Luis garicano (Cs) responde a Daniel Fuentes (PSOE), ante Daniel Lacalle (PP) en el debate económico de EL ESPAÑOL.

Luis garicano (Cs) responde a Daniel Fuentes (PSOE), ante Daniel Lacalle (PP) en el debate económico de EL ESPAÑOL. Carmen Suárez

Política DEBATE ECONÓMICO EN EL ESPAÑOL

Garicano da calabazas al PSOE: "Quiero negociar los Presupuestos con Daniel Lacalle"

Fuentes, número tres de Economía en Moncloa, intenta seducir al dirigente de Cs como aliado económico: "Está más cerca de Calviño que de Lacalle".

El debate económico de EL ESPAÑOL ante la cita electoral del 28-A podía presumirse un dos contra uno: Daniel Lacalle (PP) y Luis Garicano (Cs) contra el representante del partido en el Gobierno, Daniel Fuentes (PSOE). Pero durante la casi hora y media que duró la contienda, con sus altibajos y críticas cruzadas, asistimos al intento de seducir a Ciudadanos como aliado económico en un futuro Ejecutivo.

El gurú económico y número 4 de los populares por Madrid y el número tres del departamento económico de Presidencia del Gobierno rondaron al redactor del programa electoral de Cs. Lacalle ganó porque Garicano dio calabazas al PSOE: "Estaré encantado de que a partir de la semana que viene haya un acuerdo de gobierno en el que Daniel Lacalle y yo negociemos un Presupuesto". "Será un placer", le respondió el representante del PP.

Poco antes, Fuentes había piropeado a Garicano para zaherir a Lacalle: "¿Van ustedes de la mano o no? Porque alguien de la solvencia de Garicano lo veo más cerca de Calviño que de Lacalle".

Debate económico en EL ESPAÑOL Carmen Suárez

Las llamadas a Otegi

La cita se celebró con la ausencia de los dos extremos: ni los representantes de Vox ni los de Podemos aceptaron la invitación para confrontar sus programas económicos con esta terna de prestigio. Así, la batalla se centró en el intento de Garicano por empujar al portavoz socialista al rincón de las hipotecas independentistas y en el crochet de Lacalle por la subida de la presión fiscal que abandera Pablo Iglesias, socio preferente de Pedro Sánchez para llegar a la Moncloa.

"Sus números no cuadran, por eso los ocultan", espetó el popular a Fuentes. "Pues los números de Lacalle son famosos...", contragolpeó el socialista. "Lo de ustedes es optimismo imprudente", percutió el del PP. "Ustedes quieren recuperar un Estatuto que divide la soberanía nacional y hacen llamadas a Otegi para que les vote", terció Garicano.

El técnico de Moncloa se tomó ese ataque como un golpe bajo, y protestó para que el asunto no derivase hacia el problema territorial. "¡Son vuestros socios!", intervino Lacalle, bajando al tuteo. "¿Es cierto o no que Otegi recibió múltiples llamadas del Gobierno para sacar adelante los decretos?", insistió Garicano. "Eso es falso, ¡Otegi no tiene credibilidad! ¿Qué realidad paralela estáis creando? Es indigno este barro en el que estáis metiendo el debate...".

¿Acabará la desaceleración en crisis?

Arturo Criado, jefe de Sección de Empresas en EL ESPAÑOL y moderador del debate, había lanzando de inicio un guante difícil de recoger para Daniel Fuentes: la economía española parece aguantar mejor que otras la desaceleración. Pero es excesivamente dependiente de su entorno, ¿acabará esto en una crisis económica?

Fuentes admitió "el hecho factual" de que los datos macroeconómicos muestran este frenazo, si bien defendió que "nuestro comportamiento está siendo más que satisfactorio" y anticipó un crecimiento del PIB para este 2019 "en el mismo entorno del 2,3%" del año que dejamos atrás.

Lacalle, por su parte, recordó al del PSOE que "España suele entrar más tarde en las crisis; pero cuando lo hace, cae de una manera mucho más abrupta", sobre todo por nuestras características. "Tenemos un paro estructural más alto que nadie, en una media del 17%, y nuestro tejido productivo son esencialmente autónomos y microempresas", muy vulnerables por tanto.

Daniel Lacalle, número 4 del PP por Madrid, durante el debate económico en EL ESPAÑOL.

Daniel Lacalle, número 4 del PP por Madrid, durante el debate económico en EL ESPAÑOL. Carmen Suárez

En este punto, Garicano afeó a ambos partidos que "España haya abandonado la senda de las reformas". En opinión del experto económico de Cs, hace falta un "cambio estructural" en la educación y la formación para el empleo. "No tenemos empleo que ofrecer y las empresas no tienen los empleados que buscan, especializados y con capacidades digitales".

"La mayor infamia, en educación"

En este punto, el también cabeza de lista a las elecciones europeas aprovechó para derivar el debate a uno de los puntos fuertes del programa de Ciudadanos: las reformas educativas y su apuesta por un pacto de Estado en este campo. "Quizás ha pasado inadvertido, pero la mayor infamia", dijo, "fue cuando el PSOE reventó el pacto por la Educación, que ya estaba muy avanzado".

Cs quiere acercar los alumnos a las necesidades del mercado laboral que viene dando mayor libertad a los responsables de los centros educativos e incentivando su financiación con "fondos extra en función de sus programas de innovación. "Estamos muy lejos de lo que crea empleo", criticó.

Daniel Fuentes, número 3 de la oficina económica de Moncloa, en el debate de EL ESPAÑOL.

