Mesa de negociación formada por PP y Ciudadanos en Castilla y León esta semana.

Mesa de negociación formada por PP y Ciudadanos en Castilla y León esta semana. Nacho Gallego Efe

Política PACTOS ELECTORALES

Una denuncia anónima contra Mañueco puede dar la presidencia de Castilla y León a Ciudadanos

Un juzgado ha abierto diligencias contra el candidato del PP a liderar la Junta. "Si lo imputan, no será presidente", advierten los de Rivera.

En Castilla y León, Ciudadanos es árbitro absoluto. Con sus escaños, decidirá el próximo gobierno de la Comunidad. A izquierda o derecha. "Sin extremos", celebran los de Albert Rivera. Paco Igea, el candidato que sobrevivió al pucherazo, suma mayoría tanto con el PP como con el PSOE. Podemos y Vox no tendrán la menor influencia.

Si Ciudadanos pacta con el PP -todo apunta a que así será tras una primera reunión "muy satisfactoria"-, la aritmética empujaría a Alfonso Fernández Mañueco a la presidencia de la Junta. Pero una denuncia anónima contra él puede catapultar a Igea. El juzgado ya ha abierto diligencias. Las fuentes de la formación liberal consultadas por este diario responden: "Si le imputan, no será presidente". Además, añaden: "De momento, no renunciamos a encabezar el gobierno".

Teodoro García Egea, negociador nombrado por Pablo Casado, contestó de esta manera al conocer la novedad jurídica: "En el PP nacional no le damos importancia". Mañueco, a su lado, ironizó: "Es curioso que se produzca justo ahora. No sé mucho más". La denuncia le atribuye delitos de "coacciones, financiación ilegal y falsedad en documento oficial".

Los conservadores llevan gobernando Castilla y León más de treinta años seguidos. Ciudadanos promete que su papel, bien sea al frente o en la vicepresidencia, "traerá cambio". Si Mañueco resulta investigado, arguye un portavoz autorizado del partido, "tendrán que apartarlo".

Esta es la trama que, por medio de una garganta profunda, llegó a los juzgados castellanos hace unos días. Cuando Juan Vicente Herrera, presidente en funciones, anunció su retirada, se abrió el tradicional proceso de sucesión. Las primarias fueron fijadas para mediados de marzo de 2017. Mañueco, entonces alcalde de Salamanca, arrasó con casi un 70% de los votos frente a Antonio Silván, regidor de León.

Denuncia anónima por miedo a "terribles represalias"

El denunciante se agarra al anonimato -amparado por la Justicia- porque asegura poder sufrir "terribles represalias". Construye su relato en primera persona, por lo que parece tratarse de un dirigente o afiliado del PP de Castilla y León.

Como suele ser habitual, el partido exigió dos requisitos para la votación de las primarias: inscribirse en un censo y estar al corriente de pago en las cuotas. Al parecer, y siempre según el denunciante, un gran porcentaje de la organización no cumplía las dos condiciones; especialmente la segunda.

Mañueco, se indica en el escrito, habría maquinado un plan para lograr la participación electoral de sus afines, principalmente los ubicados en Salamanca y municipios colindantes. El alcalde de la ciudad universitaria habría pedido dinero a su gente de confianza para luego ingresarlo él en las cuentas del PP a nombre de los afiliados. La denuncia habla de "presiones" e "impuesto revolucionario".

Al no ser suficiente la cantidad brindada por estos intervinientes, especifica la denuncia, Mañueco habría completado el total mediante partidas obtenidas de "comisiones ilegales". De ahí los delitos de "financiación ilegal", "coacciones" y "falsedad en documento oficial".

El denunciante insiste en que esta estrategia habría habilitado para las primarias a más de 1.500 votantes, lo que le permitió al otrora alcalde de Salamanca alzarse como candidato a la presidencia de la Junta.

La garganta profunda se dice al tanto de las reuniones que, supuestamente, mantuvo Mañueco con concejales y diputados provinciales para pedirles el dinero mencionado. En ese caso, también escribe en primera persona.

Las diligencias recién incoadas, de carácter secreto, mencionan: "Los hechos presentan características que hacen presumir la posible existencia de delitos de coacciones, financiación ilegal y falsedad en documento oficial". "No están determinadas la naturaleza y circunstancias de tales hechos ni las personas que en ellas han intervenido", concluye el texto.

En Ciudadanos se muestran cautos, aunque un par de fuentes cuentan a EL ESPAÑOL que ya habían leído al respecto en la prensa local durante los últimos años: "Veremos qué pasa. Si es imputado, será imposible que hagamos presidente a Mañueco".