Felipe VI junto a Meritxell Batet.

Felipe VI junto a Meritxell Batet. Casa Real

Política Investidura

El Rey cita a Batet este jueves para activar una nueva ronda de consultas

Don Felipe quiere conocer si hay o no un candidato con apoyos suficientes para la investidura.

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El Rey recibirá este jueves a las nueve de la mañana en Zarzuela a la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, para abordar la posibilidad de una nueva ronda de consultas con los partidos que pueden desbloquear la investidura.

Don Felipe quiere conocer de primera mano el estado de los contactos entre el PSOE y sus potenciales apoyos apenas a once días de que, a falta de un presidente del Gobierno, comience la cuenta atrás hacia unas nuevas elecciones, que se celebrarían el 10 de noviembre.

Sólo si el monarca entiende que Pedro Sánchez tiene opciones de ser investido, convocará a los líderes de los partidos que el pasado 28 de abril obtuvieron representación en la Cámara Baja para sondear el sentido de su voto. Ya lo hizo los primeros días de junio, proponiendo finalmente a Sánchez como candidato.

Iglesias tienta a Sánchez

La situación para los socialistas es más delicada que entonces. La última reunión con Unidas Podemos, celebrada este martes, acabó en fracaso, uno más. Ferraz ya no volverá a proponer un ejecutivo de coalición mientras que a los morados, a esta hora, sólo les vale esa opción.

Este miércoles, en la sesión de control celebrada en el Congreso, las posturas no se han acercado. "¿Sabe cuántas veces me ha llamado por teléfono desde la investidura fallida? Cero", ha reprochado Pablo Iglesias a Sánchez en el hemiciclo.

El PSOE se limita a esperar que Unidas Podemos "reflexione" y admita que aún puede conseguir puestos destacados en la Administración, pero no ministerios. Iglesias quiere aparcar al equipo negociador por una vez e invita a Sánchez a una reunión cara a cara. Aún no ha recibido respuesta.

La negociación está rota y sólo una gran sorpresa de última hora va a evitar comicios. PP y Ciudadanos, las otras dos bazas para impedir el 10-N, no se mueven del 'no'.