Daniel Fuentes, número 3 de la oficina económica de Moncloa, en el debate de EL ESPAÑOL. Carmen Suárez

Las "deficiencias en este campo desde hace 40 años", admitidas por el representante socialista, no recibieron una respuesta clara. Calificó de "papel mojado" ese pacto "que no tenía dotación económica" y desvió la confrontación: "Infamia es no apoyar medidas contra la pobreza infantil o criticar los viernes sociales, que han costado la mitad que el rescate a las autopistas del PP".

Para Lacalle, las reformas del PSOE en educación "son contrarreformas, nos quieren llevar a los años 80, a un sistema que se ha demostrado fracasado".

La protección social

Cuando Fuentes trataba de presumir de los "viernes sociales", ante la invitación del moderador a discutir sobre Presupuestos, se encontró con la dura ofensiva de Lacalle: "Tienen ustedes un problema, y es que la ministra Calviño ha dicho siempre todo lo contrario de lo que está haciendo ahora en el Gobierno". El socialista contratacó tratando de mofarse del popular, "todo el mundo sabe que es imposible discutir con usted con números en la mano", acusándole de poco riguroso.

Lacalle entró en el cuerpo a cuerpo y atribuyó a la influencia de Podemos "las subidas de impuestos, las subvenciones y los escollos al crecimiento" que, en su opinión, pueblan los reales decretos bautizados como "viernes sociales" del Gobierno. "Sus socios les dictan la política económica, y aunque digan estupideces sobre mí, fíjese si el PSOE ha decaído que antes tenían a un gigante como David Taguas y ahora le tienen a usted".

Ese golpe a las costillas del socialista venía con carrerilla, ésa que lleva acumulando Lacalle desde que el PSOE lo acusa de querer recortar las pensiones en un 40%. Como si culpara personalmente a Fuentes de ser el estratega de esa "fake news", el candidato popular convirtió este punto del debate en un asunto personal.

El dirigente de Ciudadanos Luis Garicano toma notas durante el debate económico de EL ESPAÑOL.

El dirigente de Ciudadanos Luis Garicano toma notas durante el debate económico de EL ESPAÑOL. Carmen Suárez

"Estatuto de los trabajadores del siglo XXI"

Y así llegó el debate al campo más de andar por casa, el mercado laboral. El socialista Fuentes quiso "centrarse", aunque no le dejaron sus contendientes, admitiendo que "no todos los males del empleo nacen de la reforma laboral del PP", y que el PSOE se limitará, si gobierna, a "derogar sólo sus aspectos más lesivos". Garicano respondió con un guiño: "Suena mejor lo que dice usted que lo que hace su Gobierno", y Lacalle afeó que "el alza del Salario Mínimo ha enmascarado una enorme subida a los impuestos al trabajo" generando menos empleo y más paro.

El técnico de Moncloa quiso presumir de esa subida "que no es el final del camino", negó que "ninguna estadística" esté constatando efectos perniciosos de la misma e introdujo la propuesta estrella en este campo del PSOE: un "nuevo estatuto de los trabajadores para el siglo XXI" que atienda las nuevas realidades laborales, incluso sugiriendo que "habrá que inventar nuevas figuras" que superen la dicotomía entre "convenios sectoriales y de empresa".

Para el del PSOE "ésa es la esencia del partido, defender a los trabajadores". Pero esa frase la utilizaron el representante del PP y el de Cs para negárselo. "Así no", dijeron ambos. Lacalle criticando las trabas a la contratación -"los legisladores no han tenido en cuenta a los autónomos y las microempresas"- y Garicano acusando al socialista de consagrar la dualidad del mercado laboral -"con un empleo tan precario y si volvemos a la vieja negociación colectiva, los trabajadores temerán un despido y dejarán de consumir: la espiral de siempre que acelera nuestras crisis"-.

Impuestos y pensiones

Para cuando la cita llegó al apartado fiscal, los tres políticos ya habían identificado los puntos débiles del rival, y se atacaron con saña. El socialista Fuentes defendió su programa alegando que "la media europea de recaudación es ocho puntos mayor a la española y queremos converger de manera paulatina hacia esos estándares".

Lacalle recogió el guante: "Llámele converger, pero eso es subir impuestos, ¡su programa esconde un alza de 66.000 millones!", le afeó. E introdujo el debate en su terreno explicando que una cosa es que en España sea menor la presión fiscal -que se calcula sobre el PIB-, "y otra cosa distinta es el esfuerzo fiscal", calculado según la renta per cápita, "que es mucho más alto".

Lacalle, Fuentes y Garicano en el debate económico de EL ESPAÑOL.

Lacalle, Fuentes y Garicano en el debate económico de EL ESPAÑOL. Carmen Suárez

Garicano, por su parte, hizo recordar aquel viejo eslogan publicitario de "busque, compare..." pero dirigido a los electores. "No podemos ir de nuevos ricos, como siempre hace el PSOE, pero tampoco creernos los números del PP, que son muy distintos en campaña que en el Gobierno", avisando de que la bajada de impuestos que propone Lacalle "es irrealizable".

La política fiscal de Cs, dijo, está orientada a las familias: Se pueden bajar algunas figuras pero, sobre todo, hay que apoyar la natalidad, ésa es una inversión de futuro para lo que se avecina: un gasto elevadísimo en sanidad y pensiones en los próximos años".

Y el debate acabó con una frase lapidaria del socialista Fuentes, de nuevo acercándose a Cs con un directo a la mandíbula de Lacalle: "De pensiones, perdónenme, pero los tres diremos más o menos lo mismo, aunque algunos seremos más creíbles que otros".