

No tengo ni idea. A esta pregunta no puedo responder. Yo no estoy dentro del partido y nunca he estado afiliada. Esta es una autocrítica que tienen que hacer ellos y ojalá se la hagan pronto porque es dramático ver sus resultados.

Para mí es doloroso especialmente, como mujer de Gregorio Ordóñez, ya que durante tantos años trabajó por poner el partido en primer lugar. Efectivamente algo han hecho mal para llegar a la situación en la que están. 

¿Llega tarde la placa en memoria de Gregorio Ordóñez a San Sebastián?

Lógicamente, que se ponga esa placa 25 años después de su asesinato no me emociona especialmente, pero sí que me parece importante para las nuevas generaciones. Todo lo que estamos haciendo ahora va dirigido a los jóvenes. Para que ellos sí que sepan que en la calle 31 de Agosto, en un bar, mientras un representante político estaba almorzando, entró un terrorista y lo mató de un tiro en la nuca. Esto lo tienen que saber las nuevas generaciones. Para esto nunca es tarde.

Su marido fue uno de los primeros en decir que ETA y el entorno abertzale eran lo mismo. ETA ha sido derrotada, pero siguen celebrándose homenajes a sus miembros. ¿Todavía no ha sido derrotada a nivel social y moral?

Es lo que pienso. ETA no ha sido derrotada a nivel social, no hay más que ver los resultados electorales y los homenajes a los terroristas. Es una deuda que tiene la sociedad con las víctimas del terrorismo y es un agujero importante que tiene la democracia española. 

¿Se ha instrumentalizado políticamente el perdón?

Por supuesto. ¿Por qué nos piden que perdonemos si el daño se lo han hecho a Gregorio? Un daño irreversible. Está claro que cuando se pide el perdón es que hay una culpa en el subconsciente colectivo de la sociedad vasca y necesita ser perdonada por la actitud que ha tenido durante muchos años, mirando hacia otro lado.

También se recurre al perdón a nivel político para alimentar el relato nacionalista de la equidistancia, de los dos bandos de un conflicto. 

Es verdad que ahora se está hablando más de las víctimas de la Guerra Civil, pero tampoco me parece mal

¿Cree que si no se explica bien lo que pasó, puede volver a ocurrir?

La sociedad vasca lleva muchos años reescribiendo la historia y la enfocan hacia esa mentira de que aquí ha habido una especie de guerra en el que se han enfrentado dos bandos. Esto no es cierto. Aquí lo que hay son dos listas. Una de las personas asesinadas por ETA, que son más de 850 ciudadanos españoles inocentes, y la otra lista, la de cientos de terroristas y sus cómplices que han asesinado o han contribuido a que se asesine. 

Usted pudo ver cómo los tres terroristas que participaron en el asesinato de su marido fueron juzgados. Hay todavía 300 familias que no tienen ese juicio contra los asesinos de sus familiares. ¿Tiene la sensación de que, a nivel político, se recuerda más a unas víctimas que a otras? ¿O que interesa más hablar de Franco en lugar de ETA? 

Uno de los tres terroristas de mi marido ya está en libertad y vive en San Sebastián. A lo mejor se le ocurre venir a la exposición después de hacer el picoteo por la parte vieja… No sé qué les interesa más a los partidos.

Es verdad que ahora se está hablando más de las víctimas de la Guerra Civil, pero tampoco me parece mal. Es decir, la justicia tiene que llegar a todos, y la historia hay que contarla entre todos. Lo que pasa es que mi historia es haber sido la mujer de una víctima de ETA.  

¿Algún dirigente de Bildu o su entorno ha intentado ponerse en contacto con usted alguna vez?

No. Lo que sí pidieron es participar de la colocación de la placa en memoria de Gregorio. La familia nos hemos negado, tanto a compartir la recepción como el descubrimiento de la placa. O están ellos o estamos nosotros. Es una contradicción estar descubriendo una placa en nombre de Ordóñez y tener detrás a los herederos de ETA. Es una contradicción.

El nacionalismo ha intentado vender una imagen del PP como contrario al euskera. Durante el homenaje de este jueves, María Caballero, teniente de alcalde en Pamplona, ha compartido una imagen de las cosas que llevaba Gregorio en el día de su muerte, y una de sus pertenencias era una libreta con apuntes de euskera…

Él estaba aprendiendo euskera. Decía que el euskera no era patrimonio de ningún partido. Que tan vasco es el que vota al PP o al PNV. Es absurdo decir que a alguien no le gusta un idioma. Otra cosa es la manipulación o imposición que se haga con el euskera, pero este idioma no es patrimonio de nadie. Forma parte de la cultura vasca. Lo malo es cuando se utiliza para hacer política.

