Íñigo Errejón, el día que dimitió como diputado de Podemos en el Congreso.

Íñigo Errejón, el día que dimitió como diputado de Podemos en el Congreso. ADP

Política NEGOCIACIÓN DE GOBIERNO

Errejón niega que esté preparando un partido a nivel nacional: "Ni hoy ni para el futuro"

Podemos insiste en "cuidar las negociaciones" entre Iglesias y Sánchez, pero atribuyen este rumor al interés del PSOE en embarrarlas.

"Es un espantajo que podría estar sacudiendo Pedro Sánchez, pero no tiene nada de real". Así reacciona el entorno más cercano de Íñigo Errejón al rumor que recorre estos días los mentideros políticos. Que si Más Madrid da el salto nacional, Podemos sufriría una caída estrepitosa, por lo que le conviene aceptar la oferta de "Gobierno de cooperación".

Según diversas fuentes de Moncloa, durante su último y fracasado encuentro, el presidente en funciones le habría advertido a Pablo Iglesias de que si se niega a aceptar sus condiciones -cargos intermedios, pero en ningún caso ministros-, habrá que repetir elecciones. Y que, en ese caso, el PSOE cuenta con encuestas internas que indican una caída durísima de Podemos ante la eventualidad de que Errejón se presentara a nivel nacional.

Pero Iglesias puede estar tranquilo. Al menos si el líder de Más Madrid dice la verdad. El daño que le hizo la candidatura de Errejón en las últimas comicios autonómicos en Madrid, en los que arrasó a la lista morada que encabezaba Isa Serra, no se trasladará al terreno de unas generales. "Es que ni nos lo planteamos, ni ahora, ni en tres meses ni en un año". ¿Y acaso para la próxima legislatura? "No estamos en eso, el proyecto es Madrid", zanja el entorno del exfundador de Podemos, eso sí, con menos vehemencia.

Y es que Errejón quiere asentar sus bases, cumplir sus compromisos y "lograr eso para lo que hemos venido, insistir en un gobierno progresista y de cambio para Madrid". No está lejos en los números, pero sí en las posibilidades reales: Ciudadanos se niega, y con Podemos no basta.

Éxito de Más Madrid, fracaso de Podemos y viceversa

Porque, pese a ser un partido nacido en la capital, el pasado 26 de mayo, Podemos fue la sexta fuerza en las urnas autonómicas, con un lamentable 5,56% de los votos... a menos de seis décimas de quedarse fuera de la Asamblea -en Madrid, la barrera para contar con representación es del 5%-. Más Madrid casi lo triplicó en papeletas y en escaños -siete por 20-, con un resultado que sumado al del PSOE de Ángel Gabilondo (37) suma más que PP (30) y Cs (26) juntos y que le da legitimidad para insistir en la vía de un "Gobierno progresista con el apoyo de Cs".

Este mismo viernes se ha sabido que los socialistas le han hecho llegar a Ignacio Aguado, candidato de Ciudadanos en Madrid, el documento programático base acordado entre PSOE y Más Madrid. El argumento de peso es que si Cs nació entre otras cosas para regenerar la vida pública, es difícil mantener eso apuntalando al PP en la comunidad madrileña, que lleva gobernando más de dos décadas de manera ininterrumpida. "Y además, podrida por la Púnica, la Gürtel y demás chiringuitos corruptos", insiste Errejón.

No cabe duda que el escaparate de ser vicepresidente de Gabilondo en Madrid daría una dimensión nacional muy poderosa al ex dirigente de Podemos, hoy enfrentado a su viejo partido. Y su cercanía ideológica -una vez culminado el viaje a la socialdemocracia "integradora" del otrora muy chavista Errejón, como recuerdan en su antiguo partido- al PSOE alimenta el "espantajo" sacado por Sánchez, supuestamente, en la última reunión con Iglesias.

Fuentes de la dirección de Podemos no confirman que ese tema saliera en la cita del pasado martes en Moncloa. Pero sí que creen que responde al interés del PSOE en embarrar las negociaciones que se haya hecho correr este rumor, mientras detallan que "en las cuatro celebradas hasta ahora, no se ha avanzado en lo importante, en los temas de programa". El encuentro, eso sí, duró una hora, lo que desmiente, según las citadas fuentes, que fuera tan mal como fue destacado en todos los medios de comunicación.

Tomando nota

El "fracaso" fue, esencialmente, porque no hubo ningún avance que satisfaciera a ambas partes y por el enfado de la comitiva de Podemos al ver el comunicado del PSOE, atribuyendo a Iglesias su intención de "votar negativamente a la investidura".

En todo caso, desde Podemos -curados de espanto en estos dos meses que ya han pasado desde el 28 de abril- sí creen plausible que Sánchez hubiera utilizado la treta de que sus encuestas les dan una ventaja salvaje en una repetición electoral durante la reunión con Iglesias. Y la de un eventual partido de Errejón, alimentando los rumores de que Tania Sánchez ha sido enviada por el líder de Más Madrid a sondear partidos regionales progresistas en Cataluña y otras autonomías.

El entorno más cercano de Errejón lo desmiente categóricamente. Y el de Iglesias insiste en "cuidar las negociaciones"... mientras sigue apuntando afrentas.