Usted ha abandonado el País Vasco, como tantos otros disidentes del nacionalismo. ¿Le gustaría poder volver a algún día? 

Yo no he dejado de ir al País Vasco. Estoy en el País Vasco. Me fui a Madrid porque entendí que para mi hijo no era bueno crecer aquí. No quería que, además de crecer huérfano de padre, fuera señalado para bien o para mal por ser el hijo de Gregorio Ordóñez. Era muy difícil vivir aquí. Fue una muy buena decisión que tomé pensando en Javier, pero no hemos dejado de venir. 

¿Tiene esperanzas de que habrá un día en que no se excluirá más a los vascos no-nacionalistas de la vida pública, universidades...?

Por eso es necesario trabajar en la idea que defendía Gregorio. La idea de una sociedad libre y abierta, con pensamiento crítico en lugar de pensamiento único. Ese es el esfuerzo que tiene que hacer esta sociedad. Las nuevas generaciones que conozcan lo que pasó deberán tomar ese relevo. Tienen que ser capaces de hacer realidad ese sueño de Gregorio, que se merece toda la sociedad vasca y, por ende, la española. 

Cualquier acuerdo o apretón de manos con la gente de Bildu para mí es una aberración 

¿Qué opina de la marcha de Borja Sémper del PP vasco? ¿Se equivoca él o el partido?

No tengo ni idea… No entro en las valoraciones del partido. Lo que tienen que hacer todos ellos, estén dentro o fuera de los partidos, es tener la responsabilidad de pensar en el bien común. 

Sémper se mostró a favor de pactar con Bildu los Presupuestos en Vitoria cuando Javier Maroto era alcalde. En aquel momento no generó tantas críticas como ahora.

Cualquier acuerdo o apretón de manos con la gente de Bildu para mí es una aberración. 

Dentro de las asociaciones de víctimas del terrorismo hay discrepancia de criterios. ¿Cree que los partidos han intentado utilizarles?

Los partidos lo han utilizado todo. A las víctimas del terrorismo, a las del franquismo… Lo que deberían hacer es dejar de utilizarnos y solucionar los problemas que tenemos.

¿Ha leído 'Patria', de Fernando Aramburu?

Sí, pero no lo terminé porque… Francamente está tan bien escrito, Fernando [Aramburu] es tan buen narrador, que me revolvía lo que leía. Está describiendo algo que yo he vivido. Si te soy sincera no lo terminé, pero me parece una obra imprescindible para que quien no haya vivido en el País Vasco entienda lo que pasaba aquí, en las familias y pueblos de Euskadi. 

¿Qué opinión tiene de Vox? ¿Cree que es útil políticamente o perjudica al centroderecha?

Cualquier partido que tenga como finalidad u objetivo rescatar la víscera de este país está haciendo un flaco favor a la democracia española. Esté en la izquierda o en la derecha. 

¿Ahí entran Vox y Podemos?

Esté en la izquierda o esté en la derecha.

¿Qué opina del "pin parental" que propone Vox? 

No sé ni lo que es, así que no le voy a contestar. 

¿Le ha enviado Pedro Sánchez algún mensaje estos días?

No, ninguno. Invité a la inauguración de la exposición a Fernando Grande-Marlaska porque ha colaborado también en la financiación de la exposición desde la Oficina de víctimas del terrorismo pero no ha podido venir porque está en una cumbre. Me ha escrito muy afectuoso que sintiéndolo mucho no podía estar y me prometía ir a visitarla en cuanto pudiese. 

¿Qué le diría a Pedro Sánchez si lo tuviera delante?

Son días llenos de emoción para mí y no tengo la vista puesta en el presidente del Gobierno precisamente. La tengo puesta en el recuerdo de quien fue mi marido y a quien yo creo que la sociedad española debe rendirle tributo como a las más de 850 víctimas del terrorismo. Que estén en la memoria de este presidente del Gobierno y de cualquier otro presidente del Gobierno para que guíen un poquito más sus pasos y sus decisiones y no nos hagan sentir vergüenza de la política española.